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Filosofía aristotélica Fue Aristóteles, en el siglo IV a. de C. el primero que dijo que en el término medio está la virtud. Según él, esto no significa mediocridad sino un equilibrio entre los vicios de los extremos. El "valor" es un justo medio entre la "temeridad" y el "miedo". La 796 es el justo medio entre la polivalencia y utilidad de la 696 y la deportividad de la 1100
A mi, la verdad, me parece buena
idea. Con esta
Monster ya he probado las tres versiones de una moto
que me gusta, me convence. Y de las tres, creo que me quedo con
esta, precisamente por lo que te digo en la entradilla: la
1100 es
divertida, no cabe duda, no es una moto brutal, puesto que con 100 Cv
no La M796 no es sólo el resultado de meter el motor mediano de la Hypermotard 796 en el chasis Monster. En este diseño se ha trabajado para que resulte, efectivamente, un término medio ideal entre las Monster ya existentes, tanto en comportamiento como en precio. Así, entre su equipamiento de serie encuentras la tapa de la plaza trasera del asiento que la convierte en monoplaza o la pequeña cúpula sobre los relojes que en la 696 es opcional o el basculante monobrazo que sólo llevaba la 1100. Sin embargo la horquilla si es la misma que en la pequeña, sin reglajes de ningún tipo, un privilegio que se reserva la 1100. Por supuesto, sigue llevando los dos enormes escapes que se han convertido en seña de identidad de las Monster de última generación. Y el faro doble, dividido horizontalmente por esa banda gris. El cuadro, igual que el de sus hermanas es completamente digital. Sólo se diferencia en que durante el chequeo, al dar el contacto aparece la leyenda “Monster 796”. Por lo demás, es tan completo como ya sabíamos, con todo tipo de funciones. Incluso cronómetro “vuelta a vuelta” y conexión al sistema opcional DDA de telemetría de Ducati. Bajo el asiento, que puedes abrir con la llave accedes a una mínima guantera, suficiente para la documentación y poco más. Y a la hora de dejarla sola te da la única opción de la pata de cabra, no hay caballete central. Como en cualquier deportiva.
La mecánica: Motor y chasis
Entre los componentes de la parte ciclo encontramos la ya conocida horquilla Marzocchi de 43mm, igual que la de la 696. Detrás, sin embargo, se emplea ahora el precioso basculante monobrazo de aluminio con un amortiguador Sachs regulable en precarga y extensión. Y de parar los 167 Kgs de Monster (no tan a medio camino entre los 161 de la 696 y 169 de la 1100) se encargan, delante, dos discos de freno de 320mm con pinzas radiales Brembo y detrás un disco de 245mm. Las manetas son, por supuesto, regulables ambas en distancia al manillar, lo que en el caso del freno contribuye al fantástico tacto firme que tiene.
Historia de la “Familia Monster”
Como todas las familias importantes, la “familia Monster” tiene
su leyenda en cuanto a su nacimiento. Se cuenta por ahí que
Miguel Ángel Galluzzi, su diseñador, era sólo un chaval que
trabajaba en Bolonia, en la fábrica
Ducati.
No se cuanto de verdad hay en
esta leyenda y cuanto se ha exagerado con el tiempo. Lo cierto y
comprobable es que en 1992, Bordi, jefe de Galluzzi le encargó a
este una moto no deportiva, original y que pudiese fabricarse
con lo que había por allí ya “inventado”: no estaban los tiempos
para gastarse una pasta en I+D en una moto que no se sabía si
iba a venderse bien. En aquellos tiempos la gama
Ducati
“flojeaba”: estaban las SS, deportivas “descafeinadas”, las 916
recién presentadas, una SBK en toda regla y que fue un éxito y
poco más. Se había descatalogado hacía poco la Excalibur,
aquella custom de
Ducati que tuvo más bien poco éxito, pero que
era lo único que tenían en producción para aquellos que no
fueran “RR´s”. La Monster, entonces, se concibió para aumentar la base de clientes de Ducati, sin encarecer sus costes de I+D. La primera M900 empleaba motor y chasis de la 900SS, con horquilla de la 750. El depósito, el faro y el escape junto con el motor eran los protagonistas de la línea de esta naked de carrocería minimalista, que heredando componentes de las SS quería ser una moto fácil, para todo el mundo, pero con un cierto aire sport, como buena Ducati que era. El éxito fue rotundo y a esa primera M900 siguieron versiones de 600, 750 e incluso 400cc. Unos años después vino una “segunda tanda”, en la que vimos las Monster más grandes y potentes de la historia: las S4RS, que junto con las S4R y S2R fueron continuación del éxito de las primeras. Ahora vivimos la tercera generación de Monster. Más sport y menos deportivas que las anteriores, ya que ahora se complementan con las Streetfighter, son las Monster más efectivas, cómodas y, para mi gusto, más bonitas de todos los tiempos. Hoy día suponen dos terceras partes aproximadamente de la producción de la marca, por lo que esta historia no ha acabado todavía. Seguro.
¿Cómo Va?:La virtud del medio Te
contaba al principio como es la filosofía que subyace tras esta
M796. Es la hermana mediana de la actual gama Monster, por
debajo a su vez en cuanto a prestaciones, precio y
“deportividad” de las
Streetfighter, las más
La
796
tiene la belleza de la justa medida; un agradable paso
intermedio entre sus dos hermanas. En Ducati han sido capaces de
encontrar ese equilibrio entre las cosas mejores de sus dos
hermanas sin caer en aquello de “ni chicha ni limoná” y
satisface las dos necesidades de forma correcta. Cierto, si sólo
vas a usarla como medio de transporte y casi siempre en ciudad,
la
696 es más barata y más que suficiente, además de todavía más
ligera y pequeña, por tanto más ágil. Y si tienes claro que le
vas a dar un uso 100% sport, en carretera, sólo por ocio, la
1100 es más potente y con algunas mejoras de parte ciclo (como
la horquilla regulable) que ayudan a ir deprisa. Pero si lo tuyo
es el uso diario más salir a las curvas en cuanto puedas, la
796
es una opción muy interesante. Subido sobre ella es razonablemente cómoda. No es como otras naked, si no que las Monster son motos sport y en ellas vas más tumbado, con los pies más atrasados y las manos algo abiertas. Es fácil tumbarte sobre el depósito para evitar en lo posible el aire en la cabeza, pero también es cómoda para ir erguido, aunque circular en ciudad mucho tiempo acaba cargando un poco la espalda y las muñecas. No gira mucho, aunque recordando algunas Ducati de hace unos años es maniobrable. La horquilla invertida no es amiga del radio de giro corto. Se llega bien al suelo, con 800 mm de altura del asiento al suelo no es ni muy alta ni muy baja, pero suficientemente estrecha para llegar bien aunque no seas muy alto. En marcha, el
doble escape emite el sonido ronco típico de
Ducati. El embrague APTC es más suave y menos rumoroso que los anteriores embragues
de la marca. Sigue siendo más duro que en otras marcas, pero es
que si no no
En conclusión
Las Monster de
Ducati no son una más de las opciones que ofrece
el mercado en motos naked sport. Son las inventoras del concepto
y siempre han sido diferentes. Hace unos años
¿te ha gustado?
Lo +: - Equilibrio entre uso sport y cotidiano, además de una estética muy atractiva
Lo -: - No es precisamente barata.
Prueba y Redacción: Daniel Navarro “DaniRacing” Fotografía: Javier Ortega Septiembre 2011 Equipamiento Probador: - Protector Cervical: Moveo Brace Dynamic - Mono: Dos piezas Lindstrands (Cedido por 2TMoto) - Guantes: Halvarssons Newman (Cedidos por 2TMoto) - Botas: Alpinestar Supertech-R
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