|
|||||||||||||||||||
|
“Hyperdiversión” Creo recordar que así titulé la prueba la primera vez que me subí en una Ducati Hypermotard, la 1100S hará unos tres o cuatro años. Y el motivo es porque aunque no sabía muy bien a que tipo de moto pertenece ni donde encuadrarla (la verdad es que sigo sin saberlo), me lo pase bastante bien con ella rodando por mis carreteras de montaña.
También hice alguna incursión en un
pequeño circuito de karts, rodé unas cuantas vueltas en el Jarama y
además la utilice como mi transporte diario en mis bajadas a Madrid
(vivo en El Escorial, a unos 50 km del centro de la ciudad). Además
me dio servicio en mis recorridos urbanos para ir a la oficina o ir
a comer a casa de mi
Hoy he cogido la 796, estéticamente es muy parecida a la 1100, aunque como ya han pasado unos años, me parece menos espectacular que entonces, pero aún así su diseño continúa siendo todo un alarde de estilo que transmite fuerza, vigor… ¡y eso que apenas tiene carrocería! Me siguen llamando la atención la ubicación de sus espejos retrovisores en los extremos del manillar, sujetos con una bisagra a los cubremanos, que a su vez llevan integrados los intermitentes delanteros. La verdad es que funcionalmente por estos espejos se ve bien lo que ocurre a nuestra espalda, pero en ciudad son muy molestos porque ensanchan considerablemente el manillar. Tenemos que tener mucho cuidado al calcular por donde vamos a pasar y no estamparlos contra los espejos de los automóviles. La verdad es que son muy originales pero entorpecen considerablemente nuestra agilidad urbana.
Un par de tallas menos Como te
decía un poco más arriba, por fuera esta
796 es muy parecida o casi igual a su
hermana mayor, pero cuando te subes en ella ves que todo La postura de este tipo de motos es un tanto extraña, pues en teoría son como motos de “supermotard, engordadas”. Por tanto sus inicios nacen a partir de una moto de motocross tuneada, les colocan ruedas de carretera y discos y pinzas de freno de una deportiva. Como suele ser habitual en este
tipo de motos, el asiento va
alto, pero en esta ocasión han hecho lo posible para rebajar su
altura y de este modo dar más confianza a los pilotos menos
expertos, se encuentra en unos discretos 825 mm (875 mm en la
1100). Es largo y corrido hasta atrás, pero por su forma
invita a sentarse bastante adelantado, en plan moto de cross. En
esa posición cargamos el peso delante, por lo que damos firmeza Hay que destacar también la calidad de los mandos y el buen funcionamiento de todos ellos. El cuadro de instrumentos es totalmente digital y proviene de la Streetfighter, es de fácil lectura y proporciona gran cantidad de información. Incluso cuenta con un sistema de toma de datos DDA (Ducati Data Analyzer), para comprobaciones de mantenimiento o cambiar algún parámetro de la puesta a punto, de la inyección o el encendido.
Un buen aliado: El motor
Realmente este elemento suele ser una de las partes
fundamentales de cualquier vehículo, y en este caso lo considero
todo un acierto.
Por otra parte el tamaño de
este grupo propulsor resulta bastante contenido, tiene un
excelente reparto de pesos, está bien equilibrado y una relación
perfecta entre potencia, par motor,
El bastidor es un multitubular de acero al cromo-molibdeno, fabricado con tubos rectos y el motor forma parte integrante de la estructura, al más puro estilo Ducati. El basculante es de aluminio monobrazo y va anclado directamente a los carters del motor. La horquilla es una Marzocchi invertida de 43 mm de diámetro y 165 mm de recorrido y la suspensión trasera corre a cargo de un monoamortiguador Sachs multirregulable. En el apartado frenos no han escatimado, son Brembo, dos discos delanteros de 305 mm con pinzas radiales de cuatro pistones y un disco trasero de 245 mm con pinza de dos pistones.
Hyper-acción Siempre que
arrancas una
Ducati,
sabes que es una
Ducati,
suena de una manera especial, vibra de una manera especial y la
sientes de una manera especial. El
motor va francamente bien, tiene suficiente potencia arriba
y es enérgico a medio régimen. Solo tenemos que tener la
precaución de mantener la escala del cuentavueltas por encima de
2.000 rpm, En cuanto al comportamiento general de esta Hypermotard 796, he de reconocer que este tipo de moto no se encuentra entre mis favoritas en cuanto a concepto. No la ubico bien en ningún sitio, como deportiva no la puedo comparar a una 848 por ejemplo, y como naked polivalente me gusta mas como va una Monster. Pero he de reconocer que esta Hypermotard también tiene su público. El
motor me gusta y el chasis es rígido y el que sepa la puede
conducir como una supermotard, pero personalmente para practicar
ese tipo de pilotaje prefiero motos más ligeras. Por otra parte
para realizar una conducción deportiva tradicional la encuentro
rara. Su escaso lanzamiento, o tal vez su avance, la dan una
agilidad endiablada en carreteras muy viradas, pero para mi
entender peca de poca precisión en la trazada y es un poco
nerviosa. En resumen te diré que la Hypermotard 796 es un típico producto Ducati, bien elaborado y hecho a medida de un tipo de usuario que quiere ese tipo de moto. Su estética tiene gancho, es atrevida y resulta atractiva, pero desde luego no me parece una moto naked polivalente. Su posición es particular, viajar con ella más vale que no lo intentemos y en ciudad la penaliza bastante su anchura (con los retrovisores operativos). Así que quienes más y mejor van a disfrutar de esta Hypermotard 796 son los amantes del supermotard. Bien “estripando” por su tramo de montaña favorito o disfrutando con ella en un circuito mixto asfalto-tierra, que es donde la encontramos en su salsa.
¿te ha gustado?
Lo +: - Su estética y personalidad.
Lo -: - Es una moto muy particular fuera de su entorno.
Prueba y Redacción: Mariano Urdin Fotografía: Paloma Soria Octubre 2011
|
||||||||||||||||||