La mano del Diablo
La Ducati Diavel, es una de
esas motos hechas con pasión, que no sabemos muy bien donde
podemos encuadrarla y para que sirve. Pero por otra parte nos
encanta que exista, aunque solo sea por el puro placer de
admirarla.
Por su
aspecto, sin duda que la tendremos que colocar a este Diablo
dentro de las motos tipo “muscle-bikes” que puede competir
perfectamente con la Harley Davidson V-Rod o con las Yamaha
V-Max y MT01. Pero también puede jugar en la liga de la Suzuki
B-King, de la MV Agusta Brutale o incluso de sus propias
hermanas, las Monster. Las cifras que declara, 162 CV y 210 kg
me hacen pensar en un comportamiento dinámico al estilo Ducati
es decir con los genes de la marca presentes, a pesar de
utilizar, sin duda por razones estéticas, un enorme neumático
trasero de 240/45-17 montado en una no menos descomunal llanta
de 8 pulgadas.
La Ducati Diavel
se comercializa en dos versiones, la básica y la Carbono, que
empleará una carrocería realizada en este caro y sofisticado
material, con muchas piezas en aleaciones especiales
mecanizadas. En la más sofisticada también encontramos que la
horquilla delantera con tratamiento antifricción en las barras,
al estilo de las motos más deportivas o de competición y llantas
forjadas Marchesini mucho más ligeras.
Después de verla y observarla detenidamente, me parece una moto
espectacular, con una estética mezcla entre custom y
streetfighter y que además padece vigorexia, esto es adicta al
gimnasio y posiblemente a los anabolizantes. Según Pablo Silvan,
responsable de Ducati España, en la breve charla llena de
entusiasmo que nos dio junto a la moto momentos antes de que
saliéramos de excursión, nos comentó que Ducati busca explorar
nuevos conceptos y crear nuevas expectativas. Esta Diavel viene
a cubrir un hueco de mercado, que tal vez ellos mismos hayan
creado, y se propone satisfacer a esos usuarios que buscan
exclusividad y distinción, que no les
gusta pasar
desapercibidos, que la imagen es muy importante para ellos pero
al mismo tiempo les gusta pilotar, por lo que las prestaciones y
el dinamismo son muy importantes en su moto. Evidentemente este
no es un nicho de mercado mayoritario, pero pese a ello, Ducati
España tiene previsto vender durante este año unas 200 unidades,
que visto como andan las cosas, no está nada mal.
Este pasado martes 29 de marzo, he tenido la ocasión de darme
una vuelta de unos 90 kilómetros con la Diavel, por mis
carreteras de montaña favoritas y te puedo asegurar que cumple
de sobra estas necesidades. Físicamente resulta tan llamativa
como la que más y dinámicamente se encuentra muy por encima de
su competencia.
Lo primero te explicaré como es
Voy a empezar por el cuadro de instrumentos, pues es una
completa novedad, tiene toda la información necesaria y mucha
más. Lo forman dos módulos con pantallas digitales y es la
primera vez que una moto de calle utiliza una pantalla TFT en
color. La superior va coronada por una fila de chivatos, más o
menos tradicionales (reserva de gasolina, indicador de
intermitentes, presión de aceite, ABS…). La información es
completísima, lleva todas las funciones imaginables y además a
través del cuadro se puede ajustar y variar la curva de potencia
del motor y el nivel de actuación del DTC (control de tracción).
También incorpora un novedoso sistema que detecta la luz
ambiental y ajusta el fondo y el brillo de la pantalla para su
perfecta lectura.
Para el
corazón de este Diablo (Diavel es como se denomina al Diablo en
dialecto Boloñés) los hombres de Ducati han tirado de armario y
han elegido el Testastretta que tiene para la Multistrada,
retocado ligeramente. El calado de la distribución está ajustado
para ganar algo en bajos y medios, y los conductos de admisión y
escape trabajados para adecuar la velocidad de entrada y salida
de gases para cumplir los objetivos de ese motor.
Tiene tres curvas para elegir, la Sport con 162 CV y el control
de tracción en la posición 1 (la menos intrusiva).
La Touring
con los mismos 162 CV pero con una entrega más suave y el DTC en
la posición 3. Y la Urban con solo 100 CV y el DTC en la
posición 5. No obstante todos los parámetros los puedes
personalizar a tu gusto y por ejemplo puedes utilizar la curva
“sport” y colocar el DTC en la posición 3, o en la cinco o
incluso desconectarlo, y en todas las demás puedes hacer lo
mismo. También puedes desconectar el ABS, ver consumos medios,
instantáneos, temperatura…
El
motor va refrigerado por agua y utiliza radiadores laterales, el
cambio es de seis velocidades, no lleva sistema semi-automático
pero se puede instalar (sirve para subir de marcha sin cortar
gas ni tocar el embrague y ya lo echo en falta cuando practico
conducción deportiva). Lo que si lleva de serie es el embrague
con sistema antibloqueo para evitar rebotes de rueda trasera en
reducciones fuertes.
En cuanto
al chasis está claro que toda buena Ducati tiene que llevar un
bastidor de tubos de acero, el de la Diavel es un entramado de
formas sencillas, con tubos gordos pero de poco espesor para
ahorrar peso y mantener rigidez. Salen de la pipa de la
dirección y se unen a dos piezas laterales de aluminio fundido
que también hacen de soporte para el subchasis trasero. El
basculante es una obra de arte fundida en aluminio, es muy
largo, monobrazo, muy reforzado y con una forma curvilínea
exagerada para dar cabida al enorme neumático trasero. Va
anclado con un sistema de bieletas para hacer la suspensión
trasera con progresividad variable, a un amortiguador Sachs
colocado de manera horizontal y regulable en todas sus vías
(compresión, extensión y precarga de muelle). En cuanto al
neumático trasero lo ha desarrollado Pirelli específicamente
para esta moto, es un Diablo Rosso II de 240/45-17 y es en parte
uno de los principales responsables del comportamiento de esta
moto y un poco más abajo te explicare el porqué.
La Horquilla delantera es una Marzocchi invertida con barras de
50 mm y unidas por unas sobredimensionadas tijas, también
regulable es precarga de muelle, compresión y extensión y como
te he comentado en la versión “Carbono” lleva un tratamiento
antifricción en las barras.
En
los frenos no se han complicado la vida y han echado mano del
mejor material disponible. Un equipo de pinzas Brembo monobloque
de cuatro pistones con anclaje radial y bomba también radial,
que muerden discos de 320 mm de diámetro.
El tren trasero utiliza una pinza Brembo sencilla con un disco
de 265 mm y lleva el moderno sistema de ABS que Ducati encargó y
han desarrollado conjuntamente Bosch y Brembo.
Ya esta bien de charla, nos vamos de excursión
La verdad es que ha sido una verdadera casualidad pero el lugar
elegido por Ducati para que la prensa nacional contactáramos con
la Diavel, ha sido el Real Sitio del Club de la Herrería, en San
Lorenzo del Escorial. Justo donde vivo y las carreteras
elegidas, son las carreteras que llevo utilizando desde hace
años para mis pruebas. La verdad es que me sentí muy halagado
cuando Roger, el encargado de la organización que estuvo días
antes para elegir y seleccionar el trazado, me alabó
entusiasmado, el entorno, la zona, el estado de las carreteras…
Y no solo eso, me dijo que parecía Suiza, por lo bonito del
lugar y la limpieza y pulcritud de todo el entorno, me gustó
mucho porque al fin y al cabo son “mis carreteras”.
Nada más salir subimos el puerto de la Cruz Verde en dirección a
Ávila y ya empecé a cogerle el pulso a la Diavel, tenía mucha
ventaja frente al resto de mis compañeros pues por ahí he
probado prácticamente todas las rivales de la Diavel. Nada más
montarte aprecias que el asiento está muy bajo, llegas
perfectamente con los dos pies al suelo, aunque pertenezcas a la
antigua “talla ibérica” (1.70 m). El depósito es alto y largo,
el manillar plano y ancho, y no ves nada delante, ni faro ni
relojes… es una perspectiva muy limpia, solo las dos pantallas
de la instrumentación. Por su parte las estriberas, ni demasiado
altas ni demasiado bajas, van algo adelantadas, por lo que la
posición de conducción resulta un pelín custom. Efectivamente
miraba a mis compañeros y vistos desde el lateral, hay mucha
moto por delante y poca por detrás, los brazos rectos y
estirados y las piernas razonablemente flexionadas.
Lo primero que aprecie fue su extraordinaria ligereza y enorme
manejabilidad, que sorprenden vista su estampa, su musculatura y
el enorme “donuts” trasero. Parece una moto hecha con aire o
madera de balsa, y es que pese a su apariencia pesa ¡¡100 kg
menos que sus rivales directas!! (la Yamaha V-Max o la Harley
Davidson V-Road Muscle). Por otra parte para favorecer su
comportamiento, entra en juego el trabajo realizado por Pirelli
y su 240/45-17. Es el único de esa anchura con diámetro de 17 y
aunque de perfil es solo 45 su carcasa es más triangular de lo
habitual lo que le confiere ese tacto de moto normal y no de
“tentetieso” que suelen tener las motos equipadas con tan
mórbidos neumáticos.
Al salir y
por probar, puse el modo “urban”, pero en apenas un par de
kilómetros pasé al modo “touring” (se nota una barbaridad el
cambio, son 62 CV más) y rápidamente al “sport”. La verdad es
que a mi me gusta disponer de todos los caballos posibles, que
ya me encargaré yo de dosificarlos y utilizar los que necesite.
Si quiero que la moto corra menos, pues acelero menos y abro el
gas más despacio y ya está.
La
Diavel no es una deportiva, pero no me lo pasé mal por mis
carreteras de curvas favoritas, no tiene nada que ver con el
resto de motos de su especie. Cuando frenas, frena de verdad, y
cuando la tiras en un viraje va por donde tú la mandas y la
recuperas con tacto de moto normal, aunque apurando con
entusiasmo en secuencias de virajes, muy familiares para mí, las
estriberas te recuerdan que tiene ciertas reminiscencias de
Custom-Musclebike.
En resumen te
diré que Ducati creo que ha cumplido su objetivo de explorar
nuevos caminos y que ofrece un producto diferente a lo conocido
actualmente en el mercado. Es una moto para soñar, con una
concesión importantísima al lujo, a la grandiosidad y a la
estética, plagada con infinidad de detalles ingeniosos y gadgets
técnicos y funcionales. Pero no solo es una moto para presumir y
que te vean, aunque no te voy a decir que sea una moto
utilitaria para usarla todos los días (que si podrías utilizarla
si tu economía te lo permite) pero si tiene un componente muy
importante en cuanto a dinamismo y pasión al pilotarla. No cabe
duda es una genuina Ducati.
Texto: Mariano Urdin
Fotografías: Ducati
Marzo 2011