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La Thermomix Así es la nueva arma de Ducati, como el famoso e imprescindible electrodoméstico en la cocina moderna que sirve para todo y sin él, el ama de casa se encuentra perdida y sin rumbo. La nueva Multistrada también sirve para todo, según sus creadores son cuatro motos en una. Imprescindible para cualquier motorista polifacético que se precie.
La verdad es que no te quiero parecer pedante ni dármelas de nada, ni mucho menos, pero debido a mi dilatada experiencia como probador de motos, (ya sabes que empecé en este oficio en el año ’82) tengo una perspectiva de la evolución de este mundo verdaderamente amplia. Recuerdo que la primera moto que probé para hacer un articulo personal, fue mi propia Guzzi Le Mans III, la misma con la que gané la primera edición de la Copa Guzzi en 1982. Como bien te puedes imaginar, no tengo ni idea de las motos que habrán pasado en estos 28 años por mis manos, pero he probado prácticamente todo lo que ha salido, en especial de 500-600 hacia arriba. He visto como las motos en general se han ido especializando cada vez más. Si eres un motorista de últimas generaciones te extrañará saber que había una época en que podías ir a buscar a tu novia a la salida del trabajo o a la facultad en tu moto de trial, la misma con la que salías los domingos al campo de excursión con tus amigos, o a competir en la especialidad elegida. Íbamos en nuestras Montesa Cota 247, Ossa Mick Andrews o Bultaco Sherpa tan campantes, con unas estriberas que comprábamos en casa Calleja y las poníamos en los tornillos de sujeción de los amortiguadores al basculante. ¡Que tiempos aquellos! ¿Te imaginas ahora, ni siquiera dándote una vueltecita a la manzana con una moto de trial de las de hoy en día? ¡Si no tiene ni asiento para el piloto! Pues más o menos lo mismo ha ido sucediendo con motos de otras especialidades, las de enduro, motocross o incluso las de carretera. En estas últimas hace más o menos quince años te podías ir de vacaciones con tu chica en una deportiva. Recuerdo un viaje maravilloso con mi novia en el ’90 al Algarve portugués durante 20 días a lomos de una Honda CBR 1000, con las bolsas sujetas con pulpos al asiento trasero y al colín de la moto y todavía nos quedaba sitio para sentarnos, eso si muy tiernamente y los dos muy juntitos. En una deportiva de hoy en día eso es impensable. Pero últimamente estoy observando que el mercado está demandando modelos menos especializados y más polivalentes. A todos nos gustaría tener una super-deportiva para ir algún día del fin de semana a un circuito y rodar al límite unas tandas; una buena sport para salir con los amigos a tomar el vermouth en un pueblecito perdido de la sierra; y una GT para irnos de vacaciones con la parienta, con comodidad y espacio suficiente para llevar equipaje sin agobios. Además, un buen scooter para movernos con rapidez por ciudad. Desafortunadamente, no muchos motoristas pueden tener un garaje tan bien surtido. Ducati se ha fijado que en el mercado actual cada vez es menor la demanda de modelos muy especializados y el usuario prefiere motos que se puedan defender bien en distintos escenarios. Personalmente pensaba hasta el momento que este tipo de motos “que pretenden valer para todo”, la realidad es que no sirven realmente para nada. Ducati con su nueva Multistrada quiere hacerme cambiar de opinión, y por eso me ha invitado a su Multistrada Tour, a lomos de su nueva estrella: la Multistrada S Touring. “S” de Sorprendente
No se cuanto tiempo hace que no me leo el manual de una moto, algo ¡mal hecho, lo tengo claro! Pero ya se sabe, ¡el buen español nunca se lee el manual de nada, lo sabemos por ciencia infusa! En esta ocasión tampoco me lo leí, afortunadamente, porque debe de ser como una guía de teléfonos. En su lugar, mi buen amigo Pablo Silvan, responsable de Ducati España, nos citó temprano en el punto de partida, en el concesionario Ducati de la calle Cartagena de Madrid y allí nos dio una charla de padre y muy señor mío, que duró más de una hora y media. Y todavía le quedaron cosas en el tintero acerca de las posibilidades técnicas y secretos electrónicos que incorpora esta nueva criatura de la casa de Borgo Panigale.
La moto igualmente lleva una llave/mando que no hay que insertarla en ninguna cerradura, actúa por proximidad, e incluso si se nos llegara a extraviar, podemos arrancar y utilizar la moto introduciendo un código PIN secreto. Y aún hay más cosas que se pueden manipular, que sinceramente se me han olvidado, pero que el futuro propietario, con paciencia y LEYENDOSE EL MANUAL, podrá ajustar y controlar a su antojo. ¿Me acoplo o se acopla ella a mi?
En esta Multistrada primero hay que probarla tal cual viene de serie, luego conocerla, e intentarte llevarte bien con ella y luego tienes un hiper-abanico de posibilidades para poder adaptarla a tus gustos y a tu estilo de conducción. Y además otro hiper-abanico diferente, para acoplar su comportamiento a distintas condiciones del terreno y a distintos escenarios de utilización. Ducati te vende la idea de que por el precio que pagas tienes cuatro motos en tu garaje, solo que ocupando el mismo espacio. Yo te diré si eso es cierto. Nos vamos de Tour
Dejamos Madrid atrás por la nacional-III y puestos ya en
carretera la verdad es que en seguida me doy cuenta que me va a
ser muy difícil ponerla alguna pega a esta nueva
Multistrada. Va como la seda. La posición y el
asiento me resultan cómodos, voy probando en el modo Touring
y en el Sport, con cualquiera de los dos sobra respuesta y
potencia para circular con holgura por carretera. El primer
centenar de kilómetros por autovía seguimos a nuestro road
líder, y debía de tener el tío algún contacto de los buenos en
tráfico, pues nos llevaba a un ritmo que no me atrevo a contar.
Pero entre nosotros te diré que en algún tramo en autopista,
alemana lógicamente sin límite de velocidad, llegué a ver los
275 km/h de
marcador, creo que un poco exagerados con respecto a la
realidad. Pero lo que más me gustó es que en el modo Sport,
mantenía un buen aplomo a alta velocidad, neutra y firme en
cualquier circunstancia, tragándose los cambios de asfalto y las
juntas de unión sin inmutarse lo más mínimo.
Dejamos la autovía y nos metemos en faena. La
Multistrada no tiene problemas y le da igual el firme y el
trazado. Aflojo las
suspensiones en terrenos rizados y se vuelve como un colchón
de plumas, pero siento las ruedas pegadas al asfalto y buen
tácto en el manillar. La moto flanea más pero nunca me transmite
sensaciones raras, la noto suave pero firme, siempre en mi mano
y en tramos muy virados me obedece con la velocidad del
pensamiento. La llevo con el
motor con 150 CV. Acelera como un trueno entre viraje y
viraje, freno fuerte, quito marchas y entro en el viraje,
siempre pilotando un poco largo de desarrollo, como requiere un
buen
bicilíndrico y m En modo Sport aprecias como se endurecen las suspensiones y el motor es más instantaneo, con una respuesta enérgica e inmediata. En una utilización puramente deportiva no hay ninguna maxitrail que la pueda hacer sombra, está a otro nivel y por eso te decía un poco más arriba que esta Multistrada actualmente no tiene una competencia definida. Para terminar de comprobar su efectividad en conducción deportiva solo me habría faltado probarla en circuito, estoy seguro que en una pista tan revirada como Albacete o Calafat, a igualdad de piloto, no quedaría a mas de un segundo o segundo y medio de una 1198. En este Tour también tuvimos ocasión de meternos un ratito por un camino, pero ya íbamos mal de tiempo y fue un poco por hacer el “paripe” y alguna foto fuera de carretera, pero en tierra claramente los neumáticos tiene mucho que decir y estos no son los más adecuados. Como conclusión… ¿que te puedo contar que no hayas leído hasta ahora? Creo que Ducati ha hecho un gran trabajo para poder ofrecerte una moto distinta a todo lo conocido, con un despliegue tecnológico francamente encomiable. Esta Multistrada es una de esas motos que salen de tarde en tarde y marca el camino a seguir; seguro que hará historia. No es perfecta, ni va perfecta en todo, pero se acerca mucho y deja a sus teóricos rivales en fuera de juego. ¿Su precio? Es cara. Pero tiene que serlo, tiene tecnología y argumentos para ello. Esta versión cuesta casi 19.000 euros. Hay una opción más básica y bastante más barata, pero ya no es la misma moto, no lleva componentes Öhlins electrónicos, ni varios modos de motor, no tiene control de tracción, ni ABS... eso si la puedes guardar en tu garaje por 14.995 euros. Pero de comprarte una, no lo dudes, ¡cómprate la buena!
Prueba y Redacción: Mariano Urdín Junio 2010 |
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