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ACHUCHANDO AL MONSTRUO

 Montar en una Monster es como tener un perro aparentemente tranquilo, pero capaz de ser muy fiero. Si vas paseando, unos macarras se meten contigo y les dices “¡cuidado, que os achucho al perro!”, puede que se rían de ti… pero es que no saben que tras esa imagen de perro familiar y tranquilo se esconde una verdadera fiera, y cuando decide defender lo que es suyo que es cuando esos macarras si hubieran querido tragar sus palabras. Algo así ocurre con esta moto, que puede no aparentar ser capaz de plantar cara a motos hypersport con, al menos, 30 caballos más, pero que una vez en marcha hace tambalearse los conceptos de efectividad que se tiene respecto a lo que es una moto deportiva.

ducati monster 1100s

Lo primero que, personalmente, tenía interés en comprobar era si la ergonomía era mejor, o mejor dicho más natural, que en anteriores modelos y en especial que en la 696. Y así es. Los cambios que antes os he citado, y que básicamente se reducen a una mayor altura de asiento, tienen un efecto realmente saludable. Se mantiene el manillar corto y bajo para que el tronco tenga que inclinarse ligeramente hacia adelante y cargar así peso en el tren delantero. De este modo se logran dos grandes ventajas en una naked deportiva y ya potente como esta: se aploma la rueda delantera logrando así más direccionabilidad y, por otro lado, al alcanzar ciertas velocidades el viento no te empuja tan directamente sobre el cuerpo, lo que al final es más cómodo para el piloto. No obstante, aún tiene ese toque especial que no logra una adaptación instantánea, y necesitas un tiempo para adaptarte.

El chasis conceptualmente heredado de las MotoGP, combinado con unas amortiguaciones más rígidas, lograban ya en las 696 dotar al conjunto de más solidez frente al tacto un poco demasiado ágil (“bicicletero”, como lo denominó un amigo mío) de las anteriores generaciones. En esta 1100 no solamente es que la moto sea ligeramente más larga, sino que la excepcional amortiguación y la tracción poderosa, pero suave y progresiva- como siempre estos motores, la verdad, pero ahora mejorados- no hace sino aumentar tu confianza y terminas rodando realmente rápido y, lo que es aún mejor, sin ninguna sensación de esfuerzo. Esto tiene su lado, digamos, delicado puesto que es fácil llegar a ciertas zonas reviradas a unos ritmos poco recomendables para la carretera abierta, donde es fácil encontrarte alguna trampa tipo mancha de gasoil o arena derramada por un camión a la salida de cualquier curva… por no hablar de “problemas legales” con la DGT.

ducati monster 1100s Y ahora, con el motor grande, prácticamente nunca encontrarás falta de velocidad punta puesto que, exceptuando estrictos tramos de autopista despejada, no es fácil encontrar alguien rodando más rápido que tú… y eso que estamos hablando de velocidades que, tal como están las cosas, se podían llevar a multas estratosféricas y, si al Guardia Civil de turno le da la gana, una jornada en el penal de Guantánamo. Por supuesto, al pasar de unos 160 km/h el problema es el de siempre en cualquier naked: la presión del aire. No obstante, aquí contamos con una pequeña pero eficaz desviación del aire que logra el ancho cuadro de instrumentos que, por cierto, también está inspirado en las MotoGP y en las Superbikes 1098-1198. Con tacómetro digital escalado y un diseño que te permite ver toda la información a primera vista, tiene más mucho más funciones como puedan ser reserva, consumos, parciales, etc.

Esta unidad venía con la tapa que cubre el asiento posterior y logra el “look” de un colín monoplaza. Precioso, como pueden ver las fotos, porque la verdad es que no es una moto que esté especialmente bien pensada para llevar pasajero tanto por lo corto de su asiento como por la posición de los dos espectaculares y llamativos escapes que, a pesar de llevar válvula parcializadora y distintos sistemas de catalización, permiten escuchar y disfrutar del discreto pero contundente bramar que ha hecho legendarios a las “Ducatonas”.

 

 

 

 

Febrero 2009
Prueba y Redacción: David García de Navarrete
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