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DETALLES Desde su incorporación al grupo Piaggio, se ha notado una clara mejora en ciertos detalles de terminación de las Derbi. Por ejemplo, pequeñas cosas como la tornillería que fija las piñas, guardabarros u otros son ahora de mucha mejor calidad y aspecto, lo que siempre es de agradecer. También los mandos están bien situados, son fáciles de manejar tienen un diseño moderno, aunque en este caso la situación de los botones te puede liar un poco al principio. En cuanto al escueto cuadro de mandos, totalmente digital, es efectivo pero realmente está todo muy abigarrado y a veces es bastante difícil de ver. Por ejemplo, algo tan importante en uso deportivo (y más en un modelo así que no anda sobrado de bajos) como es el tacómetro, se ha reducido a una escala digital que sube por el lado derecho del panel para continuar por la horizontal, lo cual no es nada fácil ni intuitivo a la hora de rodar por carretera. Por otro lado, en cuanto hace un poco de sol, los reflejos te pueden impedir verlo con facilidad. No obstante, su comportamiento es correcto e incluye buena información tanto en el mismo cuadro como en sus chivatos laterales: presión de aceite, reserva, luces largas, etc. En nuestra unidad, y digo esto porque no creo que sea un detalle general del modelo en sí, el acelerador tenía un tacto inusitadamente duro, lo que resulta bastante incómodo. Tampoco los retrovisores son el colmo de la efectividad al ser demasiado pequeños y vibrar, pero esto es un detalle al que te acostumbras cuando pruebas motos de marchas en estas cilindradas pequeñas.
Lo destacable: - Estética - Motor - Ergonomía - Polivalencia carretera-ciudad - Posibilidades deportivas Lo mejorable: - Aerodinámica - Escape alto para el pasajero - Acelerador muy duro (al menos en nuestra unidad de pruebas) - Cuadro de relojes demasiado compacto - Bajos relativamente pobres
Enero 2009 |
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