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URBANA PERFECTA En pleno comienzo del declive de los motores de dos tiempos, especialmente para los scooter, fue precisamente la coreana Daelim entre finales del siglo XX y principios de este XXI la marca que arrasó en nuestro mercado durante varias temporadas seguidas gracias a que supo golpear con fuerza en el momento exacto. Es decir, que comercializó la NS 125, uno de los primeros scooter con motor de cuatro tiempos que además contaba con un diseño moderno y agradable, amén de un precio absolutamente arrebatador… que al fin y al cabo es lo que ha hecho imponerse a toda la industria del Lejano Oriente en el mercado occidental.
Aquel modelo conoció varias versiones diferentes, con ligeros cambios estéticos y con distinto retoques, especialmente a nivel del propulsor para mejorar su fiabilidad y prestaciones. No obstante, y como todo modelo por exitoso que sea, a la NS le llegó su fin, entre otras cosas porque en aquellos tiempos (que hace no tanto, pero ya parecen lejanos) todavía se usaba un simple carburador que actualmente no le permitiría ser competitivo en el mercado y ni tan siquiera pasar las homologaciones correspondientes a las emisiones. Con una línea agradable, una agilidad envidiable y una relación calidad precio como solamente parecen poder dar los vehículos taiwaneses y coreanos, aquel modelo reinó en el ranking de ventas durante años. Por lo tanto, para buscarle un digno sucesor había que seguir los mismos parámetros, pero actualizando los convenientemente a todos los niveles. Es decir, tanto de diseño como mecánico, y todo esto teniendo en cuenta que estos tiempos son mucho más difíciles y competidos que aquellos de hace ya aproximadamente dos lustros. Había muchas menos marcas y la guerra de precios no había sido disparada por la llegada de productos chinos, aunque muchos de ellos tengan precios de derribo pero no cuenten con la calidad suficiente como para poder ser rivales reales de marcas instauradas como las conocidas europeas, las japonesas, taiwanesas como Kymco o esta Daelim. URBANIDAD BIEN ENTENDIDA
Si consideramos estos parámetros- aunque no olvidemos que esto es una opinión personal, por supuesto-llegaremos a la conclusión de que modelos como esta S1 son el verdadero scooter. Por menos de 1.800 euros tenemos toda las ventajas que podemos esperar de un vehículo eminentemente urbano, una ergonomía cómoda y unos consumos verdaderamente dignos de un mechero. Y no olvidemos unas líneas que no entran en la guerra del diseño que también vivimos en este segmento- que abarca desde modelos de línea “retro” hasta vehículos futuristas que parecen salidos de “La Guerra De Las Galaxias”- pero que son muy agradables a la vista y también discretos. MOTOR
Proporciona una potencia de 11,5 CV, lo que es correcto para un vehículo de esas características y para el fin que está diseñado, pero lo importante es que ese caballaje lo proporciona con una excelente progresividad. Cuando las pruebas te das cuenta que se ha buscado más lograr una velocidad punta aceptable que potenciar la aceleración, porque a este respecto se le nota algo floja en la salida los semáforos. No obstante, rápidamente coge velocidad (podemos llegar a ver los 110 km hora en el marcador) y en medio del atasco el excelente tacto del acelerador nos permite movernos con seguridad y rapidez entre los coches. Pero eso no es todo, porque además cuenta con excelencias como frenos de disco en ambos trenes, detalle no totalmente generalizado en este segmento, y que además cuenta con el sistema de frenada integral. Esto significa que con la maleta izquierda se actúa sobre las pinzas de freno de ambas ruedas, lo que es una ventaja clara especialmente para aquellos que comienzan el mundo de las dos ruedas. O sea, gran parte de los usuarios de 125 que acceden a las motos con la homologación del carnet de coche tras sus dos primeros años… que son en gran parte de los potenciales compradores de esta Daelim. FÁCIL Y GRÁCIL
El cuadro es compacto, con el velocímetro dominando todo el conjunto y un pequeño cuadro digital con reloj, nivel de gasolina, kilómetros, etc. A los lados encontramos los pilotos de los intermitentes y la luz larga, además de los botones de ajuste. Todo funciona bien y con fiabilidad. La amortiguación funciona correctamente, pero con algo de peso o rodando rápido (y al decir esto tengamos en cuenta del vehículo que estamos hablando) se muestran algo blandas puesto que, lógicamente, ha primado la comodidad frente a la rigidez. En resumidas cuentas, en su entorno natural que es la ciudad con sus atascos y las atiborradas calles llena de coches, se comporta perfectamente y encontramos un modelo que podemos considerar la moto urbana perfecta.
Lo destacable: - Relación calidad precio. - Disco de freno delante y detrás. - Transportín con respaldo para el pasajero. - Agilidad. - Consumos.
Lo mejorable: - Hueco bajo el asiento algo justo. - Aceleración. - Suspensiones algo blandas. - Protección de la dinámica. - Potencia máxima mejorable. Mayo 2009 |
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