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PINGÜINOS 2009

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Concentración PINGÜINOS ´09: Valladolid-Pingüinos-Siberia
Este año, la mayor
concentración motorista invernal del mundo-que para los que no sepan
se celebra en España y más concretamente en Valladolid- venía con
una sorpresa añadida, puesto que el año pasado, tras tener como sede
durante ocho años al pueblo de Boecillo, se había cambiado a
Simancas. Por lo tanto, era de esperar que los Pingüinos se
mantuviesen allí bastante tiempo.
No obstante, lo
cierto es que tras los problemas de accesos que hubo el año pasado
por motivos básicamente burocráticos ajenos a la organización- entre
otras razones-, pocos meses antes de la edición de este año se
anunció para sorpresa de todos que iba a haber un nuevo nido para
los Pingüinos. Al final, la sede elegida fue Puente Duero, un pueblo
que pertenece al área municipal de Valladolid y que se ha revelado
como una de las decisiones más acertadas de los últimos años. Desde
luego, y para empezar, os puedo decir que es la mejor sede que hemos
podido disfrutar desde hace por lo menos 10 años, por no decir la
mejor de todos los tiempos. Se trata de un gigantesco pinar con
instalaciones de camping, buenos accesos y de infraestructura
envidiable, que además está apenas 500 a mts. andando del pueblo a
través del mismo bosque, con lo que se convierte en un paseo
bastante agradable.).
 
HISTORIA
En
este segundo fin de semana de enero del 2009 se celebró ni más ni
menos que la 28 edición de esta concentración, lo cual convierte la
tarea de los organizadores en mucho más que admirable, porque hacer
evolucionar una reunión de poco más de 300 amiguetes en moto en la
gris España de la transición a la mayor concentración invernal del
mundo con repercusión internacional y que ya se ha convertido casi
en un mito en todo el mundo, se consigue sólo a base de constancia,
ilusión y saber hacer muy bien las cosas año tras año. Por esto
mismo, es interesante que repasemos un poco la historia de esta
concentración desde su primera edición.
El Club Turismoto, por aquel tiempo integrado en el Moto Club
Valladolid, organizó en el año 1977 la primera concentración
motorista de Castilla-León. Tengamos en cuenta que en España, en
esos tiempos ya tan lejanos, las concentraciones de motos eran
escasas y casi residuales, por lo cual ya organizar esta primera
edición tenía un mérito especial.
Se llamó “HIPO 77” (Hipoconcentración de Valladolid) y se celebró en
mayo en el camping de Simancas, a 11 km de la capital y junto al río
Duero. A lo largo de los años siguientes-1978, 79, 80 y 81- las
ediciones de la concentración, que aún no se llamaba Pingüinos, se
hicieron en Simancas, Cabezón de Pisuerga y ctra. de las Arcas
Reales. Llegaron a tener hasta 2.000 asistentes, una cantidad más
que considerable incluso actualmente, pero absolutamente alucinante
en aquella época.
LA PRIMERA PINGÜINOS
Se
acaba de crear el club Turismoto, y en el invierno del 81 dieron un
paso de gigante, tan valiente que parecía de locos pero que
realmente fue el germen que logró el actual éxito que ya conocemos.
La idea de que las concentraciones motoristas, que normalmente y por
lógica se celebraban en verano, podían ser mucho más especiales si
se hacían en invierno, cobró forma y ese invierno vio la primera
edición de Pingüinos, concretamente en marzo de 1982 en Herrera de
Duero. Llegaron 320 motoristas realmente auténticos, dispuestos a
serlo aún más luchando contra el frío en una concentración muy
especial. Allí mismo se realizaron las dos siguientes ediciones ya
en la fecha clásica que conocemos hoy día: el segundo fin de semana
de enero de cada año.
Ya en el 88 los Pingüinos se mudarían a la sede que ha sido más
famosa y admirada de todas las de su historia. Como muchos sabréis
se trata de Tordesillas, que contó con tres zonas diferentes a lo
largo de su historia: la conocida como área de los Portugueses (en
dos emplazamientos distintos) y el área de Valdegalindo. Este ha
sido uno de los parajes más envidiados del motociclismo nacional
porque era prácticamente perfecto para una concentración de esta
magnitud: tenía buenos accesos porque estaba al lado de la carretera
y un amplísimo pinar con instalaciones básicas que estaba lo
suficientemente cerca de Tordesillas para ir incluso andando.
Actualmente es aprovechada, junto con toda la estructura dejada allí
por los chicos de Turismoto, por otro moto club para organizar una
concentración (¡qué casualidad!) justo el mismo fin de semana en que
se realiza la de Pingüinos.
En este pueblo se mantuvo hasta el año 2000 cuando cambió a Boecillo,
donde se contó con una zona acampada también admirable aunque tenía
el hándicap de encontrarse a varios kilómetros del pueblo
propiamente dicho. Aquí llegamos hasta el 2008, donde cómo has leído
al principio pasó a Simancas donde, a pesar de los fuertes vientos
reinantes y el mal tiempo en toda España, prácticamente se llegan a
los 30.000 inscritos.
PUENTE DUERO 2009
Y
así llegamos a la edición de este año que, aparte de ser un
emplazamiento nuevo con todo lo que ello conlleva, contó con el
grandísimo lastre de celebrarse tras un mes de ola de frío en toda
España, con nevadas y todo tipo de problemas meteorológicos. Además,
justo el mismo viernes de la concentración muchas capitales - entre
ellas Madrid- estaban cerradas al tráfico por una tormenta de nieve
caída la noche anterior. Así las cosas, con todo y con eso
sorprendía encontrarse en las carreteras y los peajes dirección a
Valladolid una buena cantidad de motoristas. No obstante, esa misma
noche la nieve no solamente no dio tregua a los Pingüinos, ni
organizadores ni motoristas, sino que cayó de tal forma durante toda
la tarde y noche que convertía el hecho de mantener el equilibrio
sobre la moto en un acto de fe. Como tuvieras que recorrer ni
siquiera 100 m por alguna de las carreteras circundantes tenías un
problema realmente serio. Os puedo asegurar que el simple hecho de
no caerse era un milagro, y sólo gracias a una mezcla de pericia y
mucha suerte. Si le dabas gas la rueda trasera patinaba, si tocabas
el freno resbalaba, y si encima éstos tenían ABS patinaba y además
ni siquiera frenaba. Un verdadero infierno, os lo aseguro, puesto
que tuve que hacer unos 6 km en estas condiciones y tardé cerca de
dos horas y cuarto.
Por algún milagro que aún desconozco, al día siguiente lo cierto es
que las carreteras e incluso las calles aparecieron bastante
despejadas, por lo que se podía rodar con una mínima seguridad. A
mediodía la habitual exhibición “freestyle” que tiene lugar en el
paseo de Zorrilla, en pleno Valladolid, se pudo celebrar aunque lo
cierto es que no sé cómo los pobres pilotos se arriesgaban a ello.
El mismísimo Emilio Zamora me comentaba lo mal que estaba el suelo,
lo poco que agarraba y lo necesario que era calentar la rueda
trasera haciendo “burn outs” antes de salir para conseguir una
mínima tracción.

Y lo que salvó a la concentración fue que a mediodía comenzó a salir
tímidamente el sol, lo que templó la tarde y animó a miles de
motoristas, muchos de los cuales estaban bloqueados en distintos
puntos de toda España, a llegar a Puente Duero. Si 24 horas antes no
hubiera dado ni un duro porque se acercase un solo motorista más de
los aproximadamente 5.000 que ya estaban allí, al final se logró
sobrepasar los 18.000. Los que hayan estado allí sabrán que esto se
puede considerar como un absoluto éxito y una buena muestra de lo
que es capaz la ilusión de la comunidad motorista. Personalmente
pienso que son infinitamente más meritorios estos 18.000 que los
30.000 del año anterior, y eso que en el 2008 tampoco hizo muy buen
tiempo precisamente.
Esa
misma noche del sábado, en pleno paseo de las antorchas, estábamos a
7 bajo cero, y al día siguiente a las 12 del mediodía la gente iba
saliendo para sus destinos a -4. Esto te da una buena idea del frío
que hacía allí. Pero lo cierto es que el nuevo pinar es estupendo y
contaba con una zona comercial llena de chiringuitos con cosas muy
interesantes (cosas para motoristas, claro). Además, como todos los
años se pudo disfrutar buenos conciertos sobre el escenario montado
en la plaza central, strip tease variados, buena comida y bebida y,
en resumen, diversiones y ambiente motero. O sea, todo lo que hace
que más de 18.000 locos sobre ruedas se reúnan en medio de la estepa
castellana en plena ola de frío siberiano jugándose el tipo.
Ya sabes de lo que te hablo, ¿verdad?
David García de Navarrete
Enero 2009
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