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PINGÜINOS 2009

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PUENTE DUERO 2009
Y así llegamos a la edición de este año que, aparte de ser un
emplazamiento nuevo con todo lo que ello conlleva, contó con el
grandísimo lastre de celebrarse tras un mes de ola de frío en toda
España, con nevadas y todo tipo de problemas meteorológicos. Además,
justo el mismo viernes de la concentración muchas capitales - entre
ellas Madrid- estaban cerradas al tráfico por una tormenta de nieve
caída la noche anterior. Así las cosas, con todo y con eso
sorprendía encontrarse en las carreteras y los peajes dirección a
Valladolid una buena cantidad de motoristas. No obstante, esa misma
noche la nieve no solamente no dio tregua a los Pingüinos, ni
organizadores ni motoristas, sino que cayó de tal forma durante toda
la tarde y noche que convertía el hecho de mantener el equilibrio
sobre la moto en un acto de fe. Como tuvieras que recorrer ni
siquiera 100 m por alguna de las carreteras circundantes tenías un
problema realmente serio. Os puedo asegurar que el simple hecho de
no caerse era un milagro, y sólo gracias a una mezcla de pericia y
mucha suerte. Si le dabas gas la rueda trasera patinaba, si tocabas
el freno resbalaba, y si encima éstos tenían ABS patinaba y además
ni siquiera frenaba. Un verdadero infierno, os lo aseguro, puesto
que tuve que hacer unos 6 km en estas condiciones y tardé cerca de
dos horas y cuarto.
Por algún milagro que aún desconozco, al día siguiente lo cierto es
que las carreteras e incluso las calles aparecieron bastante
despejadas, por lo que se podía rodar con una mínima seguridad. A
mediodía la habitual exhibición “freestyle” que tiene lugar en el
paseo de Zorrilla, en pleno Valladolid, se pudo celebrar aunque lo
cierto es que no sé cómo los pobres pilotos se arriesgaban a ello.
El mismísimo Emilio Zamora me comentaba lo mal que estaba el suelo,
lo poco que agarraba y lo necesario que era calentar la rueda
trasera haciendo “burn outs” antes de salir para conseguir una
mínima tracción.
Y lo que salvó a la concentración fue que a mediodía comenzó a salir
tímidamente el sol, lo que templó la tarde y animó a miles de
motoristas, muchos de los cuales estaban bloqueados en distintos
puntos de toda España, a llegar a Puente Duero. Si 24 horas antes no
hubiera dado ni un duro porque se acercase un solo motorista más de
los aproximadamente 5.000 que ya estaban allí, al final se logró
sobrepasar los 18.000. Los que hayan estado allí sabrán que esto se
puede considerar como un absoluto éxito y una buena muestra de lo
que es capaz la ilusión de la comunidad motorista. Personalmente
pienso que son infinitamente más meritorios estos 18.000 que los
30.000 del año anterior, y eso que en el 2008 tampoco hizo muy buen
tiempo precisamente.
Esa misma noche del sábado, en pleno paseo de las antorchas,
estábamos a 7 bajo cero, y al día siguiente a las 12 del mediodía la
gente iba saliendo para sus destinos a -4. Esto te da una buena idea
del frío que hacía allí. Pero lo cierto es que el nuevo pinar es
estupendo y contaba con una zona comercial llena de chiringuitos con
cosas muy interesantes (cosas para motoristas, claro). Además, como
todos los años se pudo disfrutar buenos conciertos sobre el
escenario montado en la plaza central, strip tease variados, buena
comida y bebida y, en resumen, diversiones y ambiente motero. O sea,
todo lo que hace que más de 18.000 locos sobre ruedas se reúnan en
medio de la estepa castellana en plena ola de frío siberiano
jugándose el tipo.
Ya sabes de lo que te hablo, ¿verdad?
David García de Navarrete
Enero 2009
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