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BRP (Bombardier Recreational Products) es una compañía canadiense privada a los que todos los aficionados del mundo del motor envidiamos a sus dirigentes. Dicen que los hombres de los niños solo se diferencian por el precio de sus juguetes, y BRP se dedica a inventar, desarrollar y fabricar juguetes para mayores. BRP es una empresa líder en la producción, distribución y comercialización de vehículos recreativos motorizados, con marcas como Ski-Doo y Lynx para motos de nieve, Sea-Doo para motos de agua y lanchas rápidas sport boats, Jonson y Evinrude para motores fuera borda y Can-Am para motos, ATV (quads), Karts y Spyder. Aunque también fabrican aviones ligeros (jets privados), helicópteros y algunas cosas más. Sus factorías se encuentran en tres continentes y comercializan sus productos en más de 80 países. El Can-Am Spyder RT (Roadster Touring) que hoy he probado para vosotros, es una evolución o mejor dicho una versión enfocada más hacia el turismo que el RS (Roadster Sport) que es el diseño original que nos presentaron hace tres años en la ciudad de San Diego (California) y que se ha comercializado hasta la fecha. Pues bien desde su lanzamiento, he tenido ocasión de probarlo y conducirlo en múltiples ocasiones, creo que es un aparato que conozco bien, se como reacciona y como se comporta. Lo he conducido con lluvia y con sol, y con alguna nevada en excursión maravillosa que hicimos por carreteras suizas, cuando Can-Am presento su novedoso cambio automático-secuencial, que se maneja desde unos pulsadores en el puño izquierdo y no lleva maneta de embrague. Te voy a contar un poco la historia del Spyder y transcribir algunos comentarios que hice en su momento de este peculiar aparato que parece tener en la letra “Y” una seña de identidad. El Spyder, me pareció ser una mezcla de conceptos entre una moto de nieve, un quad y una motocicleta, y la famosa “y griega” representa un esquema muy simple de la colocación de sus tres ruedas, dos delante y la que tracciona detrás. La primera impresión que me causó fue de asombro, lo miras y lo remiras por los cuatro costados y enseguida me entraron unas enormes ganas de probarlo. BRP continuando su tradición dentro de la industria de la automoción asociada a la diversión y el ocio, se ha afanado en presentar un vehículo diferente, muy atractivo y divertido, pero al mismo tiempo, seguro y fácil de utilizar.
Como ha nacido la idea
Seguramente estarás pensando: “¡Un cacharro de tres ruedas, con dos delante y una detrás que es la que tracciona, con más de cien caballos y un par de locomotora, puede ser un invento diabólico, un pasaporte rápido para hacer una visita a Lucifer!” Y seguramente tendrías razón, pero el Spyder incorpora un buen numero de sistemas electrónicos para minimizar riesgos. Para empezar, lleva un ABS muy bien calibrado que evita el bloqueo de los frenos de cualquiera de sus tres ruedas, lleva un repartidor de frenada y todo se acciona con un solo pedal en el pie derecho y no lleva maneta de freno en el manillar, que los motoristas echamos de menos, pero es una de las premisas para poder homologar y conducir este vehículo con carné de coche. También incorpora un sistema TCS que es un control de tracción que impide que la rueda trasera derrape lateralmente y el SCS, un sistema de control de estabilidad para prevenir que las ruedas delanteras lleguen a perder contacto con el suelo al abordar una curva a demasiada velocidad. ¿Cómo se maneja?
La ventaja para nosotros es que los mandos son casi como los de una moto, en esta versión equipada con cambio normal lo lleva en el pie izquierdo con la primera para abajo y las demás hacia arriba (5 marchas), para la marcha atrás hay que pulsar un botón situado en la piña izquierda con la primera engranada y pisar nuevamente la palanca. Al insertarla se enciende una R en el cuadro de instrumentos y marcha atrás el motor va muy limitado de potencia y revoluciones. Para sacarla solo tenemos que accionar la palanca hacia arriba y ya estaremos en primera. Lleva maneta de embrague, acelerador y como te decía antes, solo echamos en falta la maneta del freno delantero.
Para un motorista empedernido su conducción resulta un tanto anodina
por culpa del despliegue de ayudas electrónicas que capan el motor y
actúan sobre los
frenos a las primeras de cambio, la emoción que
transmite queda un tanto descafeinada, pero eso si, es realmente
seguro y el riesgo de volcar es cero. Recuerdo que cuando le comenté
esto a uno de los directivos encargados del proyecto del Spyder, me
miró con cara de complicidad, como diciéndome “Si macho, a mi
también me gustaría que fuera un poco emocionante y arriesgado” pero
en realidad me dijo: “Amigo mío, para BPR es muy importante que sus
clientes sigan vivos, y estos dispositivos se encargan de que así
sea cuando las situaciones se complican”. BRP puede presumir que el Spyder es un vehículo muy seguro, técnicamente avanzado y entusiasmará a aquellos automovilistas que siempre han querido disfrutar de una moto de alta cilindrada pero no se han atrevido a llevarla porque solo tienen dos ruedas. Además en esta versión RT, han mejorado mucho aspectos como la comodidad y capacidad de carga, entre el cofre delantero (caben dos cascos integrales), las maletas y el baúl trasero, estas tres piezas perfectamente integradas en la carrocería. Vas sentado como en el sillón de tu casa, la pantalla delantera es regulable eléctricamente en altura, llevas un estupendo equipo de música, puños y asientos calefactables y dos opciones de dureza de suspensiones para elegir buscando tu comodidad y seguridad. La pega más importante que le encuentro, independientemente de que te gusten o no sus sensaciones al manillar, es que si te mueves por ciudad, los atascos te los comes igual que en un coche utilitario, y si llueve, y estos meses de crudo invierno ha llovido y mucho, te mojas igual que en una moto, ¡es un fastidio! Como epilogo te diré que estoy convencido que el Spyder nunca será un vehículo de masas, pero tiene un enorme atractivo y de eso me he dado cuanta cada vez que lo sacaba del garaje. Su diseño espectacular es muy original, no deja indiferente a nadie y por supuesto transmite una gran aureola elitista; eso si, no es para tímidos. Posiblemente sea el precursor de una nueva saga de ingenios motorizados.
Prueba y Redacción: Arpem Fotografía: Paloma Soria |
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