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MÁS DETALLES La verdad es que las mejoras se han extendido a tantos puntos de las nuevas K que no podemos citarlos todos porque no tendríamos suficiente espacio ni en esta, ni en cinco pruebas como esta. No obstante, no podemos dejar de citar un cambio que, en principio, puede parecer humilde, pero ha sido reclamado por muchos usuarios del BMW- y por absolutamente todos los periodistas del motor que conozco- a lo largo de los últimos años. Estamos hablando de las obsoletas, descomunales e incómodas piñas de las anteriores generaciones de BMW´S grandes que, entre otras cosas, dividían un simple mando de intermitentes en tres botones. Ahora, estas piñas son más pequeñas, compactas, fáciles de manejar y presionar, y encima tienen más funciones. Lo de tener que soltar el acelerador para dar o anular los intermitentes se ha terminado. Además, la precisión de estos botones es ahora mucho más exacta, porque no funcionan mecánicamente sino electrónicamente, como los mandos de un teclado de última generación. Eso sí, sería deseable que una marca con la tradición rutera que tiene la alemana lograra un mayor aprovechamiento del hueco bajo el asiento, y más teniendo en cuenta que se escape es lateral y no está situado en el colín. En fin, supongo que nadie se puede ser perfecto, pero si alguien se ha acercado a ello en el mundo de las sport turismo ha sido, desde luego, BMW con esta nueva 1300 S. Lo destacable: - Motor. - Estabilidad en curvas rápidas- - Tacto general enormemente mejorado. - Complementos opcionales de calidad. - Gadgets como el cambio semiautomático.
Lo mejorable: - Peso. - Precio. - Hueco bajo el asiento muy pequeño. - Tacto “sobrevirador” a la entrada de las curvas. - Muy larga.
Abril 2009 |
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