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“GETEANDO” O sea, rodando con una GT. Desde luego no es ligera porque pesa 288 kilos con los llenos en orden de marcha. Para moverla en parado necesitas (mucha) experiencia en motos grandes, y además aquí tienes la desventaja de no poder hundir la horquilla y aprovechar su extensión para moverla hacia atrás. Pero bueno, si quieres mover una moto en parado cómprate un escúter, que esta es una super rutera de verdad. Esa sensación de peso desaparece en cuanto te montas encima gracias a su excelente ergonomía, donde todo parece bajo tu control, y al tacto del motor y el embrague que te proporcionan esa confianza necesaria para mover tanto volumen a toque de acelerador.
Casi te parece que cuanto más rápido ruedas, más ligera resulta y más confianza da. Una de las características de las amortiguaciones delanteras Duolever es que tienen un comportamiento bastante peculiar. Como sabrás, apenas se hunde por compresión, por lo que mantiene la geometría de la moto en esa situación, pero sobre todo a la llegada de las curvas, tienen una clara tendencia a “caerse” hacia dentro, lo que te da poca confianza hasta que te acostumbras. Eso sí, una vez iniciada la trazada, la mantienen como sobre raíles. No obstante, en esta GT este subviraje es mucho menos evidente y agresivo que en sus hermanas más deportivas. Puede que sea su voluminoso y estudiado carenado, la ergonomía que cargue menos peso delante o el manillar más alto y retrasado. Lo cierto es que sus inclinaciones son más predecibles y, al evitarse el hundimiento del tren delantero incluso frenadas muy fuertes- no sólo gracias a la estructura básica del Duolever, sino también a la frenada combinada y la confianza que te da el ABS- en zonas reviradas te puedes divertir con ella mucho más de lo que te imaginas. Sólo con desmontar las maletas laterales casi crees estar sobre una sport turismo con más peso pero con un motor poderoso, inacabable, suave y progresivo que te permite no sólo acelerar como un verdadero cohete en la rectas, sino trazar curvones rápidos con un perfecto tacto de embrague y acelerador. Eso sí, siempre agradecerá que no haya muchos baches y que los carriles sean anchos para que las trazadas sean “académicas”, puesto que con casi 2320 mm de longitud no es muy amiga de las curvas cerradas y las conducciones agresivas. Además, todo esto lo haces perfectamente relajado y sin cansarte prácticamente nada. Para rodar tranquilo por carretera puedes subir la pantalla, aunque en su posición más alta vibra un poco y distorsiona algo la visión (sobre todo para los no muy altos), pero en su posición baja te protege y te permite visualizar perfectamente el recorrido para cuando quiera disfrutar en curvas. Por cierto, a pesar de su gran capacidad de carga por las maletas y el transportín que equipa de serie, sorprende como una gran rutera con escape lateral tiene tan poco espacio útil debajo del asiento. Bueno, que casi no tiene.
Junio 2009 Prueba y Redacción: David García de Navarrete
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