|
|||||||||||||||||
|
DICHO Y HECHO: LLEGA A LA 899 Así podemos disfrutar de una TNT tan agresiva y atractiva como la grande, pero que francamente pueda acercar a la marca a una gran masa de usuarios que antes se lo hubiera pensado mucho antes de comprarse una Benelli. El motor sigue siendo un tricilíndrico con los dos ventiladores laterales que se esconden tras unas cachas que le dan un aspecto aún más cibernético e intimidador a la moto. La parte ciclo es tremendamente efectiva, pero de componentes más simples. Así, por ejemplo, la horquilla sigue siendo una rígida invertida regulable pero con pinzas y bomba de freno de anclaje convencional frente a las radiales de las grandes, embrague por cable, manillar en acero en lugar de aluminio y, entre otras diferencias, no cuenta con el botón para seleccionar la curva de potencia que sí podemos ver en otros modelos más caros, gadget por cierto en que esta marca fue pionera incluso antes que los japoneses. Pero el principal cambio está en un motor mucho más tratable, suave pero no por ello menos efectivo incluso para un uso deportivo. Me atrevería a decir que rinde más que la 1050 en un uso normal (o sea, en la calle o en la carretera) puesto que a pesar de la reducción de caballaje, estamos hablando de un propulsor realmente potente que declara 113 caballos, pero con el par y la entrega demoledora de potencia habitual en los tricilíndricos. Le falta un poco de finura a muy bajas revoluciones, y especialmente en frío, pero cuando coge temperatura y una vez en marcha, la progresividad y la curva de potencia son absolutamente admirables. Es algo más sonoro y más, digamos, rugiente que pueda ser la competencia de las Triumph, y concretamente de la Speed y Street Triple, aunque tengamos en cuenta que no estamos hablando de una rivalidad directa puesto que esta Benelli se sitúa justo en medio de las dos inglesas en lo que a cilindrada se refiere. Por lo tanto, es lógico que sea algo más dosificable que la Speed 1050 y algo más potente que la Street 675. Es más, básicamente podemos decir que esta TNT no tiene ahora mismo rival directa en el mercado, puesto que las naked japonesas o italianas también se sitúan por debajo o por encima, y además ninguna tiene un motor tricilíndrico. Quizá Benelli haya logrado buscar el verdadero punto ideal en este segmento, algo que intuyes nada más salir a carretera con esta italiana explosiva… Noviembre 2008 |
||||||||||||||||