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Presentación APRILIA TUONO V4 R

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El Trueno italiano
Me gusta una de las frases de introducción que nos hizo el director
de marketing de Aprilia al referirse a la nueva Tuono, con chasis y
motor V4 derivado de la Campeona del Mundo de Superbikes. Dijo: “Es
una moto que supera la fantasía del aficionado más appassionati,
pues con ella tiene la posibilidad de conducir una moto de carreras
aunque solo sea para ir a tomar un café”.
Como seguramente sabrás o te imaginarás “tuono” en
italiano significa trueno, y esta nueva Tuono V4 pretende ser la
naked más brutal y feroz jamás vista. Para ello se arma con el motor
más potente de la categoría, el V4 de su hermana de carreras, la
RSV4, acondicionado con una potencia de 167,3 CV a 11.500
revoluciones y con un par de 111,5 Nm a 9.500 rpm. Pero no solo lo
importante de
esta moto es el motor, su parte ciclista no se queda
atrás, es calcada también a la RSV y además esta versión R cuenta
con una parte muy importante de la electrónica de la Campeona del
Mundo.
Efectivamente en esta versión R con APRC, dado su
enfoque y carácter cuenta con los gadgets electrónicos de la marca.
La instrumentación tiene dos modos de lectura en su pantalla,
carretera y circuito; tiene el control de tracción con ocho niveles
de actuación, los tres niveles del control anticaballitos y el
sistema lunch control para realizar salidas impecables. Incorpora el
AQS que es el cambio semiautomático que para mi casi se ha
convertido en imprescindible para pilotar en circuito y muy cómodo y
eficaz también en carretera. Y por supuesto los tres menús para
elegir la forma de entregar su potencia, R (road, tiene un 25% menos
de potencia a lo largo de toda la curva, y es la más indicada para
rodar por asfaltos resbaladizos o en agua), S (sport, tiene toda la
potencia pero con una entrega mas suave) y T (track, es para
circuito con toda su furia y potencia y una conexión muy directa
entre el puño del gas y la rueda).
Una moto muy esperada
A la Aprilia Tuono V4R la vi al natural por primera vez en el pasado
Salón de Milán y me pareció tan bonita que pensaba que se trataba de
un prototipo de diseño y ahora al verla de nuevo alineada en la
recta de box del circuito Ricardo Tormo, me ha parecido más bonita
todavía. Asistimos a su presentación internacional en
Valencia, y
los hombres de Aprilia, para esta ocasión y para poder demostrar sus
genes y polivalencia, programaron media jornada en circuito y la
otra media una excursión por carretera abierta por los sinuosos
trazados de la Sierra Calderona y el Parque Natural de la Sierra de
la Espada, en tierras valencianas y castellonenses.
En apariencia no se si decirte que la Tuono V4 R es una naked, pues
en realidad es una “medio naked”, o un deportiva a medio vestir o
una naked a medio desnudar, según lo queramos ver. No lleva pantalla
frontal (aunque si existe como accesorio), pero la capilla donde va
ubicada la instrumentación hace las veces de deflector del viento. Y
en la parte delantera tiene un carenado donde van ubicadas las tomas
de aire de la admisión y el doble faro que se estira discretamente
por los laterales de la moto y llega hasta la mitad del radiador.
Chasis, cilindros y carteres del motor permanecen a la vista. Luego
el depósito y asiento del piloto y pasajero que es corrido hasta el
final, esconden unas asas para sujetarse y un colín integrado. El
diseño es una obra de arte italiana.
En pista
Al subirme por primera vez en ella la encuentro
familiar, ¡claro hace solo 20 días que he probado la RSV4 APRC en
los circuitos de Jarama y Jerez! El cuadro es casi idéntico y la
postura parecida pero con manillar alto y con el asiento ligeramente
más bajo.
La primera toma de contacto me tocó el turno de
circuito, la moto nº 8, color amarillo y negro. Tendría la misma
moto durante toda la mañana, con cuatro tandas de 20 minutos y
descansos de 15 minutos ente medias, y un mecánico a mi disposición
por si quiero hacer cambios en los reglajes.
Saludo a Máximo (mi mecánico) y me explica que
vamos a empezar con la curva Sport, el control de tracción en el
nivel 4 y el de anticaballitos en el 2, pero que los puedo cambiar
cuando quiera. Tanto los modos de potencia como el nivel del control
de tracción, se pueden variar en marcha, aunque siempre con el mando
de gas cortado.
Revisan la gasolina, quitan los calentadores de las
ruedas y salgo a pista. Las dos o tres primeras vueltas las utilizo
un poco de tanteo, la postura de conducción que llevas sobre la moto
me recuerdan mis tiempos mozos, cuando corría con la Suzuki GSX
1100. Era en el Campeonato de España de las Series allá por el año
‘84, emulando a las Superbikes americanas con Spencer, Lawson y
compañía. Pero ¡ojalá hubiera yo tenido esta moto en esos tiempos,
así sin cambiarla ni un tornillo, no me habrían visto ni el pelo!
El día acompañaba con una mañana espléndida y
disfruté como un cosaco en el tortuoso trazado valenciano, enredando
con el abanico de posibilidades que me ofrece su avanzada
electrónica. Lo primero que hice fue colocar la curva de potencia en
modo Track, para disfrutar plenamente de las delicias del motor sin
descontar ni adormecer un solo caballo. Luego quité el control
anticaballitos y la verdad es que lo tuve que volver a poner.
Saliendo de la curva 2 y sobre todo de la 5 y de la 11, acelerando
en segunda sin contemplaciones se levantaba en exceso y me hacía
cortar gas. El manillar alto obliga a cargar mi peso más atrás y en
consecuencia aligero el tren delantero, además brazos y torso hacen
un poco de vela al acelerar fuerte y propician que la rueda se
levante más fácilmente. Lo volví a dejar en el nivel 2 y la última
tanda lo probé en el 1 y fue casi fue el nivel que más me gustó,
pues deja que se eleve pero apenas se nota su intervención, mantiene
la rueda ligeramente en el aire sin apenas cortar potencia hasta que
se vuelve a posar suavemente en el suelo.
El largo viraje de entrada en recta, para mí el más
complicado del circuito, sales de una especie de chicane de derechas
(en la última tanda lo hacía en 3ª) y tiras la moto a la izquierda a
saco mientras vas multiplicando marchas (4ª e incluso 5ª) sin cortar
gas. Es una loma de izquierdas en la que subes y bajas con la
rodilla por el suelo para a continuación reducir hasta 2ª y negociar
la última parte del viraje que se cierra y da acceso a la recta. Ahí
aprecie dos cosas: primero, la confianza que me transmitía el tren
delantero, que se comporta de manera formidable en una zona tan
delicada. Y segundo, el buen hacer del embrague antirrobote, no noté
ni un extraño, ni un rebote, a pesar de que en alguna ocasión entré
un poco coladillo.
Luego en la recta hay que pelearse con el viento e
intentar esconderte tras la pequeña capilla de la instrumentación.
Enhebras marchas gas a fondo tratando de mantener el pecho pegado al
depósito hasta pasar por debajo de la pasarela después de boxes,
donde llegaba en 5ª a unos 250km/h, cortaba, quitaba dos marchas y
me preparaba para negociar la curva 1 en tercera velocidad.
La verdad es que esta Tuono V4R en circuito
demuestra un comportamiento y unas cualidades que se encuentras casi
a la altura de una superbike. Disfrute de verdad con ella y a pesar
de hacerme 240 km de pista, en este momento me resulta difícil
sacarle fallos o ponerle alguna pega.
De excursión
Después del almuerzo nos esperaba una excursión de
unos 150 km, para poder constatar igualmente su polivalencia y
comportamiento en carretera abierta. Eran otras unidades
matriculadas y el seting de suspensiones estaba regulado más blando,
pues en carretera no es necesaria la firmeza que requiere el
circuito.
¿Qué quieres que te diga a cerca de ir por
carretera con una moto que tiene casi 170 CV y corre más de 270 km/h
de velocidad máxima y sin carenado? ¡Que es una locura, pero una
locura divertidísima!
Por ponerle alguna pega a este nuevo “trueno” de
Aprilia, te diré que el asiento, perfecto en circuito, me pareció
duro en carretera y tras 150 km por asfaltos tortuosos y no siempre
en buen estado, el final de mi espalda se quejaba de su confort.
La Tuono V4R en carretera va sobrada de todo, de
chasis, de frenos, de motor… lo único que la puedo achacar es que es
una auténtica tentación que invita constantemente a transgredir las
normativas existentes. Pero es que con la actual limitación de 110
km/h en autopista que han instaurado los mentecatos que deciden
estas cuestiones, un scooter de más de 125, deja de ser un vehículo
legal. Y con cualquier moto de 600 para arriba, como no seas un
voluntarioso y disciplinado conductor, también te vas jugando el
carné.
Precio:
13.854 y
14.854 con APRC
Texto: Mariano Urdin
Fotografías: Aprilila
Abril 2011
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