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Presentación APRILIA RSV4 R

fotos presentacion moto aprilia rsv4 r

seguro moto

ARTE ITALIANO

Hemos volado directamente a la ciudad de Florencia, desafortunadamente no para visitar como turistas esta artística y monumental metrópoli italiana, pero tenemos otro plan que tampoco está nada mal. Nos dirigimos al espectacular trazado de Muguello que dista solo a 35 km, donde nos espera nuestra anfitriona, la Aprilia RSV4 R, dispuesta a enseñarnos, esta si, todo su arte.

aprilia rsv4 r

Aprilia está tirando “la casa por la ventana” con su RSV4. Ya nos presentó la versión Factory en Jerez esta pasada primavera y entusiasmó a todos los presentes, a mi el primero. Ahora en el legendario marco del circuito de Muguello le ha tocado el turno a la versión R, es exactamente igual que su hermana Factory, excepto algún pequeño detalle del motor, ciertos componentes y colores. Te explico. La versión Factory es una maravilla, repleta de detalles técnicos y materiales de primerísimo calidad que exclusivizan el producto, se agradecen en conducción al límite y encarecen considerablemente la factura final de la moto. Pero comercialmente Aprilia necesita un modelo más “domestico”, que mantenga sus virtudes dinámicas en todo lo posible, pero que reduzca considerablemente el precio final de la moto. La Factory cuesta 20.577 euros puesta en la calle contra 14.656 euros de la R.

En cuanto a su efectividad, dice el propio Sr Albesiano (jefe de diseño y desarrollo de la RSV4) que “las diferencias de efectividad en un circuito como el de Muguello y en manos de nuestros pilotos probadores, apenas llegan a medio segundo por vuelta”. ¿Esto es mucho o poco?, pues la realidad es que depende de los ojos que lo miren. Para la inmensa mayoría de usuarios no es nada, pero para esa minoría que le gusta explorar los límites hasta sus últimas consecuencias, medio segundo por vuelta, si puede ser mucho.

 

DIFERENCIAS

aprilia rsv4 r Exteriormente la Factory y la R sion como dos gotas de agua, solo que la primera utiliza en exclusiva los colores “oficiales y de guerra” de la marca, rojo y negro. Las R se pueden comprar en dos combinaciones de colores, un atractivo blanco perlado con negro o en gris perla y negro. La carrocería es toda de fibra inyectada, no lleva piezas de carbono y las suspensiones son ahora Showa la horquilla delantera y Sachs el amortiguador trasero, que sustituyen los componentes Öhlins de última generación de la Factory. En cuanto al bastidor, la Factory puedes jugar con la pipa de la dirección variando el ángulo y avance, subir o bajar la posición del motor 5mm en ambos sentidos, al igual que el eje del basculante. En la R esto no es posible, cosa que para mi no tiene mayor importancia, no conozco a nadie que en una utilización deportiva normal, cambie la altura del motor o del eje del basculante y diga: “voy a utilizar la configuración para ir a Ávila por el puerto del Pico y volver por la Paramera” o “voy a bajar el motor para ir a subir la Rabassada, estripar por el Montseny o subir la Cruz Verde”. Incluso para usuarios que acudan con frecuencia a rodadas en circuito y tengan un nivel alto de conducción, son parámetros que seguramente nunca tocarán. Están pensados para utilizarlos exclusivamente en competición de alto nivel y ni aún ahí tampoco es como para estar hurgándolos y variándolos constantemente, me parece a mí.

180 CV

aprilia rsv4 r El motor es el mismo en los dos modelos y declaran la misma potencia máxima, 180 CV a 12.500 rpm. Su configuración es en V a 65º con lo que consigue un conjunto compacto, ni alto, ni ancho, ni largo, lo que permite una ubicación perfecta en el chasis y un centrado de masas óptimo. Los carteres son de aluminio con un interior muy estudiado para reducir al máximo las perdidas de potencia por bombeo y sobre-presión. Las tapas son de aluminio (en la Factory de magnesio, más ligeras), mantiene la caja de cambios de seis relaciones extraíbles tipo casette y el embrague antibloqueo. La única diferencia reseñable es que la R no dispone de las trompetas de admisión de longitud variable de la Factory, aunque mantiene el doble inyector por cilindro y el acelerador electrónico “ride by wire”. También dispone de las tres curvas de potencia que puedes seleccionar a voluntad, la “T” (track donde tienes toda la potencia en estado puro disponible) la “S” (sport que limita la potencia en las tres primeras marchas para evitar levantadas de rueda con demasiada facilidad) y la “R” (rain, lluvia, donde se reduce la potencia máxima a 140 CV.

A PISTA

aprilia rsv4 r Y ya sin más preámbulos y dejando la Factory totalmente aparcada te voy a contar mi experiencia y sensaciones en pista con la R, pero no en una pista cualquiera, sino en el trazado de Muguello. Un circuito mítico dentro del calendario de los Grandes Premios que tiene una de las rectas más largas del Mundial, donde las motos de Moto GP rozan los 350 km/h. Al final de esa recta se encuentra el viraje de San Donato, que es ese que hace que a Valentino Rossi se le pongan los ojos como platos y los pelos como escarpias y así lo hizo saber él mismo en la decoración de su casco del año pasado.

La posición de conducción de la RSV4 R es exactamente la misma que en la Factory, para mi perfecta, con el cuerpo bastante avanzado cerca de los manillares. Estos bastante abiertos y bajos, te encuentras muy bien acoplado con los codos cerca de las rodillas, tienes la sensación de ir en una “moto de carreras total”. Por otra parte los estribos están altos y el tamaño de la cúpula y el carenado es reducido por lo que debes de aplanarte bien en las rectas con el pecho pegado al depósito para lograr una buena protección aerodinámica.

presentacion aprilia rsv4 r Con todos mis años de profesión, hasta ahora nunca había rodado en Mugello; además yo no juego a la “Play” como alguno de mis jóvenes colegas y otros no tan jóvenes, así que recurrí a la antigua usanza y me estudié el trazado del circuito sobre un plano grande que habían colocado en un mural dentro del box de prensa. Al salir a pista tenía el perímetro prácticamente memorizado. Un par de vueltas de tanteo calentando neumáticos y tomando el pulso a frenos y suspensiones y enseguida me percato de lo técnico y difícil que es este trazado italiano. Hago una tanda de 25 minutos y me cuesta encontrar mi “límite permitido”, es decir pretendo ir rápido pero sin correr riesgos. Pero siempre me parece que voy más despacio de lo que puedo y quiero ir, creo que dejo mucho margen y que me sobra pista. Tal vez sea porqué el comportamiento de la RSV4 R es magnifico y me transmite una grata sensación de seguridad. En la recta no consigo hacer el final a fondo y entiendo el porqué en los Grandes Premios veo a los pilotos que pisan las rayas de la parte final del pit line y se meten a la derecha. Pasados los boxes, la recta hace un pequeño rasante que te impide ver el final y además tuerce ligeramente hacia la izquierda. Claro, ahí llegas a más de 280 km/h de marcador y hay que seguir con el gas a fondo sin ver lo que hay detrás del dichoso rasante; evidentemente sabes que está la curva de San Donato a unos 300 metros, pero… ¿Y si a San Donato le ha dado por acercarse? Instintivamente siempre ahuecaba un poco el puño de gas. Dice un amigo mío motorista, que eso es por el efecto del tendón de Tello, ese que va “de los cojones al cuello”, pero que en nuestro caso pasa también por la muñeca derecha, ja, ja, ja…

presentacion aprilia rsv4 r San Donato la negocio en segunda, es un viraje con una entrada franca pero tienes que acelerar con tiento a la salida pues rápidamente llegas a la primera chicane izquierda-derecha que es un poco comprometida. La salida es en ligera cuesta arriba, cambias a tercera, cuarta y otra vez segunda para la siguiente chicane. Sigues subiendo un poco y enseguida empiezas a bajar aproximándote a dos virajes enlazados bastante rápidos (yo los hacía en tercera) ya cuesta abajo, el primero de derechas y el segundo de izquierdas, que fue donde Simoncelli saco a Álvaro Bautista en el último GP. De ahí casi sin descanso llegamos a dos de los virajes claves de este circuito, las dos “Rabiattas” (que quiere decir algo así como curvas cabreadas o de mala leche), son dos virajes de derechas seguidos, otra vez cuesta arriba, muy rápidos que requieren precisión en la trazada. Ahí la RSV4 R lo bordaba, con un aplomo exquisito y una fidelidad de tiralíneas, no me era difícil encajarla por el sitio ideal. La verdad es que me encontré muy satisfecho de cómo me salían esas dos curvas a mitad de mi segunda tanda. Luego viene una pequeña recta, otra chicane derecha-izquierdas seguida de una parabólica de derechas. Ese es un tramo que me gusta mucho y el sitio elegido por uno de los fotógrafos por la espectacularidad de la trazada y la fuerte inclinada con la que negocias todo el viraje redondo de derechas. Sales dando gas y metiendo marchas, pasas a toda velocidad otra chicane, esta vez de izquierda-derecha, en cuarta y llegas al viraje de entrada en recta de meta a izquierdas, en ligera cuesta abajo, me recuerda un poco al de Cheste. Y ya estamos otra vez en la recta.

aprilia rsv4 r Me hice dos tandas de 25 minutos y había una tercera programada pero muy a mi pesar no pudimos hacerla, pues los técnicos de Aprilia descubrieron un pequeño problema en alguna unidad de las veinte motos pre-serie que había en la presentación y decidieron revisarlas todas antes de continuar y nos quedamos sin luz ni tiempo de hacerla. Desde luego, las dos motos que yo probé iban perfectas y andaban como un cañón.

Tengo unas ganas tremendas de volver a poner mis partes nobles sobre esta RSV4 R, y aunque Muguello me ha encantado me gustaría que fuera en un circuito español al que tuviera cogido por la mano. Y por supuesto también tengo ganas de probarla en carretera abierta, por mis trazados favoritos y en mis excursiones de domingo, tanteándola por todo tipo de carreteras. Prometo tenerte informado.

Mugello, Noviembre 2009

Prueba y Redacción: Mariano Urdín

Fotos: Milagro