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¡VAYA INVENTO!
Aprilia es una de las mayores representantes en scooters de gama alta y con diseño, aunque por otro lado desde hace unos años ha logrado alcanzar una posición de líder en el segmento de las naked deportivas gracias a sus radicales, agresivas y excelentes Tuono. Y lo digo en plural porque hay que recordar que aparte de la impactante y más conocida 1000 también existen unos preciosos modelos de 125 y 50 cm³. Por eso no es de extrañar que haya continuado con esa filosofía pero buscando hacer modelos más asequibles que seduzcan a un espectro más amplio de posibles clientes, por lo que se ha llegado a la excelente Shiver 750 que ya probamos hace unos meses aquí en Arpem. No obstante, está claro que las naked deportivas con un toque “street fighter” gustan a casi todo el mundo que las ve, pero no todo el público es capaz de “atreverse” con ellas. Por otro lado, muchos buscan una moto que les sirva perfectamente para el día a día, que sea lo más cómoda posible, que consuma poco y que si tiene cambio automático, mejor que mejor. Claro que estos también suelen preferir la estética de las motos, y los scooter no terminan de, digamos, gustarles del todo.
¿Y si se lograse el milagro de fundir en una misma moto lo mejor de estos dos mundos? ¿Es posible o sólo una utopía? ¿Un scooter disfrazado de moto o una moto de agresivas líneas y atractivo diseño pero con un motor descafeinado? No, el verdadero mérito sería lograr esa moto de líneas agresivas, con un motor lo suficientemente potente para disfrutar en cualquier terreno, que además tuviese cambio automático y, ya puestos a pedir, incluso un hueco para el casco. Claro que eso es imposible… ¿o no?.
Enero 2009 Prueba y Redacción: David Garcia de Navarrete |
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