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VA A SER QUE NO Pues no, sería imposible hace muy poco tiempo, pero la mágica evolución de la técnica logra milagros y la Mana es uno de ellos. En el momento de su presentación la verdad es que, a pesar del buen aspecto de la moto, personalmente no me fiaba mucho de que todo podía ser tan bonito y perfecto: rendimiento de deportiva con cambio seleccionable, con variador o semiautomático con marchas al pie o al puño, era algo que no me terminaba de creer que se pudiera conseguir sin algún problema o efecto colateral. Para mi sorpresa, el pequeño recorrido que pudimos hacer en este momento ya me sorprendió mucho, pero mucho, mucho. Te daba casi las sensaciones de, por ejemplo, una Ducati 695 pero con la posibilidad de rodar con ella solamente con el cambio automático tipo escúter, o también cambiando sin embrague con el semiautomático. Además, la luminosa idea del hueco para el casco dentro del falso depósito, me parecía el colmo de la comodidad. Pero aunque esto parezca (y lo sea realmente) un invento absolutamente genial, la verdad es que no es nuevo. A ver, empecemos por partes revisando los posibles rivales y, llamémosle, los antecedentes más cercanos.
Enero 2009 Prueba y Redacción: David Garcia de Navarrete |
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