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"Un Paso Adelante"
El cambio de tendencia del mercado en los últimos años- especialmente en el español- ha sido abismal. De ser uno en que las deportivas eran las reinas absolutas sin ninguna discusión, y no solo a nivel de ventas sino también de imagen, se ha pasado a que las naked sport son las que dominan. Desde la aparición de la Yamaha Fazer en su formato actual hace ya casi 6 años, los usuarios y las marcas se dieron cuenta que se podía mezclar un excelente talante deportivo (la base provenía directamente de la supersport R6) con una buena dosis de polivalencia. Nunca se perdió el espíritu “racing”, pero cambió la forma de cómo lo entendía el público en general.
El segmento ha ido creciendo, multiplicándose y evolucionando, pero siempre manteniendo unas características básicas: buenas prestaciones, precio asequible, robustez general y unas líneas con un toque agresivo y futurista. Para comprobar esto último no hay nada mejor que ver la última evolución de la (hasta el año pasado) clásica Honda Hornet, o de la Ducati Monster tras quince años de mantener el mismo diseño.
Pues aquí lo tenemos. Se trata de la Shiver que, como no puede ser de otra manera tratándose de una Aprilia, derrocha tecnología por todos los lados y se sitúa a este respecto -y en otros también- a otro nivel respecto a todos sus competidores. Pocos controlan la electrónica y lo han aplicado en motos de calle con tanto éxito como la marca de Noale, y aquí tenemos uno de los mejores ejemplos que, además, cuenta con la grandísima ventaja de tener un precio realmente contenido para tratarse de la excelente moto que es, de su cuidada terminación y, como hemos dicho, de toda la tecnología que podemos disfrutar en ella. TECNO DISEÑO ITALIANO
Pero todo este imponente aspecto futurista, casi digna de una película de ciencia-ficción estilo “Matrix”, no sólo es diseño sino que se refleja en una tecnología apabullante que podemos disfrutar en ella, sobre todo si tenemos en cuenta el segmento del que estamos hablando. No olvidemos que estamos ante la primera naked deportiva de gran serie (MV Agusta Brutale y alguna que otra excepción aparte) realizada exclusivamente desde el primer al último tornillo partiendo de cero. No parte de ningún modelo anterior, ni deportivo ni de otro tipo, por lo que Aprilia ha podido tomarse las libertades necesarias para crear un modelo casi perfecto. Y repito, lo más sorprendente es que haya logrado sacarlo a un precio acorde (aunque algo superior, eso sí) al resto. PROPULSIÓN
Pero esto es sólo una pequeña parte. La electrónica es decisiva en la efectividad de este motor. Cuenta por ejemplo con un acelerador totalmente electrónico, en el que los cables ya no tienen una función mecánica bajando subiendo las mariposas de los carburadores o, en este caso, inyectores. Actúan sobre una especie de potenciómetro que aumenta o reduce el caudal.
Y además declara prácticamente 100 caballos (95 concretamente), con
lo cual se sitúa al mismo nivel que sus rivales japonesas con el
doble de cilindros en lo que a potencia pura respecta, pero en este
caso se cuenta con una brutal ventaja de par lo que la convierte en
mucho más efectiva en cualquier tipo de recorrido. Especialmente en
carretera, siempre hay que contar con una cierta previsión
especialmente las zonas reviradas donde es complicado rodar con el
motor muy alto de
revoluciones, la capacidad de tracción total, progresiva y poderosa,
pero sin excesos, es definitiva. Además, aquí nos encontramos otro
de los grandes “gadgets” de esta moto: la posibilidad de elegir 3
curvas de potencia diferentes a voluntad con sólo presionar un botón
situado en la
piña
derecha. No es que este sistema sea totalmente nuevo, puesto que ya lo habíamos probado en las Suzuki GSXR o en la Hayabusa y, sin ir más lejos, también en la prima cercana de esta Shiver, la Mana 850, pero desde luego si es una novedad absoluta en la categoría y uno de los detalles más prácticos para un motorista en toda circunstancia. La primera posibilidad sería la S, de Sport, en que podemos disfrutar de toda la potencia que es capaz de proporcionar este motor y una curva puramente deportiva con un toque, llamémosle, “rabioso”. Después tendríamos la T, de Touring. Como su propio nombre indica, es ideal para turismo y, básicamente, para todo uso fuera del deportivo. Aquí disfrutamos también de todo el caballaje disponible pero con una entrega mucho más suave y tranquila, que por otro lado disminuye el consumo medio. Por último, tenemos la R, la inicial de Rain (lluvia en inglés, no confundir con Racing, que ha algún periodista ya le ha pasado…), en que se disminuye la potencia hasta aproximadamente los 70 caballos y la curva es muy suave, perfectamente digna de un megascooter. De esta forma se asegura la tracción cuando el asfalto está resbaladizo porque esté pulido, en mal estado (como ocurre en muchas de nuestras carreteras…) o empieza a llover. En cuanto tienes oportunidad de probarlo, la verdad es que su motor es difícilmente criticable… por no decir imposible. Con esas tres curvas puedes elegir la que mejor le convenga en cada ocasión, y con la más deportiva disfrutas en carretera de curvas o incluso en zonas realmente rápidas. Recuerda que casi 100 caballos “de verdad” en un buen bicilíndrico son más que suficientes para pasártelo realmente bien y batir sin complejos a súper sport más potentes en términos absolutos pero mucho menos efectivas en términos “reales”. Es decir, en aquellas carreteras que no puedes ir “a saco” (que son casi todas) porque el asfalto está algo bacheado o pulido, porque no ves la salida de la siguiente curva o, aún mejor, por el simple sentido común que te hace rodar rápido pero con un “plus” de seguridad siempre guardado por lo que pueda pasar: un animal o algo tirado en medio del asfalto en plena trazada, un coche adelantando por donde no debe o, como no, la Guardia Civil buscando recaudar ese fin de semana porque hay que hacer caja. En estas circunstancias, el V2 se muestra totalmente dosificable, progresivo y con una entrega de potencia rotunda y poderosa, pero nunca intimidatoria… hablando de la opción S, claro.
TACTO ITALIANO
Eso sí, el tamaño general es bastante grande por lo que viene bien tener una estatura, digamos, mínima para poder manejarse con soltura. Por ejemplo, 1,75. Por otro lado, es más estable que ágil, algo que ya puedes sospechar incluso viendo el lanzamiento de su dirección en su ficha técnica: unos relativamente conservadores 25,7° que, junto con el manillar situado alto permitiendo un buen brazo de palanca, tiende a subvirar un poco. La horquilla con barras de 43 mm es realmente rígida, pero viene de serie con la precarga un poco suave lo que facilita su polivalencia aunque la deja algo blanda para uso sport. Por otro lado, el amortiguador trasero es regulable en precarga hidráulico en extensión, por lo que sólo es cuestión de saber ponerlo a punto para el uso que busques… siempre teniendo en cuenta que no estamos ante una superdeportiva. El pasajero también está de enhorabuena puesto que el asiento es suficientemente espacioso y acolchado, con un buen par de asas laterales y las estriberas situadas bastante bajas, lo que logra una posición realmente cómoda incluso tras unos cuantos cientos de kilómetros. PRUEBA CONSEGUIDA Los chicos de Aprilia lo han conseguido. Han sido los últimos en llegar, pero básicamente habría que decir que han logrado diseñar y construir una moto buena, bonita y barata. Y lo de bonita lo recalco, porque incluso en el apagado color plata de nuestra unidad de pruebas conseguía llamar la atención de todo aquel que la miraba, fuese aficionado a las motos o no. Si hubiéramos tenido el color rojo, o si sacaran alguna decoración rojo-blanco- negro al estilo de las deportivas de la marca, estaríamos sin duda ante una verdadera “top model” que haría girar todas las cabezas. No obstante, precisamente creo que los diseñadores han buscado no usar una decoración muy espectacular para atraer también a todos esos usuarios recién llegados que buscan un moto bonita y “pintona” pero sin resultar demasiado llamativa. Esta Shiver es realmente un modelo a comprar, porque a su excelente y casi imbatible relación calidad-precio se une una polivalencia absolutamente admirable. El caso es que en España las Aprilia “grandes” no han logrado hasta ahora cuajar en el mercado todo lo que se merecerían (quizá con excepción de la RSV), posiblemente por la identificación de la marca que la mayoría de los motoristas tienen con pequeñas deportivas de 125 y 250 con motores apretadísimos. Esperemos que nuestro mercado evolucione y los motoristas sepan apreciar lo bueno cuando lo vean, sea de la marca que sea.
Lo destacable: - Motor - Tecnología - Polivalencia - Diseño atractivo y personal - Tres curvas de potencia a elegir
Lo mejorable: - Aerodinámica de serie - Altura del asiento excesivo para los mas bajitos- Vendría bien una quilla protectora para los bajos de motor - Mordiente de los frenos mejorable - Horquilla no regulable
Precio: 7.448 €
Septiembre 2008 Prueba y Redacción: David García de Navarrete
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