Prueba VOLKSWAGEN CADDY Maxi Kombi
Bluemotion Technology 1.6 TDi 102 CV

TODO LO QUE NECESITAS

Es uno de los vehículos comerciales de Volkswagen más vendido. Tras cuatro generaciones, su aspecto y prestaciones se han ido aproximando a los demás turismos de Volkswagen pero sin perder las cualidades prácticas, de espacio y versatilidad que tienen las furgonetas.

  

CAMBIOS GENERALES

El Caddy es un vehículo industrial de Volkswagen que está basado en el VW Golf. El Maxi, que es el modelo de nuestra prueba, corresponde a una versión ampliada (más larga entre ejes) que ofrece más espacio interior. Al llevar también el apellido Kombi en su nombre quiere decir que hablamos de la versión acristalada y homologada para llevar desde cinco hasta siete pasajeros. Con su tamaño y prestaciones sirve tanto como vehículo de trabajo a la vez que no impide una utilización práctica como vehículo de ocio.

Esta nueva generación del Caddy pretende continuar con la historia de éxito de su anterior generación. En su país de origen, Alemania es el elegido por el 43,65 % de compradores de este tipo de vehículos y hasta el lanzamiento de esta nueva versión, llegó a acumular cerca de 800.000 unidades vendidas en todo el mundo (de 2004 a 2009).

Entre sus virtudes únicas, se encuentra la de ser el único vehículo comercial y de pasajeros de su segmento que cuenta con ESP de serie en todas sus versiones (en otras marcas es opcional).

Volkswagen Caddy

Otra peculiaridad es la de poder elegir opcionalmente cambio automático y no precisamente cualquier tipo de cambio ya que se trata del DSG (doble embrague) de seis y siete velocidades que montan el resto de la gama de turismos de Volkswagen.

El frontal, completamente nuevo, adoptó las líneas de familia del T5 y Amarok. Paralelamente se modificó el capó y los guardabarros, y la antena pasa a ubicarse en los retrovisores para protegerla de daños imprevistos. Los pilotos traseros se rediseñaron e incorporó un nuevo logo de Volkswagen. Los paragolpes pueden ser negros o del color de la carrocería por lo que si elegimos un color que no sea blanco (existen 15 colores), la imagen de furgoneta de trabajo cambia por la de un monovolumen cualquiera.

Las medidas totales apenas han variado con respecto a la anterior versión.



MODELOS Y VERSIONES

El Caddy es el vehículo comercial más pequeño de la gama de Volkswagen formada por: Caravelle, California, Crafter, Multivan y Transporter.

Está disponible con seis nuevos motores TDI y TSI de cuatro cilindros. La gama diésel está formada por dos cilindradas todos ellos de inyección directa y common rail: 1.6 TDI y 2.0 TDI con potencias de 75 y 102 caballos (1.6 TDI) y 110 y 140 caballos (2.0 TDI). Al igual que ocurre en los turismos, existe una variante denominada BlueMotion (que ilustra nuestra prueba) que cuenta con start/stop y un sistema que recupera la energía de frenado. Logra un consumo medio de 4.9 litros/100 kilómetros, reduce en 0.6 litros el consumo de la versión anterior. La autonomía estimada de este modelo es de 1.176 kilómetros sin repostar.

En gasolina tenemos los nuevos motores TSI con turbocompresor e inyección directa, destacan por sus buenas prestaciones con bajos consumos. El 1.2 TSI con 86 y 105 caballos y un 2.0 Ecofuel de 109 caballos. Todos estos motores permiten un total de 14 combinaciones de motor y caja de cambios. Los diésel de dos litros (110 y 140 caballos) están disponibles también con tracción integral.

Volkswagen Caddy

Como comentábamos más arriba, existen dos tipos de carrocería por longitud (0,47 metros de diferencia) y múltiples combinaciones entre furgón (cerrada) y Kombi (acristalada). Todos llevan una puerta lateral corredera en el lado derecho y dependiendo del nivel de acabados, también en el lado izquierdo. Los asientos admiten una configuración personal y podemos elegir, según carrocería, entre dos, cinco y siete plazas (626 euros).

Se comercializa con dos acabados: Trendline y Comfortline.

La más equipada cuenta con llantas de aleación de 15 o 16 pulgadas en función del motor, barras de techo, faros delanteros de doble óptica, aire acondicionado (climatizador por 326 euros), volante y pomo del cambio en cuero, sensor de lluvia, control de crucero, diez airbags, ABS, ASR (control de tracción) y ESP. Todas las versiones incluyen de serie la luz día en los faros delanteros y de forma opcional la luz de giro (109 euros), integrada en los faros antiniebla.



INTERIOR

La carrocería del Caddy Maxi es enorme ya que mide casi cinco metros (4,876 mm), y proporciona un espacio aprovechado al máximo, incluso con la tercera fila de asientos instalada lo que resulta menos habitual. Al sentarnos por primera vez en el Caddy, reconocemos al instante multitud de componentes de otros modelos de la marca (Golf). Aparte de algunos detalles nuevos, a grandes rasgos no ha cambiado demasiado. El asiento cuenta con reglaje en altura por lo que adoptar la postura perfecta no resulta complicado. No solo es muy cómodo por dureza (se supone que está hecho para pasar muchas horas sentado) si no que además es sorprendentemente envolvente. También cuenta con mucho espacio para la cabeza, tanto en las plazas delanteras como en las traseras. El volante cuenta con un diámetro similar al de un turismo y la maniobrabilidad es buena gracias al buen radio de giro. Tan solo la enorme longitud de la carrocería Maxi condiciona la maniobrabilidad pero con la buena visibilidad que dispone al ser acristalado (Combi), las maniobras de aparcamiento resultan muy fáciles.

Los plásticos que forman la mayor parte del salpicadero no aparentan ser de muy buena calidad ni a la vista ni al tacto, al menos no tanto como en un turismo. El lado bueno de esta inferior calidad es que todos los materiales parecen estar preparados para recibir maltrato y resistir el paso de los años sin deteriorarse, aparentan ser más resistentes de lo habitual. Lo que sigue siendo impecable son los ajustes de todas las piezas, todo está muy bien encajado y al contrario que ocurre en otros modelos de inferior calidad, el Caddy verá pasar los años sin ruidos, parásitos o chirridos de sus plásticos.

Volkswagen Caddy

La guantera viene refrigerada y por todas partes nos encontramos huecos portaobjetos, algunos de gran capacidad como los del techo. Encima del salpicadero existen varias guanteras sin tapa para dejar papeles u otros objetos, aunque es una forma de aprovechamiento del espacio muy práctica, si dejamos papeles que reflejen la luz (blancos) en algunas ocasiones se producen reflejos en la luna delantera que molestan al conductor.

Nuestra unidad de pruebas cuenta con cinco asientos (opcionalmente dos más) y la segunda fila es completamente desmontable. Los asientos no son muy fáciles de desmontar (al menos sin práctica) y pesan bastante, pero es interesante disponer de ese espacio en caso de necesidad. Si lo hacemos y se queda en configuración de dos plazas, el volumen total sería de 3.880 litros (3.030 en el caso del Caddy de batalla corta). Se puede ampliar algo más la capacidad, en el lado del acompañante, si adquirimos el paquete opcional de asientos Flex Plus. De esta forma la longitud total de carga en ese lado sobrepasa los tres metros. Y el volumen de carga hasta los 4,7 m3.

En la parte trasera cuenta con dos puertas de apertura asimétricas y no tiene trampilla superior, pero teniendo en cuenta la enorme longitud que dispone en el interior no parece necesaria.

Los asientos de la segunda fila (de tres plazas) son fácilmente abatibles desde el lado de la puerta corredera y de esta forma podemos conseguir 3.700 litros de volumen de carga, 2.850 en el de batalla corta. La barra que protege al conductor (y acompañante) del desplazamiento de la carga, cuenta con dos anclajes al techo y otras dos al suelo. De esa forma tenemos dos posiciones de enclavamiento en función de si hemos plegado o no la segunda fila de asientos.

Volkswagen Caddy

En el suelo nos encontramos con cuatro anillas de carga, seis en el de batalla larga y ocho en el de batalla larga y cerrado (furgón).

Al ser nuestra unidad de batalla larga y estar basada en una furgoneta comercial disponemos de mucho espacio para el maletero incluso con siete plazas. Con esta configuración la capacidad es de 530 litros, si lo dejamos en solo cinco plazas aumenta hasta 1.350 litros, insuperable.



EN CARRETERA

La respuesta de este motor de 1.6 TDI es satisfactoria a grandes rasgos pero con matices. A plena carga y en salidas desde parado o en pendientes deberemos elevar algo las revoluciones por encima de 1.200 r.p.m. para poder tener empuje.

La sonoridad es buena al igual que las vibraciones.volkswagen caddy Uno esperaría encontrar un interior que retumbe al ser una furgoneta cuadrada grande pero no es así. El confort de marcha es el equivalente al de un turismo pero lo que si es evidente es el ruido del viento, posiblemente sean los voluminosos retrovisores, pero en cualquier caso nada molesto o preocupante. La potencia resulta suficiente para desplazamientos urbanos y salidas por carretera aunque conviene no olvidar que contamos con 102 caballos, si vamos cargados las maniobras de adelantamiento son más delicadas.

El eje trasero nos encontramos con un eje rígido y ballestas, perfecto para poder soportar cargas pesadas pero a priori incómodo por los rebotes que produce por su sequedad. Sin embargo la suspensión trasera del Volkswagen Caddy nunca resulta seca o incómoda, no se aprecia diferencia con cualquier monovolumen enfocado al transporte de pasajeros. Además su estabilidad en curva es francamente buena, es un buen vehículo no solo para cargar objetos pesados si no también para realizar viajes de larga distancia acompañados de pasajeros.

Volkswagen Caddy



RIVALES

Para algunos puede resultar demasiado “industrial” para ser utilizado como vehículo particular. Solo algunos detalles delatan el origen comercial, entre ellos la falta de revestimiento de la chapa interior. Por otra parte la enorme distancia entre ejes y la suspensión trasera preparada para soportar cargas pesadas, no desmerece en absoluto en la conducción ni por comodidad ni por precisión de manejo en curvas.

Los rivales de su segmento como el Peugeot Partner o Citroën Berlingo o Renault Kangoo son más baratos y en mecánica diesel no se desmarcan de las de Volkswagen por prestaciones o consumos. Las mejores mecánicas de gasolina son las de Volkswagen y si queremos utilizarlo también como vehículo de ocio el tener ESP es un detalle importante, aunque esa diferencia no justifica la diferencia de precio entre ellos ya que sus rivales pueden llevarlo en opción por poco dinero. Las diferentes carrocerías del Caddy son mayores en longitud que las de sus rivales del Grupo PSA o Renault, por lo que son más capaces en volumen general de carga.

Con su tamaño y prestaciones, este modelo bien podría hacerle la competencia a otro modelo de la marca alemana, el Volkswagen Touran.

En otros países, las furgonetas acristaladas son muy populares como vehículos de todo uso. En España, sin embargo, se ven solo con ojos de vehículo comercial aunque si sigue empeorando la situación económica, sospecho que más de uno lo va a mirar con otros ojos por la buena relación entre calidad, espacio y precio que ofrece.

Volkswagen Caddy



¿CUANTO CUESTA ASEGURARLO?

En nuestro comparador de seguros, en la fecha que hemos realizado la prueba, hemos calculado el precio que costaría asegurar una Caddy Maxi Kombi 1.6 TDI Bluemotion Technology. Hemos tomado como referencia un hombre de 35 años, con mas 10 de antigüedad de carné, que vive en Madrid, no guarda la furgoneta en garaje y recorre hasta 25.000 kilómetros al año. Con estos datos, la compañía que ofrece un precio mas competitivo con un seguro a todo riesgo es Balumba con un precio de 497.30 euros con una relación calidad/precio de 6.70, además esta compañía si contratas el seguro online hace un descuento de un 10% y si pagas con tarjeta de crédito el descuento es del 5%.



A favor

- Consumos (esta variante BlueMotion es un auténtico mechero, gasta muy poco en cualquier condición).

- Prestaciones (suficientes para ciudad y carretera, si no vamos a plena carga).

- Versatilidad (tiene el espacio ideal para una familia numerosa, como herramienta de trabajo es muy cómoda, capaz y práctica).

- Acabados (aunque los materiales son espartanos, el ajuste es impecable y aparenta que soportará el paso de los años y el maltrato diario sin inmutarse).

- Suspensión (resistente y confortable, es muy estable en apoyos fuertes).

En contra

- Acabados (los plásticos del salpicadero desmerecen por la inferior calidad).

- Precio (es más caro que sus rivales).

Prueba y Redacción: Miguel A. Corcuera
Fotos: Alex Blanco
Junio 2012

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