|
|||||||||||||||||
|
UN PASEO POR “LA CIUDAD ETERNA”
Centrándonos ya en el MP3 Hybrid, estéticamente es prácticamente igual a su versión de gasolina, pero en este apreciamos una terminación muy lujosa y cuidada. Se arranca normalmente y pulsando un botón en la piña derecha aparecen tres menús para elegir: El Hybrid Power, es su modo más normal de funcionamiento, trabajan en combinación el motor eléctrico y el de gasolina a la vez, es el modo en que menos consume y más prestaciones proporciona. Corre un poco más que un 125 y un poco menos que un 250 pero en las salidas de los semáforos acelera igual, gracias a la acción del motor eléctrico que empuja muy bien desde abajo. El Hybrid Charge es una opción que utilizaremos cuando detectemos que el nivel de carga de las baterías que alimentan el motor eléctrico se están agotando y no podemos parar a recargarlo en un enchufe. Evidentemente en este modo sus prestaciones se ven reducidas, pues el motor de gasolina se encarga de mover el motor eléctrico que ahora hace funciones de alternador y recarga sus propias baterías. Al elegir el Eléctrico el motor de gasolina se para en esta opción y solo funciona el eléctrico alimentado por sus baterías. Movernos en “electrico” es una sensación muy agradable, al girar el puño de gas nos ponemos instantáneamente en marcha sin un solo ruido, sin una sola vibración, con total suavidad. Anda como un ciclomotor poco más o menos, pero con la velocidad máxima limitada a 30 km/h y disponemos de unos 20 km de autonomía. Además en este modo también disponemos de marcha atrás, que puede resultarnos muy útil para aparcar y desapartar, si lo hemos dejado en una cuesta abajo con las ruedas apoyadas en el bordillo.
Agosto 2009 Redacción: Mariano Urdin Fotografía: Piaggio
|
||||||||||||||||