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OTRA DIMENSIÓN DE LA SEGURIDAD Cuando aprobamos el primer MP3 125, la verdad es que no podíamos dar crédito a lo bien hecho y desarrollado que estaba el nuevo sistema de paralelogramos, reenvíos y bieletas con dos ruedas delanteras. Lo primero que me imaginaba a subirte en “algo” de tres ruedas eran las sensaciones que tuve al probar un “trike” hace ya muchos años, que me pareció la cosa más peligrosa con ruedas que se había inventado en la historia. No me extraña que los prohibieran en Estados Unidos y que los quads se impusiesen.
Pero, claro, en los “trikes” la suspensión era casi rígida, tipo coche, por lo que las sensaciones de moto no te valían de nada. Aquello no basculaba y tenías que saber derrapar para entrar con las tres ruedas deslizando. Un horror, vamos. El MP3 era totalmente diferente. El sistema basculaba, por lo que tenías la sensación y agilidad de una moto pero con una pisada increíblemente aplomada delante imposible de imaginar por cualquier otro modelo convencional de dos ruedas. Se pueden alcanzar inclinaciones hasta de 40° con una sujeción simplemente increíble, sobre todo cuando inclinas sobre asfalto bacheado o resbaladizo, precisamente donde un escúter convencional - sobre todo si es de rueda pequeña-es bastante crítico.
Pues los LT tienen todas estas ventajas, pero con los tres años de experiencia acumulados desde la aparición de los primeros modelos, y fundamentalmente con mayor pisada delantera al haber aumentado la distancia entre las ruedas. Esto puede quitar algo de agilidad si lo ves como un motorista habitual, pero lo cierto es que a los que provengan del mundo del coche les proporcionará a un plus de confianza, aplomo y seguridad incuestionable.
Por otro lado, se ha modificado el frontal dándole un aire bastante más automovilístico- de hecho, es como una mezcla entre los MP3 ya conocidos y el agresivo frontal con toques “Hummer” del gran Gilera Fuoco 500- y también las ópticas han tenido que ser modificadas por cuestiones legales, y de paso su diseño se ha estilizado. Lo que desde luego no parece nada cómodo, al menos tras la breve toma de contacto que tuvimos durante la presentación, fue la colocación del pedal de freno. Excepto aquellos que hayan usado Vespas de la antigua escuela, con cambio en el puño y freno en el pie, o los poquísimos hayan rodado sobre una Honda Helix 250 desarrolladas para los Estados Unidos, muy pocos habrán tenido la oportunidad de usar este sistema. Desde luego, teniendo los dos frenos en las manetas, frenar con el pie parece bastante incómodo pero, no lo olvidemos, estoy hablando desde el punto de vista de un motorista con alguna experiencia. Posiblemente si fuera un conductor del coche en montase por primera vez sobre una moto de tres ruedas con este porte, pensaría diferente. O quizá no.
Septiembre 2009 Prueba y Redacción: Arpem.com Fotografía: Piaggio. Jaime Olivares
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