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LAS TRES BALAS Concretamente han sido tres las novedades que se presentaron y que, adelantémoslo, colocan muy alto el listón de sus respectivos segmentos.
La primera, y posiblemente la más espectacular de todas, sea la nueva superdeportiva GPR 125 que releva al anterior modelo de 2 tiempos, que ya llevaba unos cuantos años en el mercado y pedía a gritos una renovación. Por supuesto, y tal como exigen los tiempos que corren, equipa un evolucionado y potente motor de válvulas que se sitúa entre lo mejor del mercado. Con 15 CV declarados a 9.250 rpm, llega al límite de lo que ofrecen las motorizaciones con este ciclo, que además también se sitúa en el límite de lo que permite la normativa de la ya citada homologación de carnet. Se trata de un monocilíndrico 4 tiempos, dotado de refrigeración líquida, distribución de doble árbol de levas en cabeza (DOHC), cuatro válvulas, cambio de seis velocidades y que aún se decanta por el uso de un carburador de 30 mm en lugar de la cada vez más habitual inyección electrónica. Eso sí, incorpora todo tipo de complementos electrónicos que, junto con un sistema de escape muy trabajado, le permite pasar las normas Euro3. El peso del conjunto es realmente reducido y sus medidas muy compactas gracias, entre otras cosas, a su sistema de cárter seco.
Pasando a los nuevos componentes de la familia Senda, uno de los modelos más vendidos de la historia del segmento, nos encontramos con dos variantes: la enduro denominada R y la supermotard llamada, lógicamente, SM, ambas de la variante DRD (Derbi Racing Development) equipan lo máximo en cuanto a equipamiento. La base de la parte ciclo es similar, comenzando por un chasis doble viga en acero de alta resistencia, derivado del que equipa las ya conocidas Terra (algunas de las cuales ya probamos en Arpem) de la marca, que también equipan el mismo motor. Los asientos se sitúan a 905 mm en el caso de la R y 880 mm en la SM mientras que el peso sea contenido hasta los 124 kilos, lo que permite una ligereza admirable y la polivalencia que siempre ha caracterizado a las Senda. Es decir, que aparte de disfrutar en un pequeño circuito o en tus caminos favoritos, es perfecta para uso diario. La amortiguación, que se sitúa entre lo mejor que podemos encontrar en el mercado, se encarga a una horquilla invertida Paioli de 41 mm de diámetro y un monoamortiguador trasero Ollé con depósito separado de gas y regulable en precarga de muelle. Y aquí llegamos a la gran diferencia entre un modelo de enduro y uno de supermotard: las llantas y los frenos. La de campo monta ruedas de 21” y 18” detrás con neumáticos off-road y un disco delantero Galfer Wave de perfil ondulado y 260 mm, mientras que la SM equipa sendas llantas de 17” en ambas ruedas con neumáticos de carretera y un espectacular disco de 300 mm. Todas estarán en el mercado a partir del próximo mes de junio y, a juzgar por lo que pudimos probar sobre el asfalto de Parcmotor, seguirán ocupando los sueños de muchos jóvenes (y otros no tan jóvenes con más de dos años de carne de coche) durante varios años. Lo comprobaremos en una próxima prueba a fondo.
Mayo 2009
Prueba y Redacción: Gregorio Patiño Barahona |
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