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¡POR FIN! Tras meses de fotos, de haber visto el modelo de carreras y tras 5 pruebas del Mundial de Superbike, pudimos ver en vivo la primera superdeportiva de la historia reciente de la marca de la hélice. Todos sabemos que la imagen de la fábrica alemana ha estado históricamente ligada a motos grandes, pesadas, ruteras y, digamos, "serias". Es decir, motos perfectas para tragamillas, viajeros incansables, habituales de concentraciones y los que gustan de llevar pasajero o, más habitualmente, pasajera. No obstante, desde hace años BMW ha iniciado un cambio de rumbo en su filosofía de desarrollo o, al menos, una alternativa a sus modelos tradicionales. Desde las excelentes custom hasta el revolucionario scooter C1 (ambos sin el éxito que se merecían en el mercado) pasando por la última generación K1200-1300, que rompió de forma definitiva con la corrección política habitual de la marca en lo que a potencia se refiere, se ha buscado buscar nueva clientela con nuevos modelos y segmentos. De hecho, hace ya unas temporadas que se venía hablando de la posible llegada de los alemanes a uno de los dos grandes mundiales de motociclismo de velocidad. Primero fue MotoGP, que con la llegada de las 4T vió como muchas fábricas que con los antiguos y humeantes motores de 2 tiempos no se hubiera planteado ni siquiera la posibilidad de interesarse por estas carreras, de repente consideraron que el antiguo mundial de 500 se podía convertir en el mejor escaparate de imagen, aparte de un estupendo banco de pruebas para sus productos. Y en el caso de BMW, esto era un tema prioritario. No obstante, el Mundial de Superbike ya era realmente el mejor escaparate y el mejor banco de pruebas para cualquier fábrica que quisiese desarrollar y vender deportivas de gran cilindrada al público más exigente. Por ello, se convirtió en su próxima meta. El año pasado ya dió lo que podríamos llamar un primer aviso, desarrollando una de las súper deportivas más curiosas y exclusivas de los últimos tiempos. Se trató de la HP2 Sport - la cual probamos en su momento – que llevó al veterano motor bóxer a la máxima expresión tecnológica y deportiva que jamás ha alcanzado hasta el momento, y que posiblemente jamás alcanzará. Una moto de culto incluso antes de llegar a las tiendas, gracias a la tecnología aplicada en ella y el impecable trabajo de los ingenieros alemanes, tiene un comportamiento admirable para tratarse de un motor con cilindros opuestos y refrigeración por aire… pero, no nos engañemos, no se trataba de una deportiva pura para los tiempos que corren, sino todo un ejercicio de estilo y técnica, puesto que con unos 130 caballos poco se puede hacer contra los 180 y 190 que están dando las superbikes actuales. No obstante, ya el momento de su aparición, era de todos conocido que la verdadera superdeportiva del futuro estaba por llegar, aquella que defendería los colores de la marca de la hélice en el mundial. Así, con los fichajes de Troy Corser y “nuestro” Ruben Xaus se organizó un equipo con el proyecto de llevar a la marca a un nuevo nivel y un nuevo público. No obstante, al llegar la primera carrera aún no se había visto ni probado ninguna unidad de serie, y ha habido que esperar hasta la quinta prueba en el legendario circuito de Monza para poder ver cómo es la nueva (y primera) superbike de BMW: la S1000 RR.
IGUAL PERO DIFERENTE
Así, cuando los pilotos del equipo estaban a punto de quitar las sábanas que cubrían las primeras S1000 RR que se verían públicamente, todos los preguntábamos cómo habría resuelto BMW el tema estético. La tecnología es muy importante, pero el diseño es lo que hace que una moto se venda y llegue a ser legendaria. El resultado lo puedes ver con las fotos, y lo cierto es que está en la línea de aerodinámica y agresividad de todas las deportivas actuales, con un conjunto óptico delantero asimétrico (por aquello de mantener un toque personal) que puede gustar o no. Y ahora empecemos con la técnica, que es lo que les interesará a muchos.
TECNOLOGÍA
La verdad es que esta superbike tiene tantos detalles técnicos que ocuparían miles de líneas explicarlas todas. De momento, esperemos a su presentación que será después del verano, y puedes seguir soñando con ella hasta ese momento. Es así, puedes ir preparando los aproximadamente 16.000 € que costará y que podrás elegir la en color verde pistacho, en la preciosa combinación “Racing” del equipo oficial, y también los más serios y negro y gris.
Mayo 2009 Redacción: Arpem.com
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