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ÁNGEL O DEMONIO El Volkswagen Polo es uno de los mejores utilitarios del mercado, tanto por calidad de realización como por respuesta, amplitud de gama y variedad de equipamiento. La versión GTI no hace más que confirmar esta tesis, aunque a costa de ser algo más exigente con su conductor. Sin embargo, si se le trata con suavidad, puede llegar a ser casi tan cómodo como el resto de versiones. Ángel o demonio, tú eliges.
Parecido que no igual
Disponible con carrocería de 3 ó 5 puertas, la versión más potente del Polo se diferencia de las demás porque la altura libre al suelo es 15 milímetros menor, los paragolpes son de diferente diseño, la parrilla delantera tiene forma de panal de abejas y el borde de color rojo y la salida de escape es doble. Tiene luz de marcha diurna mediante diodos luminosos (LED) y unas llantas de aleación de 17 pulgadas muy similares a las que llevaba la quinta generación del Golf GTI (2004-2009). El Polo GTI alcanza una velocidad máxima de 229 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 6,9 segundos. Son unos datos excelentes porque están más próximos a los modelos de mayor potencia como el Citroën DS3 Racing (203 CV) o el Renault Clio Renault Sport (201 CV) que a los del Ibiza CUPRA (180 CV) o el MiTo 1.4 Turbo MultiAir Quadrifoglio Verde (170 CV). En el habitáculo también hay ciertos detalles que lo diferencian de cualquier otra versión. Así, el tapizado del techo y de los pilares es de color negro, igual que los parasoles y los asideros para sujetarse. Tiene diferentes piezas terminadas en color cromo mate en el volante, la consola central, la palanca de cambios y algunos de los mandos. El juego de pedales es de aluminio con inserciones de goma para mejorar el agarre.
La instrumentación también tiene ciertos cambios con respecto al resto de la gama ya que el velocímetro está calibrado hasta 260 km/h y los indicadores para el nivel del combustible y la temperatura del líquido refrigerante son analógicos, no digitales. Esta es la tercera generación del Polo GTI. Las dos anteriores llegaron al mercado en 2001 y 2006, respectivamente. Tenían 125 y 150 CV, respectivamente. De la segunda generación hubo una versión de 180 CV («Cup Edition»).
Todo sensaciones El Polo GTI es un coche que no deja indiferente a nadie, ni por su estética —llamativa pero sin caer en estridencias— ni por su respuesta —excepcional en todo momento—. Es ágil y estable, aunque no llega al nivel de un MINI Cooper S o un Renault Clio Renault Sport porque está un poco más enfocado a la comodidad que a la deportividad que estos dos. A su agilidad contribuye el hecho de que el control de estabilidad tiene una función («XDS») que mejora la capacidad de tracción en curva. Cuando el coche está realizando un giro y la rueda del interior pierde tracción —si la aceleración es intensa—, el sistema interviene para frenarla y, de esa forma, la del exterior pueda recibir más fuerza.
Con una dirección muy precisa, la versión más potente del utilitario de Volkswagen entra muy bien en las curvas y no pierde la trayectoria salvo si realizan fuertes frenadas. Gracias a sus dimensiones, es un coche con el que es sencillo maniobrar y moverse en pequeños espacios, tanto el tráfico diario como a la hora de estacionar. La visibilidad es buena en todas direcciones gracias a unos espejos retrovisores y una luneta de buen tamaño. A ello contribuye, cuando se circula con poca luz natural, los formidables faros de xenón, que iluminan cualquier tipo de vía a la perfección. El motor de gasolina de 1.4 TSI de 180 CV es un prodigio de aceleración y respuesta a cualquier régimen, a lo que ayuda el magnífico cambio de doble embrague «DSG» de siete velocidades. Tiene mucha fuerza a cualquier régimen y permite realizar adelantamientos en pocos metros y con gran seguridad. Una característica del Polo GTI es que, saliendo desde parado, si se pisa a fondo el pedal del acelerador, el control de tracción entra en funcionamiento porque las ruedas delanteras no son capaces de transmitir al asfalto toda la fuerza del motor. Éste sobresale por su atrayente sonido a altas revoluciones. En la parte baja del rango de vueltas, es silencioso y agradable. El habitáculo está bien insonorizado y, salvo a alta velocidad —por encima de la legal en España—, no hay ruidos molestos que lleguen a los ocupantes, ni de rodadura ni procedentes del motor.
La variante más deportiva de la gama Polo destaca por ser uno de los utilitarios de más de 160 CV que menos consume. Así, por ejemplo, en nuestro habitual recorrido para medir el gasto de carburante, un trayecto de 150 km por autovía realizado a una media de 120 km/h, consumió 7,6 l/100 km —poco para un coche de gasolina de su potencia—. En recorrido por una carretera de curvas, circulando a ritmo rápido con continuas aceleraciones muy fuertes y adelantamientos en poco espacio que requieren toda la fuerza del motor, gastó 11,1 l/100 km.
Cada cosa en su sitio El habitáculo del Polo GTI de tres puertas, la variante que probamos, es espacioso para cuatro adultos, siempre que éstos no midan más de 1,80 metros y quieran acomodarse en las plazas traseras. Personas de esa estatura o inferior no tendrán problemas para encontrarse a gusto en los asientos traseros porque la altura es suficiente y su cabeza no rozará con el tapizado del techo, siempre que sus caderas no estén completamente apoyadas sobre la base del respaldo.
El acceso al interior del Polo GTI es cómodo y sencillo en lo que se refiere a las plazas delanteras porque las puertas tienen un ángulo de giro muy amplio, pero no sucede lo mismo en el caso de las plazas posteriores: hay que agacharse bastante y contornear el cuerpo para poder acomodarse. Se agradece que los asientos delanteros recuperen su posición inicial después de haber sido movidos para dejar paso a los ocupantes traseros. El puesto de conducción es perfecto para personas de casi cualquier talla gracias a que el volante y el asiento tienen amplias regulaciones en altura y profundidad. El volante es plano por su parte baja, una cuestión más estética que práctica. Aunque no resulta incómodo, hay que acostumbrarse cuando se trazan curvas muy cerradas. La instrumentación es muy completa y es muy sencilla de leer con un simple golpe de vista. Los asientos son muy cómodos. Tienen un mullido más bien duro que impide que el cuerpo se hunda en la banqueta. Los delanteros dan mucha sujeción gracias a los grandes contornos laterales. Todo el habitáculo está realizado con materiales de mucha calidad, poco frecuentes en utilitarios de tamaño similar al Polo. Las piezas ajustan a la perfección y no hay ni bordes mal rematados ni filos cortantes. Todos los mandos tienen muy buen tacto, son accesibles y fáciles de manejar. Hay muchos huecos para objetos repartidos por el interior, desde unos de gran tamaño como los que hay bajo la consola central, por delante de la palanca de cambios, o entre los asientos delanteros, hasta otros pequeños como las bolsas de las puertas. El apoyabrazos central, reclinable, tiene espacio en su interior para dejar lo que normalmente se lleva en los bolsillos, como un teléfono móvil y una cartera.
El
maletero del
Polo GTI tiene una capacidad de 185 litros. Son 76
litros menos que el resto de la gama. El motivo:
Un buen detalle es que hay dos piezas retractiles en los laterales que permiten sujetar el piso del maletero cuando se necesita acceder al hueco que hay bajo él, donde va la rueda de repuesto. Ésta es de emergencia, no igual que las otras cuatro. La capacidad de carga se puede llegar hasta 882 litros si se reclinan los respaldos de los asientos posteriores. Esta operación es sencilla de realizar y permite obtener un fondo plano, muy últil a la hora de transportar objetos de gran longitud. El equipamiento de serie del Polo GTI es muy completo. Incluye seis airbags, faros de xenón, control de estabilidad, espejos retrovisores calefactados con ajuste eléctrico, climatizador, control de presión de los neumáticos, asistente de arranque en pendiente y reposacabezas activos en los asientos delanteros, entre otros elementos.
Dura competencia
La propuesta de Volkswagen se puede adquirir desde 22.270 € con carrocería de tres puertas o a partir de 22.880 € en su versión de cinco puertas. Es más asequible que un DS3 Racing, tiene un precio similar al de un Clio Renault Sport y es algo más caro que un Corsa OPC o un Ibiza CUPRA. También son más económicos el Škoda Fabia RS y el Alfa Romeo MiTo 1.4 Turbo MultiAir Quadrifoglio Verde, no así el MINI Cooper S. Cualquiera de ellos satisfará las necesidades de los conductores con más espíritu deportivo.
Conclusión El Polo GTI es un modelo muy completo, sin apenas fallos, que permite tanto circular deprisa por una entretenida carretera de curvas como ser una buena opción como coche de ciudad. Aunque no es el utilitario de tacto más deportivo, no desentona en absoluto y puede ser muy divertido de conducir. Muy a tener en cuenta, debe ser una de las opciones a barajar para todo aquel que quiera un turismo de tamaño contenido que aporte distinción y todo tipo de sensaciones.
A favor: - Motor (Es excelente, sobre todo por su gran capacidad de aceleración) - Comodidad (Aunque no tiene una suspensión tan cómoda como la del resto de la gama, sí es mejor que la de otros utilitarios deportivos) - Consumo (Gasta poco carburante en casi cualquier circunstancia)
En contra: - Precio (Hay modelos de su tamaño y potencia similar más asequibles) - Deportividad (Para el que sólo busque respuesta, hay otros utilitarios parecidos más precisos) - Imagen (Los rasgos distintivos del diseño pueden no ser suficientes para algunos compradores)
Texto y redacción: Jaime Arruz Fotografías: José Robledo Enero 2011 |
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