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Comportamiento deportivo
La unidad probada traía muelles de suspensión 15 mm más cortos y llantas de aleación de 16 pulgadas de diámetro y neumáticos 215/45. (Ambos forman parte del equipamiento Sport&Polo, que cuesta 640 euros y que añade también el control de velocidad de crucero Tempomat, las lunas traseras oscurecidas y el asistente de aparcamiento trasero).
Con ellos, el Polo brinda al conductor un comportamiento muy deportivo. La inclinación en curva es mínima, la dirección es muy precisa y, el bastidor, preparado para, al menos el doble de potencia, va sobrado. Los exagerados zapatos proporcionan un elevado agarre lateral pero penalizan las aceleraciones y recuperaciones. Prescindibles. Los neumáticos 185/60 R15 que trae de serie el acabado Sport son más que suficientes. Estas cubiertas concuerdan más con el talante rutero que tiene este Polo por motor. Conviene tener claro que se dispone de 75 CV para mover, con el conductor a bordo, un vehículo que supera las 1,2 toneladas.
Tampoco son de carreras sus frenos, que tienen potencia inicial pero que, con tambores en las ruedas traseras, tardan pocos kilómetros en perder eficacia si se hace un uso intensivo de ellos. Prueba y Redacción: Rafael F. Altable Fotos: Miguel A. Fernández Noviembre 2009
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