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EL ENCANTO DE LO DIFERENTE
La mecánica diesel de origen Fiat viene a completar la gama de este utilitario japonés que tiene en la estética un factor diferenciador respecto a la mayoría de rivales de la categoría. Un chasis con unas suspensiones sencillas pero eficaces le confieren además una estabilidad y un agrado de conducción realmente notables.
Personalidad estética Con los vínculos técnicos tanto estructurales como de fabricación que manejan hoy en día todos los fabricantes de automóviles no es fácil desmarcarse de unos estándares estéticos muy consolidados. En el caso de los utilitarios que manejan tamaños muy contenidos las dificultades al respecto son aun mayores. Y, sin embargo, en Suzuki han sabido dibujar un coche diferente. Lo era la generación anterior, y esta, que mantiene las mismas líneas maestras, sigue conservando una personalidad indiscutible que además parece haber creado escuela. La última generación del Skoda Fabia es la mejor muestra.
Habitáculo sin sorpresas, maletero exiguo En contrapartida el habitáculo no depara ninguna sorpresa en términos de diseño. Todo está situado donde es previsible y manteniendo una buena funcionalidad. Plásticos duros en su totalidad (salpicadero incluido) pero de buen aspecto y con ajustes muy bien resueltos son la nota predominante.
Los pasajeros también se sientan en posición bastante erguida (lo que ahorra espacio) pero los asientos son cómodos y en conjunto el confort es suficiente para un coche de esta categoría. Al menos para cuatro ocupantes, porque tres detrás son una multitud y sólo será aconsejable en recorridos cortos. Del mismo modo, el espacio para las piernas es correcto teniendo en cuenta el tamaño del coche. Más exiguo resulta el maletero, de sólo 211 litros de capacidad. Para un uso ciudadano puede ser suficiente, aunque la bandeja no tiene “cuerdecitas” que la unan al portón y en consecuencia no se eleva al abrirlo, lo que es incómodo. Si se desea más capacidad se podrá abatir el respaldo trasero en dos partes asimétricas 40/60 renunciando a una o a dos plazas traseras según el caso. La superficie resultante no es plana pero es mejor que nada. Y bajo el piso se aloja una rueda de repuesto de emergencia que no es lo óptimo pero también es mejor que un kit de reparación de pinchazos.
Turbodiesel italiano
A todo esto hay que sumarle, bien por las características del propio motor, bien por una insonorización insuficiente, una rumorosidad que se hace muy evidente en algunas fases de funcionamiento, como al arrancar o en las aceleraciones desde poca velocidad.
Prestaciones correctas usando el cambio
En ciudad, lógicamente, esa potencia es más que suficiente y hasta se percibe como un coche ágil. Sin embargo, obliga a estar más pendiente de las revoluciones del motor y en consecuencia a usar con mayor frecuencia el cambio. En caso contrario, será fácil “quedarse colgado” a la hora de reacelerar por debajo de las citadas 2.000 revoluciones, por ejemplo, al pasar una bocacalle o al incorporarse a otra vía tras un ceda el paso.
Consumos homogéneos Los consumos no son ni muy bajos los mínimos ni muy altos los máximos. En consecuencia, la homogeneidad es la nota predominante y no se disparan ni en ciudad ni en un uso exigente en carretera. Viajando por trazados despejados gasta 5,5 litros y en el polo opuesto, zonas de montaña y aplicando una conducción de tipo deportivo, sube hasta los 7,4 litros. En una utilización más plural de tipo semiurbano y a los ritmos que nos marcan la legislación y la densidad del tráfico, lo normal será ver en el ordenador de a bordo cifras en el entorno de los 6,6 litros.
Óptimo comportamiento
Pese a que el
Swift es un coche de uso preferentemente urbano o semiurbano, su comportamiento en carretera es magnifico.
A su vez, los frenos cumplen correctamente: El pedal tiene un tacto muy informativo y deceleran suficientemente. Además, en la configuración con cuatro frenos de disco que hemos probado, la resistencia a la fatiga era más que correcta para el tipo de coche. Y digo esto porque la terminación básica se tiene que conformar con tambores traseros, una configuración mucho menos adecuada.
Rivales De entre los rivales del Swift hay que destacar sobre todo dos: el Seat Ibiza y el Peugeot 207 que son los utilitarios populares de referencia por su calidad de conjunto y tacto de coche grande. Ambos ofrecen propulsores de gasóleo de la potencia del Suzuki, en la banda de los 70 CV, pero vienen menos equipados y terminan saliendo más caros al igualar la dotación. Son también más grandes (4 metros de largo, por 3,85 del Swift) y lo aprovechan para tener un maletero más capaz.
Con un coste inferior al del Suzuki, la oferta crece y pueden escogerse varios modelos más sencillos pero todavía convincentes: Citroën C3, que sobresale por su diseño y espacio; Fiat Punto Evo, con enfoque deportivo y mucho equipamiento de serie; Hyundai i20, sigue la apuesta del Fabia y tiene una carrocería alta y desahogada; Opel Corsa, de corte dinámico y con buena habitabilidad, y Toyota Yaris, que es el más pequeño y espartano pero lo compensa con equipamiento y un motor de 90 CV. En un plano superior a todos, por precio y sofisticación general, aparecen dos modelos que empiezan a jugar la baza de la imagen de marca: VW Polo, que es un Ibiza con otro traje pero más cómodo y cuidado en las terminaciones, y Citroën DS3, que aporta una estampa y conducción deportivas pero sólo está disponible con carrocería de tres puertas. Y ya en otra dimensión comercial están los utilitarios que, o bien son Premium y se van mucho de precio (Audi A1, Mini, Mercedes Clase A) o bien sólo se ofrecen con motores más potentes (de 90 CV en adelante) que disparan también las tarifas. Esto ocurre, por ejemplo, con el deportivo Alfa MiTo; con el Mazda 2, gemelo del Fiesta, y con el Lancia Ypsilon, que aporta uno de los diseños más personales.
Conclusión Con un planteamiento estético que se aparta de los cánones establecidos, una mecánica muy temperamental, para lo bueno y para lo malo, y un comportamiento tan seguro como eficaz, este Swift es, sin duda, un coche con mucha personalidad. Práctico y agradable de utilizar, sólo el maletero, la falta de respuesta del motor a bajas revoluciones, o la rumorosidad de la mecánica, suponen inconvenientes que salvo este último se pueden minimizar.
¿te ha gustado?
A favor: - Comportamiento (En carreteras con curvas es una delicia y transmite tanto aplomo como seguridad). - Agrado de uso (El tacto de mandos y la inmediatez de respuesta de los mismos están entre las razones). - Temperamento del motor (Con un efecto turbo notable, en la zona buena de respuesta parece más potente).
En contra: - Motor a pocas revoluciones (La respuesta contundente empieza a 2.000 r.p.m., por debajo está muy vacío). - Rumorosidad del motor (Al arrancar o en fase de aceleración la sonoridad diesel es muy evidente). - Maletero (Pequeño y con una bandeja que no se levanta al abrir el portón).
Prueba y redacción: Luís Villamil Fotografías: Alex Blanco Septiembre 2011 |
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