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Tracción total con autoblocante mecánico La transmisión se realiza mediante una caja de cambios manual de seis relaciones, recientemente estrenada, que trabaja en conjunción con un sistema de tracción a las cuatro ruedas. Un sistema en el que cada uno de los ejes recibe la fuerza de manera variable, según las necesidades del momento, por medio de un diferencial mecánico autoblocante Torsen, que, a diferencia de otros electrónicos –por ejemplo los Haldex–, reparte el par motor de manera casi instantánea. Dicho reparto es inicialmente del 50 por ciento en cada eje, fuerza que varía mediante la actuación del diferencial cuando se detecta un patinaje en cualquiera de los dos ejes, lo que asegura una perfecta tracción. Dicho dispositivo trabaja en conjunción con el Control Dinámico del Vehículo, de serie en todos las versiones, que aumenta la seguridad activa ya que ante un derrapaje hace intervenir los sensores del ABS y los controles de tracción y estabilidad.
Otra de las aportaciones del nuevo Outback es la configuración del chasis, que se renueva por completo para mejorar prestaciones, seguridad y confort. En lugar de la estructura habitual en la que el motor y la transmisión se anclan directamente sobre el chasis, aquí se montan sobre un subchasis en forma de cuna que se extiende desde el lateral de la caja de la transmisión. En este subchasis se sitúan también las conexiones de la suspensión delantera y de la dirección asistida. Los apoyos del motor se realizan mediante tacos de caucho rellenos de líquido, lo que supone un excelente aislamiento, tanto acústico como de vibraciones, para aislar el habitáculo de las irregularidades de la superficie del terreno. Otra de las ventajas de la utilización del subchasis es la capacidad de absorción de impacto en caso de colisión frontal, en cuyo caso la cuna se deforma y evita que el motor si introduzca directa y peligrosamente en el habitáculo.
Prueba y Redacción: arpem.com Fotos: Jesús María Izquierdo Diciembre 2009
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