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SALTO CUALITATIVO
Si necesitas mucho espacio y no te seducen los monovolúmenes, el Octavia es una de las mejores opciones entre las berlinas medias por su excelente relación calidad/precio. Los últimos retoques estéticos mejoraron su imagen tanto exterior como interiormente.
Los comienzos
Skoda es
una de las cuatro marcas de automóviles más antigua de las que
existen en la actualidad, comenzó fabricando motocicletas en 1.899,
pocos años después en 1905 inició la producción de automóviles,
desde 1991 pertenece al Grupo
Volkswagen que es el primer fabricante de automóviles del mundo. Lanzado en 1996, el Skoda Octavia fue el primer modelo que permitió a Skoda ser tomado en serio ya que hasta ese momento sus modelos no gozaban de muy buena reputación. La llegada de Volkswagen supuso un aporte en diseño y tecnología que revolucionó esta marca y la acogió como el cuarto hermano del Grupo. Basado en la plataforma del Volkswagen Golf, fue el modelo con más éxito de la marca Checa llegando a fabricarse más de un millón de unidades. Los nuevos cánones de fabricación y componentes adoptados del Grupo Volkswagen le dieron la reputación necesaria a Skoda para posicionarse como marca fuerte en todos los segmentos en los que compite. El Octavia de nuestra prueba recibió una puesta al día profunda en 2009 que le hizo ganar distinción tanto en el interior como en el exterior.
Versiones y acabados La gama mecánica está formada por cuatro motorizaciones de gasolina y tres diésel.
El grueso de los motores de gasolina está formado por los TSI del
grupo VAG con cilindradas de 1.2, 1.4, 1.8 y 2.0 con potencias de
105, 122, 160 y 200 caballos respectivamente. Existe una mecánica
más, que admite como combustible gasolina o GLP (Gas licuado del
petróleo) se denomina 1.6 MPI y tiene 102 caballos. Con este
combustible se reducen las emisiones contaminantes pero las
prestaciones se mantienen al mismo nivel que un motor de similar
potencia. La gama diésel está formada por el 1.6 TDI CR de 105 caballos, el 2.0 TDI CR de 140 caballos y el 2.0 TDI CR de 170 caballos. Al igual que en gasolina existe una versión de bajo consumo en diésel ocurre otro tanto. Se denomina 1.6 TDI Greenline y logra reducir el gasto de combustible gracias a unos desarrollos del cambio más largos y a la incorporación del sistema de parada automática del motor start/stop. De esta forma el consumo medio se queda en 3,7 litros cada 100 kilómetros (4,5 el 1.6 TDI convencional). Las versiones de gasolina pueden disponer de un cambio automático de doble embrague DSG de siete velocidades, salvo en el RS de 200 caballos que es de seis. Las mecánicas diésel también cuentan en opción con DSG aunque en este caso con seis relaciones, en este caso la excepción es el 1,6 TDI de 105 caballos que tiene siete marchas. Existen tres niveles de acabado: Collection, Executive y Laurint&Klement, además del acabado deportivo RS. La versión básica denominada Collection es bastante completa ya que dispone de ocho airbags, ABS, ordenador de a bordo, ESP, Control de tracción, faros antiniebla, control de velocidad de crucero, climatizador y llantas de aleación de 16 pulgadas. En opción puede llevar sensores de aparcamiento, pantalla de radio táctil con cargador para seis CD y MP3, navegador, luces de xenón, asientos delanteros y traseros calefactables.
Cirugía estética exterior y retoques en el interior
El frontal gana muchos
enteros con la nueva parrilla: paragolpes y
faros recuerdan a los de su hermano
mayor
Superb. Las nuevas
luces antiniebla son
ahora de serie, también estrenan diseño y hacen una triple función:
de alumbrado en curva, llevan instaladas
dos tiras de leds para hacer de luz
día y por último su función habitual. El Octavia ya gozaba de una buena reputación por su fiabilidad mecánica con respecto a su competencia aunque los interiores pecaban de excesiva sobriedad por lo que resultaba obligada una mejora en este aspecto. Eclipsado siempre por los hermanos mayores del grupo, Volkswagen y Audi, era el momento para subir un peldaño la calidad y acercarse un poco más a la categoría de éstos. Por lo que se sumaron nuevas tapicerías y materiales, un nuevo Climatronic Bizonal, nuevo audio o el Jumbo-Box (Guantera-refrigerador entre los asientos delanteros) fueron algunos de los cambios introducidos. La nueva pantalla de audio y navegación al ser táctil, resulta más práctica y fácil de manejar además de reducir el número de botones que encontramos en el salpicadero. El cuadro de mandos está iluminado por leds y su lectura es muy clara, el diseño es algo anodino y simple pero cumple su función.
Los asientos tienen un
acabado impecable, forrados parcialmente en cuero (925 euros) tienen
un tapizado discreto pero muy elegante, también se pueden elegir
completamente en cuero o con la parte central en Alcántara por 1.755
euros. El respaldo de los delanteros es cómodo y envolvente, pero la
banqueta es demasiado estrecha y con nula sujeción lateral. Ésta se
echa en falta sobre todo en los apoyos en curva, la espalda queda
perfectamente sujeta pero de las piernas tenemos que encargarnos
nosotros. Si el viaje es principalmente por autovías esto no resulta un problema pero en carreteras de curvas llega a cansar al conductor. Las plazas traseras son muy generosas con el espacio para las piernas y la altura, pero la consola central y su continuación en forma de túnel central resulta muy molesta para el quinto pasajero. Al abrir la puerta del maletero nos quedamos impresionados por la capacidad de éste, son 560 litros que pueden aumentar a 1.455 con los asientos traseros plegados. Además el hecho de ser portón facilita las labores de carga de objetos muy voluminosos. La rueda de repuesto no es idéntica a las cuatro restantes ni por medida ni por modelo, pero es claramente mejor que una de emergencia o que un kit reparapinchazos. Nuestra unidad calzaba unos Bridgestone Potenza en medida 225/45 17 mientras que la de repuesto era una Bridgestone Turanza en 205/55 16, no resta espacio al maletero y en caso de pinchazo permite una conducción normal sin ninguna restricción de velocidad u obligación inmediata de reparar el pinchazo.
Conducción y rendimiento
El motor de nuestro
Octavia de pruebas es un dos litros de cuatro cilindros y 140
caballos. La respuesta en términos generales es muy satisfactoria y
el consumo tanto en ciudad como en carretera se mantiene siempre muy
contenido en conducción normal. Lo más interesante comienza a
suceder a partir de las 1.500 revoluciones, por debajo la respuesta
es simplemente correcta, en ocasiones puntuales algo escasa (Rampas
de parking).
A cambio es más refinado, silencioso y consume menos. El confort general de marcha es uno de sus mejores atributos. La suspensión filtra los baches más profundos perfectamente y los transmite en forma de suave oscilación para los ocupantes. Es un excelente vehículo para realizar trayectos de largo recorrido sin cansar en exceso a sus pasajeros y aunque entre comodidad y deportividad se inclina claramente por la primera, en conducción deportiva se defiende razonablemente. A pesar de mostrar cierta inclinación al forzar los apoyos, este balanceo no interfiere en la trayectoria y resulta muy fácil de controlar mediante un uso razonable del acelerador.
Rivales y conclusiones
Rivales como el
Focus
Sedan o el
Renault Fluence tienen a favor un precio inferior en general ya
que en algunas motorizaciones el
Focus
se acerca bastante en precio. Sin embargo la habitabilidad del
Octavia es superior sobre todo por capacidad de
maletero a ambos ya que en el
interior las diferencias son menores.
Otro posible rival es el
Toyota Avensis que tiene precios ligeramente inferiores y una
habitabilidad mejor que la del
Skoda en
las plazas traseras, maletero más pequeño y la desventaja frente al
Octavia de tener solo carrocería de cuatro puertas. Esto quiere
decir que además de tener 41 litros de capacidad más, el
Skoda
tiene a favor la quinta puerta del maletero.
Los motores de gasolina TSI del Octavia son brillantes por sus prestaciones elevadas y consumos contenidos y destacan en gran medida entre los de la competencia. Si la cuestión económica no es un problema el Skoda es la opción más sensata de su segmento (con permiso del Volkswagen Jetta) por su buen equilibrio entre confort, refinamiento y rendimiento. En caso contrario existen otras posibilidades con similar resultado y con precios muy competitivos como el Chevrolet Cruze, en medio de ambos se ubica el resto de modelos rivales.
A favor: - Estética (Los nuevos cambios le hacen ganar en presencia, en el interior también se aprecia la mejora aunque todavía puede mejorar) - Consumos (Este motor destaca por su bajo gasto tanto en ciudad como en carretera) - Suavidad (La potencia es muy progresiva desde 1.500 vueltas, es más silencioso que su antecesor de bomba-inyector) - Maletero (Cuesta encontrar una berlina de su tamaño que tenga tanta capacidad) - Calidad (Muy buena tanto de acabados como de materiales)
En contra: - Asientos delanteros (Aunque tienen buena sujeción para la espalda, la banqueta es demasiado estrecha y no sujeta absolutamente nada el cuerpo). - Precio (Es de los más caros con cualquier mecánica, aunque su depreciación mejora cada día por el hecho de pertenecer al grupo VAG).
Texto: Gregorio Patiño Mayo 2011 |
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