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Prueba SEAT LEÓN 2.0 TSI Cupra R 265 Cv

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LA BESTIA MÁS POTENTE DE SEAT

Por si el
León Cupra se te queda pequeño,
SEAT lo
ha retocado convenientemente dando una vuelta de tuerca más y
haciendo una versión más deportiva. Para distinguirlo tendrás que
buscar una pequeña letra “R”
plateada en su carrocería.
Cupra + R
Al tener que pelear por el carácter deportivo dentro de su propio
grupo con modelos tan emblemáticos como los
Volkswagen Golf GTI,
SEAT no
puede relajarse y realiza una evolución más deportiva sobre el
León Cupra.
Para ello se ha tomado el motor de dos litros del
Cupra “normal” y con los consiguientes retoques en centralita,
presión del turbo e intercooler, han logrado incrementar la potencia
desde 241 caballos hasta 265. Es decir, estamos hablando del mismo
motor que monta el
Audi S3 o el
Volkswagen Golf R actual aunque sin la tracción integral de
éstos.
Con estos retoques, el par máximo se incrementa hasta los 350 Nm y
el peso permanece prácticamente invariado. Los
escapes se
cambian al igual que la caja de cambios que se refuerza para
aguantar el incremento de potencia. Los desarrollos se modifican
acortando algunas marchas aunque para ser honestos no hemos sido
capaces de notar la diferencia con respecto al
Cupra normal. Solo está disponible con
cambio
manual de seis velocidades.
En carretera
El motor del
Cupra R comienza a empujar en serio a partir de 2.500 vueltas,
justo donde comienza a entregar el par máximo, y se estira
acompañado de un sonido embaucador, algo más ronco que el de su
hermano pequeño, el
Cupra. La entrega de potencia es lineal, sin altibajos, tanto
que durante la prueba llegamos al corte inyección de forma suave en
más de una ocasión.
Por
todo ello podemos decir que este
motor
entrega lo mejor de su personalidad en la gama media del
cuentavueltas.
Si lo mantenemos en esa zona media, podemos negociara ritmo elevado
una curva tras otra sin necesidad de exprimir excesivamente el
motor ya
que podremos acelerar a fondo que una agradable y suave patada nos
catapultará hasta la siguiente curva. La suspensión también sufre
retoques con respecto a la versión
Cupra sin R. Ahora es más rígida y la altura se ha rebajado 3
milímetros. Con la bajada de altura y las enormes
llantas de
19 pulgadas calzadas con neumáticos de 235/35 esperábamos lo peor en
cuanto a sequedad en las reacciones y transmisión de baches al
conductor. Sin embargo nos encontramos con un coche que filtra bien
y no se “queja”, incluso al pasar por carreteras secundarias que
parecen haber sido bombardeadas. Los ocupantes, por cierto, tampoco
se quejan de ello. En virajes forzados el León se mantiene plano lo
que ayuda a trazar como si fuéramos sobre raíles. Para transmitir
toda esta caballería a través del eje delantero no han puesto ni
siquiera un diferencial autoblocante, han apostado por el XDS. Este
sistema funciona como un diferencial electrónico, consigue mejorar
la tracción a través del ESP que frena la rueda que esté perdiendo
adherencia. Todo esto le otorga un comportamiento muy deportivo y
eficaz y evita, en parte, el subviraje. El paso por curva no exige
un esfuerzo físico tan grande como en otros modelos rivales y
gracias al XDS le sacamos el máximo partido posible sin necesidad de
emplearnos a fondo. En la práctica podemos acelerar sin
contemplaciones y no perdemos adherencia aunque si un poco de
sensibilidad al
volante al
no transmitir tan fielmente las sensaciones de la carretera.
Deportivo y ecológico
¿Se
puede ser ambas cosas a la vez?, si hablamos en términos relativos,
si. En SEAT
han logrado aumentar las prestaciones y mantener los mismos consumos
que en el
Cupra. Sus emisiones de 190 gramos/km son muy razonables
teniendo en cuenta sus prestaciones, un
León 1.4 TSI de 125 caballos emite 52 gramos menos. El consumo
anunciado por la marca entra dentro de lo razonable y el que hemos
obtenido durante la prueba de conducción es algo superior pero
razonable, 8,6 cada 100 kilómetros, hablamos siempre de una
conducción normal y económica, si practicamos la conducción extrema
y deportiva que nos pide el
Cupra R será muy difícil bajar los 15 litros de media.
Interior y opcionales
Los
asientos de serie son bacquets tapizados en alcántara y tela
pero nuestra unidad montaba los
asientos opcionales de cuero por 1.318 euros.
Aunque
tenían una correcta sujeción, me hubiera gustado sentirme más
encajado, cuestión de gustos. Es posible que de ser más envolventes
fueran más incómodos para acceder y los conductores más
“voluminosos” no se hubieran encontrado tan holgados. Su estética
algo retro me gusta, el estar tapizados en forma de rombos con
costuras blancas le dan un poco de alegría a un interior más bien
discreto para tratarse de un modelo tan deportivo. Al margen de todo
esto está muy bien acabado y salvo algunos plásticos en zonas
puntuales aprueba con nota. El
navegador de
nuestra unidad es otro de los opcionales del paquete Technology Plus
que incluye además la luz diurna,
faros
bixenon, bluetooth, toma auxiliar y sensor de parking entre otros,
su precio 1.624 euros. Si solo queremos el navegador con toma
auxiliar,
bluetooth y dos altavoces extra el precio es de 862 euros.
El volante
está achatado en su parte inferior y con inserciones en aluminio, el
pomo del cambio de
marchas
y el cuadro
de mandos viene iluminado con leds de color blanco, todos estos
detalles son exclusivos del modelo
R.
La realidad es que hay muy pocos detalles estéticos que marquen las
diferencias entre ambos Cupras. Salvo un puñado de discretas “erres”
plateadas que aparecen repartidas en la parrilla
frontal,
en la parte
trasera, en el
velocímetro
o en la tapa del
motor. Solo las
llantas de
19 pulgadas distinguen a ambos modelos, en el
Cupra convencional son de 18. No somos muy amigos de los
alerones y demás apéndices exagerados pero es posible que al
comprador de este modelo le hubiera gustado percibir algún cambio
estético más que marcara las diferencias con respecto al
León Cupra normal. Para poder diferenciar un poco, nos queda
solicitar las
llantas pintadas de color blanco con un coste de 305 euros. El
precio de partida es de 29.750 euros, pero si sumamos todos los
extras de nuestra unidad de pruebas, su precio final aumenta hasta
34.295 euros.
Los rivales
La diferencia con el
Cupra “normal” es de 1.720 euros, aunque no nos parece mucha
cantidad por las diferencias que hay entre ambos en cuanto a
suspensiones o los 25 caballos extra, si que es cierto que a la hora
de conducirlos la diferencia no se nota tanto y tendremos que echar
mano de un cronómetro para justificarlas.
La diferencia en velocidad punta sería mayor de no estar
autolimitada en el
R a 250 kilómetros hora, por eso se queda en solo tres
kilómetros/hora y en cuanto a la aceleración hablamos de 0,2
segundos de diferencia en el cero a 100, 6,2 segundos para el
R. Por otra parte, los cambios en la suspensión del
R le hacen un poco más seco de suspensiones y menos confortable
si se trata de largos recorridos. En cualquier caso ninguno de los
dos es especialmente incómodo y admiten un uso cotidiano normal.
En cuanto al resto de rivales, el precio es la principal baza a
favor del
Seat León frente a ellos. Los más parecidos de todos podrían ser
el
Renault Mégane Coupé Sport de 250 caballos o el
Ford Focus RS de 300. El primero es un rival peligroso por
comportamiento y precio muy similar y el segundo supera al
Seat en potencia y en precio, 4.000 euros, además su
comportamiento es más radical y no tolera tan bien como el
Cupra R un uso cotidiano.
Otra
opción a tener en cuenta sería el
Mazda 3 MPS por prestaciones y precio, aunque el
León cuenta con la ventaja de su mejor comportamiento en
conducción deportiva. El resto de rivales como por ejemplo el
Audi S3,
BMW 130i o
Volkswagen Golf R son bastante más caros, y eso que en algunos
casos, como
VW y
Audi, estamos hablando de exactamente la misma mecánica, eso si,
con tracción integral.
SEAT se
ha situado muy arriba entre los compactos deportivos de altas
prestaciones al lanzar un
Cupra más deportivo, pero tal vez debería haberlo hecho sin
timidez y como
Ford ha
hecho con su
Focus RS, darle un toque que distinga a este
León del resto de la manada de Leones. Al fin y al cabo, es el
SEAT más potente de toda la historia y se lo merece.
A favor
- Prestaciones (Motor muy potente). - Comportamiento (Excelente entrega de potencia gracias al XDS). - Consumos (Si no le exprimimos, se mantienen en medias
razonables).
En contra
- Diferencias con Cupra (Aspecto demasiado similar al Cupra y al
resto de Leones). - Interior discreto (Salpicadero muy convencional). - Acabados mejorables (Reposapiés con adhesivo simulando
aluminio, algunos plásticos).
Prueba y Redacción:
Arpem.com
Fotografías: Alex Blanco
Mayo 2010
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