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VIDA A BORDO
El nuevo Renault Mégane supera en todo a su antecesor. Como viene siendo norma habitual cuando aparece un modelo nuevo, es más grande que el anterior. En longitud, anchura y altura crece: 8,6 , 3,1 y 1,4 centímetros respectivamente. El maletero también aumenta su capacidad en 42 litros y llega hasta 372. La capacidad puede aumentar si en vez de rueda de repuesto elegimos kit reparapinchazos, en ese caso crecería hasta los 405 litros. Estas cifras le colocan entre los primeros de su segmento pero debemos matizar algunos detalles. Si bien el maletero y las dos plazas delanteras destacan por espaciosas, las plazas traseras se quedan algo justas. No destaca por la altura, que es correcta en las tres, sin embargo el sufrido pasajero de la plaza trasera central tiene bastante menos espacio para sus piernas que los otros dos. De hecho las rodillas tocan con los asientos delanteros cuyas curvaturas en el respaldo, hacen hueco solo para las piernas de los otros dos pasajeros. Además la guantera trasera central y el relieve de separación que hay entre las dos plazas no mejoran la situación.
Por desgracia para el 1.5 dCi no se encuentra disponible este acabado que está reservado solo para los Diésel de 130 y 160 caballos. La posición al volante es siempre correcta gracias a los reglajes de altura y lumbar del asiento del conductor, el asiento del pasajero también se beneficia de estos ajustes.
Se agradece la enorme cantidad de guanteras que nos ofrece. Destacamos especialmente la profundidad de la guantera principal. No cuenta con una abertura muy amplia pero se perdona por el gran volumen que tiene. Existen otras dos guanteras situadas en el suelo delante de los dos asientos delanteros, muy útiles por su forma rectangular para guardar documentación o instrucciones del vehículo. Para abrirlas en su totalidad deberemos desplazar el asiento lo más atrás posible. Además si ponemos alfombrillas quedan disimuladas debajo y al estar colocadas fuera de los sitios habituales donde miraría algún amigo de lo ajeno, suponen un buen escondite.
La luz del cuadro de mandos gana o pierde intensidad de forma gradual cuando se encienden o apagan las luces para no distraer ni molestar al conductor. Para completar la información una consola sobresale en el centro del salpicadero. En ella nos encontramos el navegador opcional o la información del audio, entre otras. Para una utilización más intuitiva y rápida del regulador de velocidad, Renault ha desarrollado un nuevo sistema que nos avisa por medio de señales visuales, parpadeos y colores, si sobrepasamos la velocidad marcada previamente por nosotros. El freno de mano vuelve a ser convencional y con una sola palanca para tirar de él, algo que agradecemos ya que anteriormente se utilizaba uno con doble brazo, que, además de resultar incómodo para accionar, ocupaba mucho sitio en la consola central. Justo ahí, en la consola central, cuenta con una práctica entrada RCA para poder conectar un DVD portátil. Noviembre 2009 Prueba y Redacción: arpem.com Fotos: Alex Blanco
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