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MEJOR EN CARRETERA, PEOR EN CAMPO
Con la segunda generación del Cayenne, Porsche da un pequeño giro de timón para mejorar, aún más, las aptitudes de su todoterreno en asfalto en detrimento, no muy grande, de las que tenía fuera de él. Motores más potentes y que gastan menos son otras de las señas de identidad de su modelo más vendido en la actualidad.
Menos peso, más deportivo El Cayenne, desde sus orígenes, en el año 2002, ha destacado por su respuesta en carretera, ya que presumía de una estabilidad y agilidad poco o nada habitual en un coche de sus proporciones. También lo ha hecho por su capacidad como todoterreno, puesto que suspensión y tracción le permitían superar obstáculos realmente complicados.
Esta disminución es de masas no suspendidas y suspendidas. Las primeras corresponden a los brazos y soportes de rueda, hechos de aluminio, y al menor peso de las nuevas llantas. En las segundas, el trabajo abarca un mayor número de elementos: en la carrocería, el aluminio que ya se utilizaba en él capó, es ahora también el material que se estampa para construir el portón y las aletas delanteras. Además, cada una de las cuatro puertas pesa ocho kilogramos menos. En total, 111 kilogramos de ahorro. A esto hay que sumar diez kilogramos menos de cableado y unos 60 kilogramos repartidos entre el motor y la caja de cambios. Y he aquí otra de las novedades importantes, la ausencia de la reductora. Porsche ha pensado que era un elemento prescindible y ya no lo ofrece, ni siquiera como opción, algo que sí hace Volkswagen con el Touareg, un modelo que comparte muchos elementos con el Cayenne.
Un motor con luces y sombras
A pesar de que el aumento de potencia supone tan sólo un tres por ciento del total, el menor peso del nuevo Cayenne permite que las prestaciones mejoren, muy ligeramente la velocidad máxima y algo más la aceleración de 0 a 100 km/h —ha disminuido de 8,5 a 7,8 segundos—. Pero la principal mejora tiene que ver con la cantidad de combustible que gasta, un sorprendente treinta por ciento menos. Esto se consigue gracias a dos puntos ya mencionados, la mejora en el motor y la disminución de peso, a lo que hay que añadir un tercero: la nueva caja de cambios. Porsche ha reemplazado la caja automática de seis relaciones por una nueva, también denominada Tiptronic, con ocho marchas. El mayor número de relaciones permite que las siete primeras sean más cerradas y, además, contar con una octava de desahogo. Esta última marcha permite viajar a la velocidad máxima de las autovías en España con el motor girando a 2.200 rpm, un régimen más propio de motores Diesel sobrealimentados que de uno de gasolina atmosférico.
El cambio Tiptronic tiene un funcionamiento muy bueno. Cambia de marchas con mucha suavidad y suficiente rapidez. Tiene dos programas de funcionamiento automáticos —uno normal y otro más deportivo— y uno manual. En el volante tiene unos pulsadores para cambiar de marcha. Si se adquiere el volante deportivo opcional, en vez de pulsadores hay dos levas.
Amplitud y calidad Además de las mejoras referidas a sus cualidades dinámicas, el habitáculo del nuevo Cayenne también ha sido optimizado. Ahora es más amplio y tiene soluciones que lo hacen más práctico. Donde más se notan estas mejoras es en las plazas traseras: sus ocupantes tienen más espacio para las piernas, gracias a la mayor batalla. El espacio longitudinal del que disponen estos pasajeros se puede configurar puesto que los asientos (la banqueta está dividida en dos partes, según la proporción 60:40) se desplazan hacia delante y detrás por unas guías. Así es posible aumentar la capacidad del maletero adelantándolos, siempre que los ocupantes traseros no tengan las piernas largas (o no vaya nadie). Gracias a este mecanismo, Porsche homologa un volumen de 670 litros para el maletero del Cayenne, una cifra muy alta. Esto incluye el espacio del doble fondo y el maletero cargado hasta la cortinilla enrollable. Si se abaten los asientos traseros y se aprovecha el espacio hasta el techo, el volumen de carga es de 1.780 litros.
La instrumentación es muy abundante, con indicaciones propias de un deportivo como la presión del aceite del motor. Uno de los relojes es una pantalla circular en la que se puede visualizar información del ordenador de viaje, del teléfono, del equipo de sonido, de diversos dispositivos del coche —como el programador activo de velocidad— y del navegador. En la consola hay otra pantalla, de mayor tamaño y táctil, que sirve para manejar más funciones del ordenador de viaje, del navegador y del equipo de sonido.
Rivales
Tomando como referencia el Cayenne de 299 CV, por precio se sitúa en un punto intermedio entre todos ellos. Los hay más grandes y con capacidad para siete pasajeros, como el Q7 y el GL, o con cuatro asientos, como el BMW X6. De todos ellos, el Land Cruiser es quizás el que está más enfocado a un uso exigente fuera del asfalto. Los modelos de Land Rover, Mercedes-Benz y Volkswagen —todos ellos pueden tener reductora— también tienen muy buenas cualidades para superar obstáculos complicados en el campo.
Conclusión El Porsche Cayenne destaca por cómo se desenvuelve en carretera. Permite circular a ritmos muy rápidos con mucha seguridad, algo difícil de creer en un coche de sus proporciones y peso. Los hay con suspensiones más suaves pero la firmeza que tiene la del Cayenne no lo convierte en un coche incómodo. Además puede circular fuera del asfalto y superar obstáculos relativamente complicados. Con las ruedas adecuadas, incluso la ausencia de reductora puede no ser un problema.
A favor - Agilidad (En carreteras lentas no hay un todoterreno similar). - Equilibrio (Va muy bien en carretera pero sin que ello suponga que fuera de ella esté muy limitado) - Habitáculo (Es más amplio que antes, más funcional y está muy bien terminado).
En contra - Prestaciones (La respuesta del motor de gasolina menos potente del Cayenne es algo justa si la comparamos con el de algún rival directo). - Precio (Tiene un precio elevado y las opciones, muy numerosas, lo incrementan aún más). - Carrocería (Está muy expuesta a roces si se utiliza el coche en el campo).
Prueba y Redacción: A. Reguart Fotografías Exteriores: José Antonio Díaz Fotografías Interiores: José Robledo Enero 2011 |
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