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El concepto Lo cierto es que aunque por su aspecto aparentan ser muy parecidos hay diferencias internas de base muy importantes y que pueden hacer al comprador decidirse por uno u otro. La mayor de todas ellas es la posición del motor. En el BMW el motor se coloca delante y la propulsión se va al eje trasero. En Porsche la tradición manda, motor trasero central con propulsión trasera, segunda diferencia. Y la tercera pero no menos importante la encontramos en la arquitectura del motor, en BMW utilizan un seis cilindros en línea con doble turbo y en Porsche se elige los seis cilindros pero enfrentados, Boxer, y sin ayuda extra de turbo. Dos personalidades distintas que alcanzan cifras de potencia similares, 306 para el Z4 y 310 para el Boxster. Por otra parte, también tienen similitudes importantes como la caja de cambios automática de doble embrague. PDK en el Porsche y DKG en el BMW, con ellas ambos sacan rendimiento máximo a sus motores, mejoran aceleraciones y logran unas cifras de consumo, sobre todo el BMW, poco habituales en deportivos con sus prestaciones. En el interior las posturas son muy parecidas, en los dos se conduce muy tumbado, el BMW es mejor para tallas más grandes. El Z4 es algo más amplio en general en el interior y su diseño es más actual y moderno. Porsche sigue siendo más fiel a la tradición y su diseño es más clásico y sobrio. Los acabados en ambos están a un nivel muy elevado al igual que los ajustes, las costuras del cuero o los materiales de salpicadero, puertas o cualquier parte a donde miremos. En el cuadro de mandos del Boxster quedan claras sus intenciones, el reloj que ocupa el mayor espacio es el cuentavueltas. El resto del interior destaca por pequeñas inserciones en aluminio en volante o cambio. El fondo de los relojes en blanco le da un toque deportivo que no viene mal y las salidas de aire son ovaladas, parece diseñado para que no le afecte el paso del tiempo. El BMW Z4 ha experimentado una gran subida de nivel en este aspecto si lo comparamos al anterior modelo y no tiene nada que envidiar del Porsche. Más moderno de apariencia, el interior del Z4 destaca por sus grandes inserciones de aluminio pulido en la consola central y en el salpicadero. Impecable también por su calidad, es más agradecido que el del Boxster y no menos deportivo, aunque a su manera, más moderna. Los controles de climatización están agrupados en varios círculos de pequeño tamaño repartidos en el salpicadero junto al botón de puesta en marcha, lógicamente también redondo. Ambos tienen navegadores opcionales, 3.208 euros para BMW y 3.210 euros para el Porsche.
Prueba y Redacción: arpem.com Fotografías: Alex Blanco Junio 2010 |
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