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Peugeot 307 Cabrio Coupe 2.0 Automático

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La prueba

 El coche en si, es una delicia, la comparación con su hermano menor no soporta equivalencias, la calidad de acabado, rodadura, ruido y terminaciones, está muy por encima de lo que la gama inferior consigue y dentro de sus competidores, no solo mantiene honrosamente el tipo, sino que es referente a seguir. Incluso para modelos de más nivel y porte al menos en cuanto a insonorización se refiere tiene cosas que deberían emular. Todo ello lo hace un modelo destacado sobretodo cuando se acompaña con un equipamiento tan elevado, echamos no óbstante en falta un regulador de velocidad que acompañando a la caja automática genera un grado de comodidad muy alto y ayudaría a contener los consumos que se revelan continua y permanentemente en cada medida que hacemos

Por otro lado el manejo de la caja no tiene lagunas, al empleo de dos pasillos como nos tiene acostumbrados las tiptronic, el pasillo de manual permite mantener la marcha del motor una vez la hemos seleccionado hasta el régimen máximo de potencia, valor al que cambia por si sola, si no lo hemos decidido antes, si por el contrario bajamos el régimen, no desbloquea el convertidor ni reduce la marcha hasta regimenes tan bajos que la fuerza del motor se resiente en el giro uniforme del mismo, pudiendo llegar a 1200 RPM sin que el convertidor genere deslizamiento ninguno, esto lo hace un modelo pleno para usar en manual, esto unido a que siempre disponemos de la opción kick-down deja el uso general de la caja en unos valores muy altos y envidiables por algunos de sus competidores

 

Prueba Peugeot 307 Cabrio Coupe 2.0 Automatico  

 

Aún así el accionamiento de la palanca debería llevar un bloqueo que impida colocar la P mientras el vehículo aún se mueve, ya que el bloqueo de la caja sufre si se le activa por pequeño que sea el movimiento del coche, de igual modo, se nos hace insuficiente la queja lastimera en forma de pitido que implica no colocar la caja en P cuando nos bajamos, debiendo existir un bloqueo que impida que se extraiga la llave.

Las cajas automática, a diferencias de las manuales, no tiene una unión física entre ejes, si no que se consigue mediante el convertidor o bien el frenado mediante fluido hidráulico de las distinta partes del tren epicicloidal, por lo que cuando el motor se detiene, no existe una unión del motor al tren de transmisión que impiden el movimiento del coche al engranar una marcha en un coche manual.

Otra cosa que nos resulta poco intuitiva es el modo de subir marchas, siempre en accionamiento manual tendemos a tirar de la palanca cuando queremos subir una marcha, por la inercia típica de la aceleración, mientras empujamos para bajar marcha, aprovechando la inercia del frenado. En esta caja, como en todas las tiptronic, es al revés costando acostumbrarse.

El accionamiento automático de la misma, tiene efectos de reducir marchas en frenadas fuertes, así como mantener la marcha aunque relajemos el pie del acelerador, evitando el subirlas que es lo que hace una caja automática tradicional, la capacidad de la caja para saber realmente lo que queremos ( mantener la marcha para bajar una cuesta) a veces asombra, incluso en caso de adelantamientos donde levantamos el pie para incorporarnos al carril, mantiene la marcha y evita seguir subiendo velocidad cuando tenemos un vehículo delante en el carril al que nos queremos incorporar, permitiendo que retengamos con el motor sin tener que frenar al igual que hacemos en un cambio manual.

Prueba Peugeot 307 Cabrio Coupe 2.0 Automatico El chasis, está muy conseguido, no es de extrañar que se use en coche de competición, ya que tanto la postura retrasada del conductor, como la altura del coche, son idóneos para el reparto de peso, la ausencia de ruidos tanto de rodadura como de motor se hace muy patente en todo momento, los crujidos con la capota puesta, son muy contenidos, aunque existen.

La rigidez del coche no acusa merma aunque quites la capota y el ruido del viento no molesta en los asientos delanteros, lo prolongado del parabrisas reduce el efecto del coche cabrio pero quita ruido y flujo de aire, aunque un derivabrisas posterior se hace muy útil, por el silbido de aire que elimina y la supresión casi absoluta de entrada de aire desde atrás .

La maniobra de descapotado es sencillamente perfecta, no es un prodigio de rapidez, pero no precisa de actuar ningún elemento interior que no sean el botón eléctrico y solo la carga eléctrica excesiva sobre la batería sin el motor en marcha creemos que es la única razón para no incluirla en el mando a distancia. El ruido capotado está a una altura igual al de cualquier vehículo cerrado, e incluso a alta velocidad en ningún momento acusamos exceso de ruido, ni de motor, ni de rodadura o viento, únicamente el aislamiento del motor y caja cuando circulamos descapotados se percibe con claridad en el habitáculo. Una vez inspeccionamos el vano motor apreciamos que no se ha cuidado en exceso el aislamiento acústico del motor y caja, dejando los bajos del mismos descubiertos, siendo fácilmente perceptible desde el habitáculo, cuando va sin techo, el ruido de la mecánica.

Las sensaciones más cercanas a una moto en cuanto a integración con el medio exterior en un coche se da precisamente en los vehículos “sin techo”, ir integrado con el viandante hace que la conducción entre en la dinámica de la cesión del paso a todo aquel que se cruza en el camino, como si de ir andando se tratara, frente a la agresividad que el coche cerrado, sin saber porque, nos proporciona, sin embargo la altura de cintura de este vehículo nos distancia del medio exterior, el estrechamiento de la parte superior del coche que impone el hecho de tener un techo escamoteable hace que los bordes del vehículo tanto laterales como frontales y traseros sean una incógnita, la visibilidad que tenemos desde el interior del vehículo es muy limitada y la maniobrabilidad en garajes se hace un engorro.

Prueba Peugeot 307 Cabrio Coupe 2.0 Automatico La accesibilidad a las plazas traseras es muy inferior a las delanteras, que ya van bastante justos, permanecer en los asientos más tiempo del imprescindible es misión complicada a menos que la altura no llegue a 1,7 m. Aún así pueden viajar cuatro adultos con una comodidad más que aceptable.

Los asientos delantero aunque suficientes en tamaño y postura, adolecen de una banqueta muy corta que deja las rodillas forzadas fatigando tanto a conductor como acompañante a poco que el viaje supere los 200 Kms los hombros quedan poco recogidos por lo que su sujeción no está lograda. La postura en los traseros tampoco se consigue fácilmente, en ellos uno queda muy bien sujeto a diferencia de los delanteros, pero la banqueta trasera sigue siendo corta para unos ocupantes que ya hacen bástate sacrificios.

La piel en estos modelos sin techo que son tan susceptibles de empolvarse es un extra a valorar positivamente, ya que los tejidos de tacto suave tienden a acumular polvo que luego es muy difícil de extraer .

La suspensión siendo simple sobre el papel, es muy eficaz, el triangulo de suspensión delantera, denota por su longitud, que describe un recorrido muy retirado del punto de oscilación que es el apoyo del mismo al chasis, lo que redunda en un buen apoyo del neumático en el asfalto por el correcto guiado del brazo, por otro lado el tren trasero ha dispuesto muelles y amortiguadores de manera que ni sean excesivamente largos en recorrido, ni intrusivos en el maletero, el cual aloja el techo con espacio suficiente para guardar el equipaje propio en un desplazamiento de ciudad. Disponer del maletero una vez el techo se encuentra capotado, implica que se gana mucho espacio quedando más que suficiente para las 4 personas que puede desplazarse para un viaje de fin de semana. Sin embargo el cierre del maletero se hace incomodo, el tamaño de la puerta supone que para moverla y que quede cerrada debamos apoyarnos en la chapa de la misma con una o las dos palmas de la mano, sin un tirador que nos ayude o realizar la maniobra

Prueba Peugeot 307 Cabrio Coupe 2.0 Automatico El trabajo de la suspensión se ve acompañado por unos neumáticos que en nuestro caso son de media especial en llanta de 17” y neumático de alta velocidad lo que hace del conjunto una eficacia altísima a primera vista no esperable.

Los frenos solo completan este pastel con una guinda que en cuanto a efectividad no dejan ninguna duda, solo el mordiente inicial que los hace muy sensitivos, se relaja con frenadas continuadas, en parte debido al elevado peso del conjunto, en caso de frenada de emergencia se conecta el warning al actuar el ABS lo que es una solución tan o más eficaz que la de aumentar la intensidad o superficie iluminación en caso de frenadas fuertes de otros fabricantes.

La dirección electrohidráulica es muy precisa y suficientemente rápida, aunque adolece de torpeza para maniobrar el coche dentro de espacios reducidos, su accionamiento ayuda a reducir el consumo en carretera, algo que este modelo precisa en mucha medida aunque lo incrementa ligeramente en ciudad.

 El alojamiento de la rueda de recambio deja cabida a una de tamaño normal, que aunque no incluye las que llevaba nuestra unidad, si permite ponerlas en sustitución de esta y seguir viaje hasta tener tiempo para solucionar el problema sin que tengamos que buscar un sitio de neumáticos en el momento normalmente más inapropiado que es cuando suelen suceder estas situaciones.

Prueba Peugeot 307 Cabrio Coupe 2.0 Automatico La instrumentación es muy completa disponiendo de indicación de temperatura de aceite al que solo le podemos achacar como pega, que va en escalones de 10 en 10 grados, de forma digital, aunque sirve perfectamente para saber lo fatigado en cuanto a temperatura que llevamos el motor.

La iluminación de la instrumentación se hace con luz roja que da un molesto reflejo en el borde plateado que llevan los relojes, pero el mayor defecto de la iluminación interior pasa, por que cuando se enciende las luces se atenúa la visualización de la pantalla del navegador, lo que perjudica su forma de verla durante el día, se echa muy en falta un sensor de luz exterior de forma que requiera la coincidencia de ambas características para atenuar la presentación de las pantallas de visualización.

Los relojes de temperatura y nivel de combustible ocupan un lugar muy visible, aunque su escala es muy reducida lo que hace difícil leerlos, podría haberse usado 270º de la esfera al igual que del de velocidad o cuentarevoluciones y no los apenas 90º usados. Dispone a su vez de chequeo de nivel de aceite, algo útil cuando el capó motor no invita a levantarlo, ya que sigue recurriendo a la tradicional varilla que está superada en modelos del precio en que nos movemos. Por otro lado la identificación de los puntos a revisar, niveles de agua, aceite, etc, no están excesivamente claros, comparados con otros fabricantes y elementos como la servodirección y el nivel de hidráulico de la misma , es casi una aventura encontrarlo.

Prueba Peugeot 307 Cabrio Coupe 2.0 Automatico Hay cosas en los coches que no alcanzamos a entender, como es que el tapón de combustible lleve llave, no ya por el engorro de tener que quitarla del coche, que es algo deberíamos hacer para evitar tentaciones en caso de bajarnos en una gasolinera, pero el hecho de dejarla en el tapón de la gasolina mientras pagamos en la caja nos da una sensación de inseguridad poco lógica a cambio del beneficio que en teoría aporta, el acompañar el cierre de la trampilla al cierre centralizado del coche, no lo vemos tan costoso.

 

 

 

 

Prueba y Redacción: Juan José Hidalgo