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PUERTAS ENFRENTADAS
Las puertas del Opel Meriva son su seña de identidad. Las delanteras se abren como en la mayoría de coches, con las bisagras en la parte delantera y la cerradura en la posterior. Las traseras se abren en sentido inverso, con las bisagras en la parte posterior y la cerradura en la parte delantera. La versión Cosmo con el motor de gasolina de 120 caballos tiene un precio de 17.600 Euros. Acceso a las plazas posteriores
Sin embargo, la facilidad para colocar bien a un niño y su sillita tiene truco, porque en realidad, lo que realmente facilita las operaciones en el Meriva no es hacia dónde se abren las puertas, sino lo mucho que se abren y su forma. Las puertas posteriores del Meriva (también las delanteras) se abren más de 80 grados, por lo que quedan prácticamente perpendiculares al lateral de la carrocería. Con semejante ángulo de apertura, el hueco para acercar la sillita o el bebé hasta su posición y atarlo con comodidad es muy grande. Tan importante es la posibilidad de abrir mucho las puertas, que cuando el coche está aparcado en batería y las puertas no se pueden abrir completamente, el acceso al interior es más complicado que en el resto de coches con puertas de apertura normal. El hueco de acceso, además de estrecho, queda muy lejos del asiento, por lo que colocar a un niño en su sillita resulta complicado. Pero, si no se puede abrir completamente la puerta, no sólo es complicado sentar a un niño en su sillita y atarlo. El acceso para los adultos también es difícil ya que primero hay que introducir los pies en el interior y luego sentarse. En un coche normal, lo habitual es introducir un pie, dejarse caer sobre el asiento y luego introducir el otro. En el Meriva, aparcado en un lugar estrecho, es imposible hacerlo así. Primero hay que subir los dos pies y luego tomar asiento.
Debido a estos inconvenientes, probablemente, la principal ventaja de las puertas posteriores del Meriva sea su forma y el grado de apertura de las puertas, mucha más que hacia dónde se abren. Son puertas muy altas y rectangulares, por lo que no hay que agachar la cabeza para entrar y salir y del mismo modo que no hay que estar pendiente de que la cabeza del niño no golpee en el marco al introducirlo y sacarlo de su sillita.
20 centímetros más que el anterior Meriva
Sí está indicado, por el contrario, para llevar dos adultos y también dos sillitas de niños. Al menos uno de los niños debe poder caminar porque en el maletero no hay espacio para dos carritos, pero uno sí cabe. Cuando se pliega el respaldo del asiento central, que es estrecho, los asientos laterales pueden desplazarse ligeramente hacia el centro del coche. De esta forma se alejan de las puertas, lo que beneficia en comodidad y seguridad.
Espacios intercambiables
El respaldo de los asientos posteriores se pliega completamente y queda una superficie plana y enrasada con la superficie del maletero para incrementar el espacio de carga. También existe la posibilidad de abatir el respaldo del asiento del copiloto para transportar objetos largos. Los asientos de las plazas delanteras van situados en la posición habitual de los monovolúmenes, a considerable altura sobre el piso y los pedales. Esta situación permite aprovechar mejor el espacio longitudinal ya que las rodillas del conductor y acompañante van dobladas y caen casi verticales. A algunas personas les resulta molesto ir sentadas en una posición similar a la de una silla, pero para otras no supone mayor inconveniente. El volante se regula en altura y profundidad y la palanca de cambios queda en buena posición con relación al volante. En la versión Cosmo, en el volante están integrados los mandos para el sistema de control de la velocidad de crucero y para gestionar el equipo de sonido, el reconocimiento de voz y el teléfono de manos libres.
Mucho espacio para objetos menudos
Por debajo de este panel está situado otro conjunto de botones para regular la climatización. En definitiva, muchos botones similares. En la medida de lo posible, conviene utilizar el sistema de reconocimiento de voz para evitar distracciones. Entre los dos asientos delanteros se ha dispuesto un conjunto de bandejas y cajas deslizables, en tres niveles, para guardar y depositar objetos. En el nivel inferior se puede colocar una lata y también dejar objetos como la cartera o llaves. En ese nivel están la conexiones USB y para i-pod. En una bandeja superior también existe la posibilidad de llevar una lata y por encima un cajón para guardar objetos que se puede utilizar también como reposabrazos.
La guantera es pequeña. Sin iluminación y sin llave. Debajo de los dos asientos delanteros han instalado dos cajoncitos, mayor el del acompañante, que permiten complementar el espacio de la guantera. Los lugares para dejar objetos, cosas útiles para bebés, biberones, toallitas, chupetes es amplia. Los elementos necesarios cuando se llevan niños pequeños en el coche aumenta de forma inversamente proporcional a su edad. La pena es que la bandeja posterior no sea lo suficientemente fuerte como para aguantar el peso de un bebé y poderla utilizar como cambiador de pañales.
Motor de gasolina con prestaciones pobres A juzgar por la versión de gasolina que hemos probado, es recomendable tener en cuenta la opción de motores Diesel para este modelo. El nuevo motor de gasolina, de 1,4 litros de cilindrada, turboalimentado y 120 CV tiene unas prestaciones pobres y la mayoría de competidores aceleran y recuperan claramente mejor con similar potencia. Esta falta de aceleración no se debe a un consumo de combustible bajo. El consumo del Meriva con el motor de gasolina de 120 CV no es alto, pero tampoco está entre los más bajos frente a sus rivales. Sin duda, es recomendable estudiar las versiones con motor Diesel antes de tomar la decisión de compra un Meriva.
Competidores
A destacar: - Acceso a las plazas traseras (Cuando hay espacio para abrir completamente las puertas). - Versatilidad de los asientos posteriores (Se pueden desplazar y alejar de las puertas o ampliar el maletero). - Calidad de los remates y del ajuste de los materiales.
A mejorar: - Prestaciones del motor de gasolina de 120 caballos de potencia. - Acceso a las plazas posteriores cuando no se pueden abrir bien las puertas. - Calidad de los remates y del ajuste de los materiales.
Prueba y redacción: Javier Moltó Fotografías: Álex Blanco Fotografías interiores: José Robledo Noviembre 2010 |
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