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OBJETIVO: MINI COUNTRYMAN El Juke es un nuevo Crossover del segmento B desarrollado principalmente para procurar más diversión que espacio. Hemos elegido el novedoso motor 1.6 Turbo que proporciona al pequeño Nissan unas prestaciones dignas de un deportivo.
La razón de su existencia Con semejante potencia, 190 caballos, en otros tiempos mejores el Juke hubiera nacido como un modelo deportivo, en la actualidad se lanza con un envoltorio más práctico y utilizable para el día a día dentro de una ciudad. Desarrollado a partir de la plataforma global del Nissan Micra y el Renault Clio, el Juke es un extraño cruce entre un SUV y un utilitario vanguardista. Nissan demuestra una vez más, que no tiene ningún miedo a lanzar diseños más o menos polémicos, todos conocemos el Cube. En el caso del Juke y aunque desde algunos ángulos se parezca a una rana, la apuesta es menos arriesgada. Había que hacer algo diferente para poder enfrentarse con garantías de éxito a su único rival en la actualidad: el Mini Countryman.
Modelos y potencias Aunque existen otros motores del Juke a la venta como por ejemplo el 1.6i de 117 caballos o el 1.5 dCi de 110, hemos elegido el más novedoso y potente de todos ellos, el 1.6i de 190 caballos para nuestra prueba. Las cajas de cambios cuentan con seis velocidades para todos los modelos salvo para el gasolina menos potente que lleva una de cinco. También existe la posibilidad de elegir el cambio automático, Xtronic CVT, para todas las mecánicas de gasolina. En el caso de elegir este tipo de transmisión automática en la variante 1.6 Turbo la tracción será 4x4. Los acabados comienzan con el denominado Visia que incluye 6 airbags, ABS, ESP, aire acondicionado, sistema de audio con cuatro altavoces y conector MP3 auxiliar, ordenador de viaje, llantas de 16 pulgadas, dirección asistida eléctrica sensible a la velocidad y retrovisores eléctricos.
El último y más lujoso corresponde al que ilustra esta prueba, sumando 1.100 euros al anterior Tekna Sport conseguimos llegar al máximo nivel con el Tekna Premium. La navegación en 3D está incluida y el equipo de audio cuenta ahora con seis altavoces. También se añaden la cámara de visión trasera, sistema de llave inteligente (Apertura y arranque con la llave en nuestro bolsillo), botón start/stop y los retrovisores que se pliegan automáticamente cuando cerramos las puertas con el mando.
Exteriores e interiores
Con un exterior tan rompedor, el interior no podía ser vulgar. Todos los controles del salpicadero tienen algún toque especial para intentar dar un toque de originalidad. Velocímetro y cuentavueltas están protegidos del sol por una visera volada y embutidos en unos profundos aros metalizados. La consola central queda agrupada en un espacio muy limitado que aglutina todos los controles de audio y navegador en la parte superior. En la parte inferior nos encontramos un pequeño display que comparte las funciones de climatización y modos de conducción del motor en los mismos botones. Para ello contamos con dos botones principales marcados como Climate y D-Mode. Al saltar de uno a otro las teclas cambian de color, de blanco a rojo, y de función. Por ejemplo, el botón que antes servía para encender el climatizador, tras pulsar la tecla de modos de conducción pasa a ser seleccionar el modo Normal de conducción. Con el D-Mode activado podemos navegar entre sus múltiples funciones y encontramos un medidor de la fuerza G, como el del Nissan GT-R y un ordenador de abordo que nos muestra mediante un esquema de barras el historial de consumos.
A pesar de ello, no resulta muy complicado aparcar ya que gracias a su tamaño, solo cuatro centímetros superior al de el pequeño Nissan Micra, la mayoría de huecos disponibles suelen ser bastante más amplios que la longitud del Juke, con la cámara trasera de nuestra unidad esta operación se realiza en segundos. En las plazas traseras el espacio es satisfactorio para dos pasajeros que no sean muy altos, más que por la altura por el espacio para las piernas. En cuanto al maletero no es uno de sus puntos fuertes, con solo 251 litros queda expuesto a ser superado por las cifras de sus rivales que le superan en algunos casos por 100 litros. Cuenta con una bandeja que deja enrasado el fondo del maletero con el nivel de carga. Al levantarla descubrimos otra plataforma en plástico que lleva alojados el gato, triángulos de averías o lo que nos convenga ya que además de lo anteriormente citado deja bastante espacio por rellenar. Bajo ella se aloja la rueda de repuesto de emergencia, ya sin ningún espacio extra que pueda resultar aprovechable. Los respaldos de los asientos traseros son divisibles y abatibles en una proporción de 60/40, en este caso la capacidad del maletero es de 830 litros.
En carretera
En cuanto a la dirección asistida el cambio que se produce entre los distintos modos de conducción es tan sutil que resulta muy complicado de apreciar. La respuesta de esta mecánica es brillante desde poco más de 2.000 revoluciones, el empuje es constante y enérgico. Tanto, que los 8,3 segundos anunciados en el cero a 100 kilómetros/hora parecen menos cuando acelera en modo Sport. Si estiramos las revoluciones hasta la zona de corte, algo más de 7.000 revoluciones, continúa siendo refinado y suave. La sonoridad es contenida y algunos conductores, como me ocurre a mi en particular, echarán de menos escuchar algo más el sonido del turbo.
Los rivales
Suzuki SX-4 o
Mini Countryman son los más similares por concepto. El
rival más duro es el
Mini ya que le iguala e incluso supera en
prestaciones, sin embargo el diseño del
Mini ya empieza a acusar el
paso de los años y el
Juke aporta la frescura de un diseño nuevo y
diferente. La ventaja del precio es claramente para el
Nissan, que
en el caso de la versión de nuestra prueba tiene un precio de
A favor: - Diseño (Chocante, diferente y original). - Interiores (Muy buen nivel de acabados en Tekna Premium, diseño muy moderno y acertado). - Prestaciones (El motor 1.6i Turbo tiene unas aceleraciones y recuperaciones que sorprenden en un modelo de las características del Juke). - Precio (Sin ser barato, para encontrar algo similar a lo que ofrece el Juke 1.6 Turbo tenemos que pagar bastantes euros más, con el resto de versiones menos potentes sucede lo mismo).
En contra: - Diseño (O lo amas o lo odias, existe parecido número de gente que experimenta ambos sentimientos). - Suspensión (Es cómoda pero más dura de lo habitual, y a causa de su escasa distancia entre ejes, el comportamiento deportivo en carreteras reviradas y bacheadas se vuelve nervioso). - Consumo (En ciudad es más elevado que sus rivales por una abultada diferencia).
Texto: arpem.com Fotografías: Alex Blanco Enero 2011 |
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