|
|||||||||||||||||
|
RE-PERSONALIZACIÓN
El Mini ya es un modelo con muchas posibilidades de personalización y la reciente línea Mini Tours de la marca no ha hecho más que incrementarlas. Este Clubman Hampton, una edición limitada, es la sublimación de estas personalizaciones. Y en marcha el fantástico turbodiesel de 143 caballos y las suspensiones deportivas le otorgan un dinamismo extraordinario.
Con nombre de barrio londinense Es cada vez más frecuente que las marcas ofrezcan personalizar los coches que venden. Y más si se trata de modelos de estilo y “caprichosos”. El Mini cumple ambos requisitos y por lo tanto es normal que haya sido uno de los pioneros en la materia. Una personalización que puede abarcar aspectos estéticos, aerodinámicos o mecánicos. La línea Mini Tours incide en ello y como máximo exponente encontramos esta versión Hampton. Una denominación que hace referencia a un barrio del suroeste de Londres (por supuesto muy “chic”) que da nombre a esta edición limitada (a decir de la marca) porque estará a la venta, exclusivamente, durante un año. Un periodo que debería darse por concluido con la llegada del verano.
Con este desembolso no se pasa desapercibido. Porque al menos los más observadores o los amantes de estos fetichismos sabrán que están ante un coche especial. Le delatan, entre otras cosas, los emblemas del frontal, de los intermitentes laterales, o los del montante de la puerta. A su vez para conmemorar los cincuenta años de la primera carrocería adicional al Mini clásico y que bien podríamos considerar como la antecesora del actual Clubman, el borde inferior del umbral de la puerta figura la inscripción “Mini 50 Hampton” y en el frontal una insignia también lo recuerda.
Pequeño pero bien aprovechado Al margen de los equipamientos específicos de este Hampton no hay nada en lo que difiera del resto de hermanos de gama. Esta carrocería Clubman, más práctica que la del Mini convencional, tiene una puerta suplementaria en el lado derecho que se abre en sentido contrario a la marcha después de desplazar la delantera. De este modo se gana mucho en accesibilidad a las plazas posteriores. Unas plazas pequeñas, pero mejores que las de su hermano menor y donde tres adultos sencillamente no caben. La marca, consciente de ello, da a elegir entre configuración de cuatro o de cinco plazas sin sobrecostes. A su vez el maletero con 260 litros de capacidad es pequeño pero razonable teniendo en cuenta tipo de coche. Tiene un doble fondo y una vez eliminado se gana mucha capacidad y el respaldo trasero se abate en dos partes 50/50. No hay rueda de repuesto ni kit antipinchazos porque los neumáticos son Runflat con resistencia a rodar sin aire durante algunos kilómetros.
Delante muy bien con algunas particularidades
Acabados y confort Respecto a los acabados, a la solvente terminación de los Mini se une el enriquecimiento de algunos de los materiales empleados en esta versión Hampton y el resultado global no admite críticas. Y respecto al confort hay que decir que es simplemente correcto pero dista de situarse en el pelotón de cabeza. La aerodinámica suena a alta velocidad y las suspensiones de cortos recorridos, están más orientadas a buscar la máxima eficacia en términos de estabilidad (la unidad probada montaba suspensiones deportivas más firmes) que a la capacidad de absorción.
¡Qué motor!
Prestaciones y consumos Un cambio de 6 velocidades de desarrollos cortos para lo que hoy se estila y de manejo muy preciso, secunda a la perfección a este propulsor que como es fácil de imaginar impulsa con una agilidad sobresaliente los 1.300 kilos que pesa este Clubman. Los 8,6 segundos que tarda en acelerar de 0 a 100 km/h son un buen registro y los 215 km/h de velocidad máxima (que solo podrán disfrutar los conductores alemanes) aun más considerando las deficiencias aerodinámicas que impone su silueta. Al margen de las cifras siempre se tiene la sensación de estar conduciendo un coche muy ágil y con una reserva de potencia capaz de solventar cualquier cambio de ritmo con éxito. Incluso en conducción tranquila y sin recurrir al cambio las recuperaciones son también contundentes y eso propicia una gran seguridad y mucho placer de conducción. El buen rendimiento del motor se refleja a su vez en los consumos. En ciudad, y con la ayuda del sistema Stop&Start que detiene el motor en las paradas, se ha conformado con un poco mas de 7 litros. Y en carretera es factible mantenerse entre los 5 y los 6 litros en zonas de orografía fácil pese a esa “obligada aerodinámica Mini” y a unos desarrollos del cambio que “exigen” al motor girar a 2.200 revoluciones cuando se desplaza a 120 km/h.
Comportamiento de GTI
A su vez el mismo botón Sport que activa la respuesta del motor endurece la dirección y también es posible desconectar el control electrónico de tracción y el de estabilidad. Toda una declaración de intenciones sobre el talante de este Mini. No obstante, en términos de rendimiento y sobre todo de seguridad no resulta aconsejable, en particular porque la capacidad de tracción no es el fuerte del coche y el control consigue minimizar el deslizamiento de la rueda interior de la curva cuando damos gas en exceso y/o hay poca adherencia. Unos frenos de buen tacto y cumplidores en las deceleraciones y en el uso intensivo, completan este brillante apartado dinámico que los amantes a ultranza del confort y de la conducción tranquila podrían calificar como demasiado deportivo.
Rivales Para evaluar los rivales de este Mini hay que dejar de lado el equipamiento Hampton. Porque sin él ya es el más caro y con él obliga a un desembolso tal, que nos permitiría comprar fácilmente coches del segmento superior. Centrándonos en el tamaño y en un nivel de potencia similar solo aparecen cuatro rivales: Alfa Mito 1.6 JTDm, Audi A1 2.0TDI, Seat Ibiza 2.0 TDI FR y Opel Corsa 1.7 CDTi. El Mito y el Corsa solo están disponibles con carrocerías de 3 puertas, a diferencia de los otros dos que también la tienen de cinco. El Alfa, con 120 cv, es estéticamente el más “glamuroso” y tiene un enfoque deportivo como el Mini. Pero la falta de tacto y de precisión de una dirección eléctrica mal resuelta, le quita mucho placer de conducción; y las suspensiones, siendo más cómodas que las del Mini, no alcanzan el nivel de eficacia en cuanto a estabilidad, ni el placer de conducción. El motor también está un peldaño por debajo y para que tenga una buena respuesta es necesario poner “el Manettino” (un interruptor como el Sport del Mini) en la posición Dynamic.
El más equilibrado de todos es el SEAT. Tiene un motor de 143 caballos, unas suspensiones con un compromiso entre confort y estabilidad magníficas y las mejores plazas traseras. Además el maletero es correcto y el precio no se dispara (solo el Opel cuesta menos). En contrapartida anuncia los consumos más altos y tiene la carrocería más “popular”, lo que será un demérito para los compradores elitistas. En cambio el Audi A1 tiene todos los atributos para contentar a las personas con ese perfil. Es elegante y distinguido, tiene unas terminaciones estupendas y solo el Mini le supera en precio. Comparte con el Seat el chasis y la mecánica, aunque la puesta a punto de la suspensión es menos deportiva. Anuncia los consumos más bajos, pero las plazas traseras son angostas (muy poca altura al techo) y el maletero justo para el tamaño del coche.
¿Cuanto cuesta asegurarlo? En nuestro comparador de seguros, en la fecha que hemos realizado la prueba de este coche, tomado como referencia una mujer de 40 años, con mas 10 de antigüedad de carné, que vive en Cadiz, guarda el coche en garaje colectivo y recorre hasta 20.000 kilómetros al año. Con estos datos, la compañía que ofrece la mejor calidad/precio, un 6.87 en un seguro a todo riesgo es DIRECT SEGUROS, en su póliza SELECT y un precio de 714.68 euros. La compañía que mejor calidad tiene es MAPFRE con una puntuación de 8.37 sobre 10. Y la compañía que mejor precio ofrece es LINEA DIRECTA con un precio de 697.98 euros al mes.
Conclusión Dinámicamente este Mini es una maravilla. El motor empuja muchísimo y el comportamiento es de los que encandilan a los conductores más experimentados por su tacto directo, su agilidad y por la precisión de trayectorias en zonas viradas. En contrapartida sacrifica cierto grado de confort si el asfalto se deteriora. Esta “serie limitada” Hampton le aporta además un glamour suplementario a un coche ya de por sí glamuroso. El sobrecosto es realmente severo, pero los contenidos son de calidad y diferenciadores para los que pueden pagarse estas señas de distinción.
¿te ha gustado?
A favor: - Motor magnífico (Potente, elástico, prestacional, agradable de usar. Le encajan muchos adjetivos y estos son solo algunos). - Comportamiento deportivo (Es rápido, ágil, efectivo y divertido de conducir. Difícilmente se le puede pedir más). - Personalización Hampton (Elegante y discreta, no pasará sin embargo desapercibida, para los amantes de las versiones especiales).
En contra: - Precio (El Mini es caro, el Clubman más y con el paquete Hampton se dispara. Para caprichosos muy solventes). - Comodidad (La firmeza de las suspensiones y los ruidos de la aerodinámica a alta velocidad son un inconveniente en los viajes largos).
Texto: Luís Villamil Fotografías: Alex Blanco Mayo 2012 |
||||||||||||||||