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ALTA TECNOLOGÍA Segunda generación de la poderosa berlina de cuatro puertas y aspecto coupé de Mercedes. En esta ocasión se presenta como un compendio de la tecnología existente aplicada a la seguridad activa, pasiva y a hacer más fácil y cómoda la vida a bordo.
La primera impresión No causa la misma sensación que su antecesor cuando salió en
2004, pero sigue haciendo volver las cabezas de la mayoría de
transeúntes que lo ven pasar. El CLS fue el pionero con este tipo de carrocería a la que posteriormente le han seguido otras marcas con modelos como el Volkswagen Passat CC (llamado el CLS de los pobres) o modelos posteriores como el Opel Insignia, Jaguar XF y XJ. Esta nueva versión 2011 fue vista por vez primera en el Salón de París de 2010. Desde su lanzamiento el CLS ha sido uno de los diseños de Mercedes Benz que más éxito ha tenido entre el público ya que otros modelos como el Clase R o el Clase GL no han conseguido brillar por sus ventas. Además de una nueva estética más agresiva incorpora multitud de detalles nuevos, motores más eficientes y una mecánica nueva de cuatro cilindros, empleada por primera vez en un CLS.
El diseño manda Y en este modelo más que en otros ya que ese será el principal
motivo por el que los clientes se decidirán por el
CLS. De no ser así podrían comprarse un
Mercedes Clase E (modelo del que deriva) y tener prácticamente
las mismas prestaciones con más espacio y todo ello por menos
dinero. Básicamente las proporciones siguen siendo las mismas, capó largo y estrecho, ventanillas de tamaño reducido y sin marco, techo caído hacia la parte trasera. Sin embargo aunque sus líneas se mantienen todo es diferente. Una de las diferencias más notables es el nuevo diseño del capó central que está separado del resto de la carrocería: faros y aletas. De esta forma el capó parece aun más largo y el efecto que se consigue es mucho más deportivo que en el modelo anterior. En el centro de la parrilla manda una gran estrella central que relaciona este modelo con otras versiones coupés de la marca. Los pasos de rueda reciben su dosis de esteroides y se musculan pero de forma armoniosa con el resto de carrocería ya que quedan perfectamente integrados con los paragolpes. Es, en definitiva, más impactante que el anterior.
Los motores Son cinco las mecánicas disponibles: dos diésel y tres de
gasolina. En diésel se incorpora a la gama un cuatro cilindros de
2,2 litros de cilindrada que ofrece 204 caballos (CLS
250 CDI), la otra versión diésel disponible es la de nuestra
prueba y por lógica el que se espera sea más demandado por los
compradores, el poderoso V6 de tres litros y 265 caballos (CLS
350 CDI).
Las variantes de gasolina son un V6 de 3,5 litros y 306 caballos (CLS 350), un V8 de cinco litros de 408 caballos (CLS 500) y el más potente de todos, un V8 de 5,5 litros y 525 caballos (CLS 63 AMG). Todos llevan de serie el cambio automático de siete velocidades 7G-Tronic Plus y los motores de gasolina incorporan por vez primera el sistema de arranque y parada (Start/Stop). El nuevo motor diésel de cuatro cilindros (ya visto en la Clase C y E) debería ser suficiente para mover con soltura la gran envergadura del CLS y lo que dejará boquiabiertos y hasta avergonzadas a algunas marcas de coches son las cifras de este motor en consumos (5,1 litros/100 kms) y emisiones (134 gr/km), ya que son inferiores a las de muchos utilitarios, algo impresionante para un coche de este tamaño y prestaciones. Nuestra unidad de pruebas, CLS 350 CDI, no se queda muy atrás ya que con 159 gr/km de CO2 y un consumo medio de 6 litros/100 kms no se le podrá acusar nunca de poco eficaz.
El interior, creando tendencias El
CLS es estrictamente un cuatro plazas. Los nuevos
interiores
son soberbios, materiales de alta calidad y un especial cuidado por
el detalle se aprecia hasta en la última de las costuras. Hay
múltiples opciones de personalización, cinco colores para el
interior, cinco tipos de molduras y tres calidades distintas de
piel. El cosido del cuero del interior está realizado a mano y
materiales como el cuero son sometidos a procesos diversos para que
mantengan “eternamente” su forma aunque sean sometidos a una
exposición solar severa. El interior envuelve de forma acogedora al
conductor como lo haría en un coche deportivo. Los
asientos son cómodos,
envolventes y con una dureza de espuma perfecta para largos
trayectos. Nuestra unidad venía equipada con
asientos calefactados
(1.431 euros), con ventilación a través de las perforaciones de la
tapicería y función de masaje, ¿no se puede pedir más?, pues en
realidad si. La madera del interior ofrece tres opciones entre raíz de nogal marrón brillante, fresno negro ceniza o álamo marrón claro. La terminación y los ajustes no pueden ser mejores, el cuero conjuntado con madera y las piezas de aluminio pulido le dan un toque de deportividad clásica muy atractiva. En las horas centrales del día el sol incide en una zona del salpicadero de madera de tal manera que desprende brillos hacia el conductor, nada preocupante pero si algo molesto. Las concesiones que tenemos que hacer con un diseño de líneas tan deportivo como el del CLS son las relativas al espacio. Los pasajeros de las plazas delanteras no tienen queja alguna siempre que no se trate de personas de gran altura. Sin embargo si los pasajeros de las dos traseras no son de estatura media, no disponen de todo el espacio que cabría esperar de un vehículo de semejantes dimensiones. La anchura es correcta pero el espacio para las piernas y la altura no es desde luego el que cabría esperar de un modelo de estas características. El maletero es generoso y con 520 litros de capacidad se sitúa en una buena zona media-alta entre sus rivales.
Tecnología led Merece un capítulo aparte el tema de la iluminación, no solo por
el diseño si no por su efectividad. El
CLS es el primer coche del mundo que dispone de una iluminación
completamente por leds (opcional por 2.012 euros). En total son 71
leds los que se encargan de iluminar de forma efectiva y
proporcionar
En carretera Es suave, refinado y cómodo, como suelen ser todos los V6. En autovía es muy silencioso y es posible circular a velocidades realmente elevadas con un mínimo susurro del viento que proviene del exterior. Estamos tan bien aislados que el motor solo podrá ser escuchado desde el interior en las aceleraciones fuertes. Para poder extraer toda la esencia de su motor tendremos que colocar el cambio automático en modo Sport o incluso mejor, pasar a manejarlo de forma manual con las levas del. El CLS 350 CDI acelera de cero a 100 kilómetros/hora en 6,2 segundos y su velocidad máxima es de 250 kilómetros/hora (autolimitados).
La nueva dirección electromecánica consigue transmitir más
información de la carretera al conductor que la anterior y el radio
de giro, como siempre en
Mercedes,
El asistente de atención (nos alerta si detecta que estamos cansados), alerta por cambio involuntario de carril (nos avisa con una vibración en el volante, 1.013 euros), programador de velocidad activo, detección de objetos en el ángulo muerto (señal sonora y señal visual en el retrovisor), sistema de aparcamiento automático o sistema de visión nocturna. Otro sistema de seguridad que minimiza las consecuencias de un posible accidente es el Pre-Safe. En un primer momento el conductor es advertido mediante una señal sonora y visual pero si el conductor no reacciona y el sistema identifica que hay peligro de colisión procede a tomar el control de los frenos para de esa forma reducir la severidad del impacto.
Los rivales Cuando
Mercedes lanzó el
CLS sus rivales tardaron en reaccionar y cuando finalmente lo
hicieron intentaron mejorar, entre otros, uno de los pocos puntos
débiles de su rival, el espacio interior. Aunque la distribución de
las plazas en todos ellos es de 2+2 el
Porsche Panamera o el
Audi A7
Sportback cuentan con mejoras cotas interiores, al menos para
los pasajeros de atrás. Como ya comentábamos en nuestra prueba en ARPEM del Porsche Panamera la deportividad era uno de sus puntos fuertes, en el caso del CLS es la comodidad de sus pasajeros una de sus principales virtudes aunque con la suspensión Airmatic se defiende razonablemente bien en conducción deportiva, nunca llegará a los límites del Porsche. Paradójicamente el Porsche tiene algo más de espacio para los pasajeros de las plazas traseras aunque su maletero no es tan grande como el del CLS y por precio el Porsche se aleja bastante de sus dos rivales (CLS y A7), 20.000 euros de diferencia son muchos euros. Un término medio sería el Audi A7 3.0 TDI Sportback, es el más capaz de los tres, ligeramente más barato que el Mercedess y con una efectividad deportiva a medio camino entre ambos. En contra del Audi está su diseño, que aún siendo muy atractivo, se parece demasiado a otros modelos más convencionales de la marca y no se puede comparar a la silueta del Porsche Panamera o al exclusivo CLS. Como los compradores de este tipo de coches valoran mucho la estética y menos el espacio, el Audi se queda como el más “discreto” de los tres.
Lo destacable - Ecológico (Cuesta creer que un modelo de semejante porte y prestaciones tenga unos consumos y unas emisiones tan escasas) - Iluminación (He quedado gratamente sorprendido con la iluminación por leds, viajar de noche es un placer y resulta menos agotador) - Interiores (Son muy acogedores y de una calidad excepcional, las piezas y botones de aluminio pulido son realmente de ese material)
Lo mejorable - Espacio (Los pasajeros altos tendrán problemas en las plazas traseras y si los ocupantes de las plazas delanteras también son de gran estatura, quedará un espacio justo para las piernas) - Precio (66.400 euros nunca será poco dinero para un coche, al menos en el Mercedes podemos disfrutar de un gran despliegue tecnológico y de diseño)
Texto: Gregorio Patiño Fotografías: Alex Blanco Julio 2011
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