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Prueba MAZDA 6 2.2 CRDT 180 Cv
Sportive 5p

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DIVERSIÓN EN FAMILIA

Vuelve el
Mazda 6 con muchos cambios y mejoras.
Mantiene un elevado nivel de calidad y un diseño muy sugerente con
la intención de seguir ofreciendo un comportamiento a la altura de
las mejores berlinas medias.
Aniversario de la marca
Ha pasado casi un siglo, 90 años, desde el nacimiento de esta
legendaria marca japonesa que cuenta entre sus modelos con una
versión propulsada por un motor rotativo, el
RX-8. Aprovechando la
celebración de su cumpleaños, se lanza un
nuevo Mazda 6, en realidad
no es del todo nuevo ya que básicamente es una revisión de la
segunda generación del
modelo 6. Llamado Atenza en Japón y
Mazda 6
en el resto del mundo, fue presentado en el Salón de Frankfurt de
2007. Un año después llegó a nuestro mercado y es ahora, en 2010,
cuando nos llega esta segunda entrega. Con tan poco tiempo desde su
lanzamiento no ha resultado necesario realizar un cambio profundo ya
que la primera fase ya gozaba de una buena aceptación. El
nuevo Mazda 6 incluye muchas mejoras internas, hasta 400, y algunos
cambios externos, además de la consiguiente actualización de las
opciones disponibles. Aunque en apariencia tengamos que mirar con
lupa para descubrirlas el resultado final ha merecido la pena y lo
más destacable es precisamente lo que no se ve.
No es de extrañar la importancia que tiene el
Mazda 6 dentro de la
gama ya que es el superventas del grupo. Con 1,8 millones de
unidades vendidas en todo el mundo se convierte en el modelo que
mayor número de ventas ha logrado desde el nacimiento de
Mazda como
marca.
Tres carrocerías y seis motores
El
Mazda 6 se comercializa con tres carrocerías: cuatro puertas,
cinco puertas y familiar. En cuanto a los motores en gasolina
tenemos tres cilindradas a elegir: 1.8, 2.0 y 2.5 con potencias de
120, 155 y 170 caballos respectivamente, todas de cuatro cilindros.
En diésel también se comercializan tres mecánicas, todas ellas con
la misma cilindrada, 2.2 litros, y potencias de 129, 163 y 180
caballos. Ésta última, la de 180 caballos, es la
versión que
evaluamos en su configuración de cinco puertas y acabado Sportive.
En general todas las versiones 2010 reciben mejoras que disminuyen
sus emisiones contaminantes y consumos pero a la vez mejoran sus
prestaciones.
En el caso de las mecánicas diésel, los ingenieros de
Mazda tomaron
como fuente de inspiración el motor 2.0d de
BMW, uno de los más
valorados por sus elevadas prestaciones y escasos consumos y
emisiones. Llama la atención la ausencia de cambio automático en
todas las versiones diésel algo cada vez más demandado. La única
posibilidad que tenemos si queremos un
Mazda 6 automático tendrá que
ser con motor de gasolina. El nuevo motor de dos litros y 155
caballos e inyección directa, novedad en la gama del
Mazda 6,
proviene del
Mazda 3 y promete un consumo medio de 6,9 litros cada
100 kilómetros.
Acabados y diseño
Otra de las mejoras incluidas en la gama 2010 son los
nuevos
interiores de mejor calidad. También se incluyen entre las nuevas
opciones el asistente de arranque en pendientes, parktronic y luces
delanteras adaptativas bixenón. Los acabados disponibles son cuatro:
Active, Style, Style plus y Sportive. El más básico, Active, incluye
ocho airbags, climatizador, volante y pomo del cambio en cuero,
radio CD con MP3 y seis altavoces y llantas de 16 pulgadas entre
otras muchas. El techo de la gama corresponde al que ilustra esta
prueba e incluye una larga lista de equipamiento en el que
destacamos: asistente de arranque en cuesta, asistente de cambio de
carril, control de distancia de aparcamiento delantero y trasero,
control de presión de neumáticos, faros bixenón adaptativos,
arranque y acceso sin llave, techo eléctrico,
tapicería de piel,
Radio CD marca Bose con cargador para 6 CD, navegador y
llantas
de 18 pulgadas. La única opción disponible para el Sportive y que
comparte con el resto de acabados es la pintura metalizada que tiene
un coste de 450 euros.
En cuanto a sus líneas permanecen invariadas, en un segmento en el
que predominan los diseños poco agresivos el
Mazda 6 es un soplo de
aire fresco desde el primer día de su lanzamiento. Su
frontal
recuerda al deportivo
RX-8 y a la vez logra conservar el aire de
toda la familia
Mazda. Rediseñado levemente en su
frontal (parrilla,
faros y
paragolpes) y
trasera (paragolpes y
pilotos), el resultado
es todo un acierto estético. En el interior también cambia pero
menos, estos cambios se reducen a un cuadro de nuevo diseño y
nuevos
botones para el volante además de ofrecer más tapizados para los
asientos. La calidad de los acabados y materiales demuestra que se
ha tomado con esmero su construcción y que con el paso de los años
el envejecimiento ha de ser bastante bueno. Basta con mirar costuras
o acabados ocultos a la vista para darse cuenta de que este modelo
se posiciona entre las mejores berlinas medias.
Los asientos son
envolventes y cómodos, el pedalier de aluminio de nuestra versión le
da el toque deportivo a un interior que tiene poco que criticar. La
visibilidad es buena en cualquier ángulo y las
plazas traseras son
aptas para tres pasajeros por anchura algo de lo que no pueden
presumir la mayoría de sus rivales.
La capacidad del maletero es otra de sus virtudes, 510 litros (519
en la versión familiar) que aumentan hasta los 1.510 si abatimos los
asientos. Mazda incorpora en esta versión de cinco puertas una
palanca, sistema al que llama Karakuri, que abate de forma
automática los asientos traseros.
En carretera
Ya la versión anterior gozaba de un excelente comportamiento pero
con la intención de hacer frente a los nuevos modelos que han ido
apareciendo y poder seguir presumiendo de ello se han realizado
algunas mejoras. Los cambios en chasis y suspensiones son pequeños,
silent blocks y casquillos en las estabilizadoras, pero han
resultado muy eficaces.
Mazda también ha revisado la asistencia de
la dirección, se reubica el motor eléctrico para mejorar las
sensaciones al volante. Ahora es correcta en maniobras de
aparcamiento y divertida si tenemos que practicar una conducción
deportiva sin por ello convertir al
Mazda 6 en un coche nervioso con
exceso de asistencia.
Lo más destacado de este motor es su rendimiento que proporciona
diversión y empuje a partes iguales. El par mejora en las mecánicas
diésel gracias a pequeñas modificaciones en el turbo. De hecho, una
de sus mejoras evidentes es que la entrada del turbo se produce de
una forma progresiva y sin brusquedades, desde poco más de 1.000
vueltas ya comenzamos a notar empuje constante. Esta suavidad que ha
propiciado la mejora del par hace que su aceleración no sea tan
rápida como por su potencia cabría esperar. Paralelamente se han
reducido las emisiones contaminantes de toda la gama. Con estas
prestaciones y una suspensión de cierto enfoque deportivo, al
Mazda 6 le dan igual las autopistas o las carreteras de segundo orden, en
todas ellas cumple adecuadamente.
El más potente entre sus rivales
Tenemos
SEAT Exeo,
Audi A4,
Ford Mondeo, entre otros, por el lado
occidental o
Hyundai Sonata,
Honda Accord por la parte oriental.
Salvo el Exeo, que peca por tener menos espacio, los demás son igual
de amplios en la parte trasera. El
Mazda junto con el
Ford Mondeo es
de los pocos modelos que ofrecen tres versiones distintas de su
carrocería. En cuanto al comportamiento el
Mazda se coloca en primer
lugar junto con el
Audi entre los de suspensión más deportiva. Lo
que más me ha gustado de este
Mazda 6 es, precisamente su
comportamiento, ya que es más rígido de suspensiones de lo que suele
ser habitual en las berlinas de este segmento. Si bien es cierto que
no es tan cómodo como sus rivales, yo sigo prefiriendo el compromiso
entre comodidad y deportividad que logra el
Mazda 6. En cuanto al
precio se posiciona como el más caro junto con el
Audi, pero hay que
tener en cuenta que la enorme lista de opciones que incluye su
equipamiento de serie, habría que pagarla aparte en todos los demás
modelos. La versión de acceso corresponde al motor gasolina de 1.8
litros y 120 caballos que cuenta con un precio de 20.900 euros. La
versión más lujosa y potente corresponde al 2.2 CRTD de 180 caballos
que con 37.475 euros, queda a bastantes miles de euros de diferencia
con todos salvo del
Audi A4.
En algunos casos la diferencia asciende a 10.000 euros, como en el
caso del SEAT Exeo. Puede que a pesar de
tener 180 caballos no goce de las mejores prestaciones puras del
segmento, pero en su conjunto el
Mazda 6 ofrece unas características
de coche familiar sobresalientes: gran maletero,
plazas espaciosas.
Con los recientes cambios introducidos se convierte en uno de los
modelos a tener en cuenta si pensamos que, además de querer un buen
vehículo familiar, nos gusta que destaque entre todos los demás por
su comportamiento al volante.
Mazda ha hecho un gran trabajo con la incorporación de estas sutiles
mejoras que aunque no resulten llamativas a primera vista si que
logrará mantenerlo actualizado hasta la llegada de la nueva
generación en el año 2013.
A favor:
- Prestaciones (La mecánica diésel de 180 caballos permite
divertirse sin que los pasajeros sufran las incomodidades de una
aceleración brusca).
- Acabados (De alta calidad aunque algo sobrios).
- Estética (Desde que se lanzó el
Mazda 6 con esta nueva estética
ha sido muy bien aceptado entre el público, los últimos cambios han
mejorado más su imagen).
- Espacio (El interior del
Mazda ofrece espacio para cinco
personas).
En contra:
- Cambio automático (Disponible solo para la
versión 2.0 gasolina).
- Precio (Elevado en el caso de la versión de esta
prueba, aunque al menos incluye muchas opciones).
Texto:
arpem.com
Fotografías: Alex Blanco
Noviembre 2010
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