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Materiales sencillos pero sólidos Respecto a los materiales que se emplean en el interior, decir que el salpicadero mezcla plásticos blandos en la parte superior y rugosos y duros en la inferior. Estos últimos son de apariencia algo más pobre pero están muy bien ajustados, y también se emplean en la parte más baja de las puertas y en la consola central. Por mucho que forcemos el ritmo en carreteras de baches, no se escucha ningún tipo de crujido del interior. El aislamiento del motor es bueno cuando se circula por carretera a velocidades legales, en cambio en ciudad, al ralentí y en regímenes elevados se perciben ruidos mecánicos. Los huecos para dejar cosas son correctos: dos en las puertas, una pequeña guantera a la altura de la rodilla izquierda del conductor, dos portalatas en la base de la consola central, una guantera situada entre los asientos cuya tapa se desliza para servir de apoyabrazos, además de una amplia guantera en el lado del acompañante. Se echa de menos un portagafas en la parte central del techo y un asidero para la mano izquierda del conductor. Detrás no hay huecos en las puertas pero sí un portalatas doble ubicado en el apoyabrazos central. Por cierto que en esta parte trasera resulta criticable el que lleve sólo una luz sencilla y que los asientos, aunque son de calidad y disponen de buen tamaño, resultan un poco incómodos ya que el respaldo va demasiado inclinado hacia atrás.
Prueba y Redacción: arpem.com
Julio 2009
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