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UN SUEÑO HECHO REALIDAD
Por fin hemos visto el primer superdeportivo de la filial de lujo de Toyota, el Lexus LFA, un purasangre con motor atmosférico V10 de 4.800 centímetros cúbicos y 560 caballos, que, envuelto en una deportiva carrocería de aluminio y carbono, tan sólo pesa menos de 1.500 kilogramos. Una bomba muy, muy, exclusiva, de las que sólo se venderán, bajo pedido, un total de 500 unidades, por 408.000 eurazos. Tendrás que estar ‘podrido’ y ponerte a la cola. La historia de este espectacular biplaza de tracción posterior es bastante larga. Hace años, en el 2000 exactamente, Haruhiko Tanahashi, ingeniero jefe de Lexus, recibió el apetitoso encargo de crear, en principio sin ningún tipo de limitaciones y desde cero, un superdeportivo cuya conducción estuviera fuera de lo común. El deseo fue tomando forma, poco a poco, pero se topó con algunos inconvenientes, como el peso, problema que se resolvió utilizando en parte del chasis y de la carrocería una buena cantidad de fibra de carbono. La estilizada y llamativa carrocería, por cierto, es fruto de numerosas horas de estudio en el túnel del viento, donde, con la ayuda de potentes ordenadores, se ha conseguido un coeficiente aerodinámico Cx de 0,31. Para ello, es importante los numerosos conductos que dirigen el aire hacia los frenos y los radiadores traseros, con objeto de refrigerarlos, y de ayuda para mantener estable el coche a velocidades elevadas. En este sentido es de importante el trabajo que hace el alerón trasero, que emerge de la carrocería a más de 80 kilómetros/hora. Un diseño general que responde al concepto ‘L-finesse’ –de ahí el nombre LFA–, que, según la filosofía de la compañía japonesa responde a tres máximas fundamentales: ‘simplicidad incisiva’ o pureza; ‘elegancia fascinante’ o emoción; y ‘anticipación perfecta’ u hospitalidad. Prestaciones también exclusivas
Este nuevo propulsor, situado en la parte delantera central y equipado con cárter seco, ha sido específicamente diseñado para el LFA y va unido a una caja de cambios secuencial con embrague robotizado (ASG), dispuesto de levas de cambio para un máximo control de conducción. Dicha transmisión, que se sitúa sobre el eje trasero para proporcionar una distribución del peso óptima entre la parte delantera y la trasera –relación 48:52–, recibe la potencia del motor a través de un rígido eje hueco. Los cambios de velocidades se hacen de manera ultra rápida, en tan sólo 0,2 segundos en sport, por medio de una transmisión capaz de trabajar en cuatro modos diferentes: auto, normal, sport y mojado. Una tecnología probada en competición, por medio de la participación del LFA en las durísimas 24 horas de Nürburgring, en Alemania, las ediciones 2008 y 2009, dónde se comprobaron, entre otras, las ventajas del cárter seco, fundamental para soportar fuerzas laterales de giro de más de 2 G, un requisito fundamental para el rendimiento en pistas de carreras a altas velocidades. Ligero, potente y equilibrado
La suspensión, cercana al mundo de la competición, se desarrolló también en competición, donde se llegó a la conclusión de que la mejor combinación es la de los triángulos superpuestos delante y mutibrazo detrás, con numerosos elementos realizados en aluminio para ahorrar el máximo peso posible, sobre todo en lo referente a las masas no suspendidas. Un esquema que se completa con unas ruedas con llantas BBS de aluminio forjado de 20 pulgadas, embutidas en unos neumáticos asimétricos Bridgestone en medida 265/35 delante y 305/30 detrás. La seguridad activa es muy elevada. Mediante la integración del control de frenada y de par motor, el sistema inteligente de gestión integrada de la dinámica del vehículo (VDIM) del Lexus se ha puesto a punto con precisión exclusivamente para su aplicación al LFA, teniendo en cuenta una amplia gama de conductores, desde los que disfrutan de una conducción relajada hasta los que quieren llegar hasta el límite en un circuito completamente mojado. En lugar de combinar las funciones independientes de los sistemas convencionales de frenos antibloqueo (ABS), de control de tracción TRAC y de control de la estabilidad del vehículo (VSC), el VDIM integra y coordina estos sistemas para crear una herramienta atractiva para el conductor que no sólo mejora la experiencia de conducción del LFA sino que además actúa como una red de seguridad integral. Interior lujoso, completo y deportivo
La instrumentación combina una pantalla de cristal líquido (LCD) con una pantalla de capa delgada (TFT) y un anillo móvil accionado por un motor eléctrico. La esfera central circular única combina la elegancia de Lexus con la precisión tecnológica. El cuentarrevoluciones central llega hasta 10.000 rpm y presenta una aguja de LCD de reacción rápida, diseñada para replicar con exactitud el insaciable apetito de revoluciones del motor V10. Alojados dentro de la esfera se encuentran el velocímetro digital, el indicador de marcha, el programa de velocidad del cambio de marchas, la información de control del vehículo, las pantallas de información del trayecto y la pantalla del sistema de aviso de la presión de neumáticos. La representación de esta información en el panel LCD TFT proporciona una claridad visual ejemplar, incluso en condiciones de iluminación fuerte.
Mediante el interruptor de selección localizado en la parte izquierda del volante, el conductor personaliza la información mostrada en la instrumentación. Puede ajustar el nivel de iluminación del habitáculo o también accionar el sistema de cronómetro de entrenamiento en circuito del LFA. Este le facilita hacer un seguimiento de los tiempos de cada vuelta y muestra información adicional del tiempo de la vuelta anterior, el tiempo de la vuelta más rápida y el tiempo total. Al igual que otros modelos recientes de Lexus, el LFA ofrece el innovador mando de control remoto del equipo multimedia. Situado justo donde cae la mano del conductor para ofrecer una comodidad óptima y facilidad de accionamiento, este dispositivo de control con multifunciones actúa siguiendo los mismos principios que el ratón de un ordenador en el cursor de la pantalla. Mediante el uso de un mecanismo avanzado de joystick táctil de dos ejes con respuesta a la fuerza de reacción para guiar el cursor, el sistema de toque remoto ofrece un acceso rápido e intuitivo a las funciones de la navegación por satélite, audio, configuración, información y entretenimiento. Como complemento a la máxima de reducción de peso del LFA, Lexus ha desarrollado un sistema de audio de 12 altavoces de peso ligero y salida de sonido potente que utiliza unos altavoces de alta eficiencia y los amplificadores D de primera clase de Lexus. Estos amplificadores compactos y ligeros combinan una eficiencia elevada de amplificación con una salida potente de sonido y generan un calor residual muy bajo. Además de ser un 37 por ciento más ligeros que el sistema de sonido Premium de Mark Levinson con 12 altavoces que llevan otros modelos de Lexus, estos amplificadores recientemente adoptados ofrecen un aumento del 31,7 por ciento en la salida de audio, una reducción del 35 por ciento en el tamaño y un ahorro de energía del 90 por ciento.
Texto y fotos: arpem.com 8 de Febrero de 2010
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