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Ligero, potente y equilibrado El Lexus presenta una carrocería y un chasis de plástico reforzado con fibra de carbono que proporciona una estructura ligera, muy sólida y resistente a los impactos y las torsiones. En lugar de conceder el desarrollo de estos materiales a terceros, y de una manera radical, el equipo del LFA ha desarrollado sus propios procesos para obtener un control de calidad máximo y realizar así una inversión sólida en ingeniería de futuro. Los componentes ultraligeros de la suspensión de aleación de aluminio, desarrollados para competición, se complementan con los frenos de disco cerámicos y una innovadora y ligera dirección asistida eléctricamente. El resultado de todo esto es un peso total de sólo 1.480 Kg, lo que supone una relación peso/potencia prácticamente única en un coche de calle: 378 caballos por tonelada. Para frenar semejante obús se recurre a unos inmensos frenos de disco perforados, realizados en material cerámico y de carbono, equipados con unas también grandes pinzas monobloque de aluminio con seis pistones, un equipo de frenos exclusivo desarrollado en conjunción con el especialista Brembo.
La suspensión, cercana al mundo de la competición, se desarrolló también en competición, donde se llegó a la conclusión de que la mejor combinación es la de los triángulos superpuestos delante y mutibrazo detrás, con numerosos elementos realizados en aluminio para ahorrar el máximo peso posible, sobre todo en lo referente a las masas no suspendidas. Un esquema que se completa con unas ruedas con llantas BBS de aluminio forjado de 20 pulgadas, embutidas en unos neumáticos asimétricos Bridgestone en medida 265/35 delante y 305/30 detrás. La seguridad activa es muy elevada. Mediante la integración del control de frenada y de par motor, el sistema inteligente de gestión integrada de la dinámica del vehículo (VDIM) del Lexus se ha puesto a punto con precisión exclusivamente para su aplicación al LFA, teniendo en cuenta una amplia gama de conductores, desde los que disfrutan de una conducción relajada hasta los que quieren llegar hasta el límite en un circuito completamente mojado. En lugar de combinar las funciones independientes de los sistemas convencionales de frenos antibloqueo (ABS), de control de tracción TRAC y de control de la estabilidad del vehículo (VSC), el VDIM integra y coordina estos sistemas para crear una herramienta atractiva para el conductor que no sólo mejora la experiencia de conducción del LFA sino que además actúa como una red de seguridad integral. Texto y fotos: arpem.com 8 de Febrero de 2010
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