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Dentro del Venga Ya tenemos claro que el exterior nos convence, vamos a analizar el interior para ver si está a la altura. La primera sensación al sentarnos en la posición, algo elevada, del conductor es muy buena. El diseño de todo el salpicadero está muy bien resuelto, llama la atención la atractiva consola central con todos los mandos agrupados en la zona superior, muy a la vista del conductor para no desviar demasiado abajo la vista mientras conducimos. Es moderno, bien acabado y nos parece todo un acierto estético. En la zona inferior del salpicadero, diseñada en forma circular, se encuentran todos los controles del climatizador. Más arriba se encuentran los de audio, botones de formato cuadrado salvo el volumen. En el cuadro principal que agrupa el velocímetro, el cuentavueltas y el marcador del combustible. Todos los relojes están enmarcados por un aro circular en plata cuyo diseño no sorprendería en un deportivo, pero que en el Venga llama la atención nuevamente. Y es que, ¿Quién dice que un humilde monovolumen tenga que llevar un anodino cuadro de mandos?. Al fijarnos más en detalle y toquetear todos los controles y acabados, descubrimos algunos plásticos que no nos gustan por el brillo y la dureza al tacto. Sin embargo no se puede considerar una crítica ya que no estamos hablando de un Audi o un BMW además los ajustes son correctos en todos los controles y uniones.
Prueba y Redacción: Arpem.com Fotografías: Alex Blanco Mayo 2010 |
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