|
||||||||||||||
|
GENES DEPORTIVOS El FX de Infiniti está desarrollado a partir de la plataforma de Nissan Z e Infiniti G, dos modelos deportivos. La incorporación del motor diesel ha completado una gama que contaba únicamente con motores de gasolina. Las versiones 2011 incluyen pequeñas actualizaciones en el equipamiento
Su historia como marca
Infiniti es una marca poco conocida en España pero que se
comercializa en Estados Unidos desde hace muchos años, concretamente
desde 1.989. Tras aterrizar en España han ido aumentando su gama y
en la actualidad cuentan con dos SUV (EX
y
FX),
un deportivo (G,
en dos variantes coupé y cabrio) y el último en llegar, la berlina
de lujo
M.
Comparado con la primera generación de FX de 2003 que se vendía en el mercado americano, la batalla del nuevo FX se ha aumentado en 35 milímetros y la vía delantera se ha ampliado en 50. El principal beneficiado de ello es la estabilidad además de una presencia en la parte delantera que impresiona por su anchura y agresividad. Esta segunda generación ha incorporado este año una serie de mejoras tecnológicas como el sistema de apertura del portón del maletero eléctricamente o llantas de mayor tamaño en algunos modelos.
El diseño
La gama FX Está formada por dos motores de gasolina; V6 de 3.7 litros y 237
caballos (FX 37) y V8 de cinco litros y 390 caballos (FX
50). La única motorización diésel corresponde al V6 de tres
litros y 238 caballos de nuestra prueba. Todos ellos con tracción
integral y
caja de cambios automática
de siete velocidades con ASC (Adaptative Shift Control).
El equipamiento de serie en un modelo de esta categoría está formado por elementos de comfort o gadgets poco habituales en la mayoría de turismos por lo que obviaremos citar accesorios que forman parte del equipo de serie desde el modelo básico como climatizador o el control de estabilidad y nos centraremos directamente en los que marcan las diferencias entre acabados. La versión básica GT está compuesta por luces bixenon adaptables, cámara de visión trasera con sensores de aparcamiento delanteros y traseros, asiento del conductor eléctrico, techo solar eléctrico, asientos calefactados, volante regulable eléctricamente en altura y profundidad, llantas de 20 pulgadas, apertura eléctrica y remota por medio de la llave inteligente I-Key, sistema de audio con siete altavoces, conexión USB/iPod y toma auxiliar.
El siguiente es el S, este cuenta con suspensión con control continuo de amortiguación (CDC), llantas de 21 pulgadas, faros ahumados y dirección a las ruedas traseras activa (solo en FX 50). El superior es el S Premium añade al S un sistema de navegación con disco duro de 30 gigas, un equipo de audio más sofisticado con 11 altavoces, cámara de visión periférica, control de crucero inteligente y el sistema de prevención de desvío del carril.
En el interior Al sentarnos en el
FX
necesitamos unos pocos segundos para observar todo el entorno.
Estamos rodeados de mandos, controles, botones y necesitamos
localizar los esenciales para iniciar la marcha. La calidad, como
era de esperar, es sobresaliente. No se trata solo de la selección
de los materiales si no del diseño y de los ajustes y acabados.
Miremos donde miremos se nota que ha sido diseñado con esmero y no
solo es la apariencia, al pasar la mano para sentir los materiales
es el sentido del tacto el que nos indica que la calidad es
realmente buena. Los controles se sienten precisos, robustos y
tienen un ajuste de relojería suiza.
En las plazas traseras la comodidad también es destacable, a pesar de la caída en altura del techo no se echa de menos espacio para los más altos. La anchura y espacio para las piernas de los dos pasajeros laterales es buena, el central se encuentra con el túnel de transmisión que obliga a separar las piernas más de lo habitual y buscar de sitio para poder poner los pies. El maletero no destaca por su amplitud, 410 litros, pero la plataforma de carga es completamente plana y eso hace que sea muy cómodo dejar objetos en él. Levantando el piso encontramos, en el hueco habitual de la rueda de repuesto, la batería, el gato, un subwoofer de Bosé, el kit reparapinchazos y una red para separar la carga.
En la carretera El FX
en apariencia es un modelo deportivo, más aún con el acabado S de
nuestra prueba y sus enormes
llantas de 21 pulgadas. Este
motor de origen
Renault-Nissan.
podemos encontrarlo en otros modelos de la gama
Infiniti, como el más pequeño
EX,
y en el
Nissan Pathfinder o el
Renault Laguna Coupé.
Cuenta con inyección directa por conducto común y turbo de geometría variable. Está asociado, obligatoriamente, a una caja de cambios de siete velocidades y tiene tracción total permanente automática. Esto quiere decir que circulando normalmente funciona con propulsión trasera y es el eje trasero el que recibe directamente la fuerza del motor. En caso de necesidad (patinamiento) el eje delantero se conecta por medio de un diferencial al eje trasero y recibe a través de él la fuerza (no directamente del motor). En conducción por autopista resulta gratificante por la comodidad extrema, baja sonoridad y respuesta rápida de su motor. En parado transcurren unos instantes desde que pisamos a fondo hasta que la enorme envergadura del FX comienza reaccionar, son más de dos toneladas de peso total. Con el firme en muy buen estado (sin baches) podemos optar por el
programa de suspensión adaptativa (CDC) que favorece el comfort
denominado auto. Sin embargo a la mínima señal de irregularidades o
baches llega a resultar, paradójicamente, más confortable la
suspensión en modo sport.
Tras probar ambos modos de suspensión en multitud de asfaltos, baches y “guardias tumbados” llego a la conclusión de que es mejor dejar conectado permanentemente el modo sport. El FX, como es lógico, tiene una mejor respuesta con esta modalidad deportiva de suspensión, los apoyos fuertes en curva son más seguros y eficaces y transmite mucha más confianza en conducción deportiva. Además no resulta en absoluto incómodo, es más, llega a ser más cómodo ya que en los baches de grandes dimensiones el coche tiene menos oscilaciones y termina antes de balancear a los ocupantes. El modo confort, a mi juicio, resultará más aprovechable en otro tipo de carreteras con mejor firme ya que para los malos, claramente mejor la sport. Las primeras sensaciones al abordar las curvas a ritmo elevado es que la gran “masa” que arrastra el FX va a pasar factura, pero a medida que aumentamos el ritmo la nobleza va en aumento y aunque no se le pueda catalogar como un deportivo si que está entre los tres mejores de su segmento en este apartado.
Aunque el FX cuenta con cuatro ruedas motrices y una generosa altura libre al suelo no es un modelo pensado para ser usado fuera de la carretera. Sus incursiones off road se reducen a pistas fáciles o alguna playa que tenga la arena húmeda para evitar riesgos.
Conclusión y rivales Son bastante numerosos pero los precios elevados marcan la diferencia entre los SUV Premium como el Audi Q7, BMW X5 y X6, Porsche Cayenne o los menos caros como el Jeep Grand Cherokee y Volkswagen Touareg. El
FX de
nuestra prueba es el tope de su propia gama diésel por lo que se
sitúa entre los más caros como el
Cayenne
o el BMW
X6, con muy poca diferencia entre todos ellos.
Existe una versión más básica del FX 30d que tiene un coste inferior (alrededor de 9.000 euros) que prescinde de bastantes gadgedts electrónicos y que puede rivalizar en precio con los SUV de menor precio como el Touareg. El principal hándicap del FX frente a todos es la capacidad del maletero, con 410 litros frente a una media de 600 litros de sus rivales (Audi Q7 el mejor con 775 litros) es el menos capaz de todos. En carretera es uno de los mejores pero no es el más ágil de ya que ese honor le corresponde al BMW X6. Con un peso similar el X6 resulta mucho más deportivo y tiene un consumo considerablemente inferior. En cuanto a la calidad de los acabados a pesar de estar a la altura de las circunstancias, no llega a los niveles de Porsche o BMW quedando a medio camino entre estos y los “menos” Premium como el Volkswagen Touareg.
Lo destacable - Diseño espectacular (Es el SUV grande más espectacular de todo el mercado) - Comodidad (La suspensión en modo sport se traga cualquier bache sin transmitirlo a los pasajeros) - Equipamiento (Muy completo desde el modelo básico, parte del equipamiento de serie del FX es opcional en sus rivales) Lo mejorable - Maletero escaso (Con 410 litros queda muy alejado de la media del segmento) - Precio (Favorable en la versión básica pero elevado en el tope de gama) - Consumos (Son superiores a los de todos sus rivales)
Prueba y Redacción: Gregorio Patiño Fotografía: Alex Blanco Junio 2011
|
|||||||||||||