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CASI PERFECTO
Sin tracción total La versión campera del Focus monta la misma carrocería que la del familiar pero con una serie de elementos estéticos diferenciadores. A su magnífico motor y chasis, un interior amplio y cuidado y un equipamiento surtido se le unen un destacado comportamiento y unas prestaciones óptimas. Lástima que no disponga, ni en opción, de tracción a las cuatro ruedas. De ser así, estaríamos ante una especie de Volvo XC70 a pequeña escala. Cuesta 21.800 euros. Curiosamente la mecánica 1.8 turbodiésel de 115 caballos de potencia no está disponible en la versión con carrocería familiar. Ford reserva este equilibrado y veterano motor para la berlina, para el cupé y para este X Road. En el caso del X Road, su enfoque claramente familiar y lúdico permite aprovechar al máximo las posibilidades de esta mecánica. Dicho enfoque es posible gracias a la adaptación del vehículo para rodar por caminos en mal estado, gracias a la incorporación de una serie de protecciones que a la vez inciden en una imagen campera del vehículo. Se trata de una serie de protectores colocados en laterales y faldones que evitan los daños producidos por las piedras, las ramas y la gravilla al circular por caminos sin asfaltar. Sin tracción total
Desde fuera el X Road se distingue del resto de la gama por montar en el techo unas barras para colocar bultos, así como por mostrar unas protecciones de plástico, de color gris, que recorren todo el perímetro de la carrocería, incluidos uno pasos de rueda que envuelven a unas llantas de aleación de cinco palos en diámetro de 16 pulgadas. La zona baja de los paragolpes van decorados con un material plástico de color plata que se prolonga algo, aunque no lo suficiente, por los bajos de la carrocería. La parte superior del portón del maletero va coronado con un pequeño alerón, y las luces antiniebla cuentan con unos marcos en gris mate, muy modernos y de cierto parecido a los del Volvo XC70. Interior típicamente Ford
Nada que objetar con respecto al espacio interior. Es más que suficiente para cinco personas tanto por cotas contrastadas como por sensación de amplitud, aunque como suele ser habitual en la mayoría de los vehículos detrás viajan mejor cuatro. Un punto a favor de la carrocería familiar es que las plazas traseras disfrutan de una altura libre al techo mayor–1.009 milímetros detrás y 999 milímetros delante–, además de un maletero bastante práctico y muy cómodo a la hora de cargarlo. El borde de carga está situado relativamente cerca del suelo, aunque carece de protección alguna contra rayones producidos por objetos pesados, y una vez abierto el portón, éste no molesta y deja un gran espacio libre. Además la forma del maletero resulta muy aprovechable para apilar perfectamente numerosos bultos. Es todo un acierto que existan gachos y argollas para asir objetos sueltos, aunque para ello hay que levantar el tapizado ya que no están a la vista, aunque se echa de menos alguna red tanto para separar la carga del habitáculo como para mantener esta bien sujeta. Para optimizar el espacio del maletero, los asientos traseros se pueden abatir en dos porciones asimétricas, e incluso es posible conseguir un plano de carga totalmente enrasado con el suelo si antes de abatir los respaldos se hace bascular la banqueta. La capacidad del maletero, en origen, es de 503 litros ampliables hasta los 1.546. Equipamiento completo
Habitabilidad interior, acabados, equipamiento, estética, todo correcto, como suele ocurrir en todos los productos de Ford, incluido el comportamiento dinámico. Este viene determinado, fundamentalmente, por la suspensión que monta, prácticamente la misma que la de los Ford C-Max, Volvo S40 y Mazda 3. Delante monta un subchasis con barras MacPherson y un triángulo inferior además de una barra estabilizadora. Detrás el sistema es multibrazo, también con un subchasis muelles muy cortos y amortiguadores anclados en una posición casi vertical, una fórmula eficaz que no resta espacio en el maletero. Cómodo y efectivo
Los desarrollos de cambio que la caja de cinco marchas tiran a largos para posibilitar unos consumos de combustible bastante ajustados, que pueden cifrarse entre cinco y ocho litros cada 100 kilómetros. Las prestaciones son dignas para un motor de escasa potencia en un vehículo de 1.400 kilogramos, ya que la velocidad máxima está en torno a los 190 kilómetros por hora y la aceleración de cero a 100 kilómetros por hora es de 10,8 segundos. Prestaciones que poco afectan a un vehículo cuyo objetivo es disponer de suficiente fuerza mecánica desde regímenes bajos, algo que consigue gracias a los 300 Nm que ofrece a 1.900 revoluciones. Conclusión El Ford Focus X Road se presenta como una alternativa más al creciente sector de mercado que busca un vehículo para el ocio o para el trabajo, que mejore las aptitudes para rodar en circunstancias adversas, sin tener que recurrir a un vehículo con tracción integral. Dentro de este segmento, se incluyen las versiones con tracción en un solo eje de los diversos modelos, principalmente europeos, con carrocería familiar, donde los competidores más directos son el Renault Mégane Sports Tourer 1.5 dCi 105 CV –21.810 euros–, el Peugeot 308 SW 1.6 HDi 110 CV –22.260 euros– o el Volkswagen Golf Variant 1.6 TDi 105 CV –22.460 euros–. Igualmente, otra opción dentro de la gama Focus es el Sportbreak 1.6 TDCi 109 CV –19.150 euros–, un coche idéntico pero sin los aditamentos camperos del X Road y con un motor más pequeño pero también más moderno
Lo destacable - Polivalencia - Precio. - Equipamiento. - Prestaciones. - Maletero amplio y aprovechable. Lo mejorable - Algunos detalles de acabado interior. - Guantera mejorable. - Algunos equipamientos no disponibles. - Regulación en altura asiento acompañante. - Sin tracción total ni cambio automático.
Prueba y Redacción: arpem.com Fotografía: Jesús María Izquierdo Marzo 2010
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