|
|||||||||||||||||
|
DIVERSIÓN AL VOLANTE
Ford viste de gala al Fiesta diésel más deportivo. El acabado opcional Individual le proporciona un aire de distinción sobre todo en el interior, que no es habitual en vehículos de su segmento. El concepto inicial
Tras 33 años y 12 millones de unidades vendidas bajo el nombre de
Fiesta, la opción de cambiar de nombre al nuevo no era muy
recomendable por la fuerte inversión realizada. Teniendo en cuenta
que las líneas del anterior modelo no destacaban por su diseño que
era más bien anodino y algo soso, era el momento de hacer un modelo
más arriesgado y original. El concept Verve presentado en el Salón de Frankfurt de 2007 fue la base sobre la que se desarrolló el nuevo. Este Fiesta supone el primer paso para la globalización de los modelos de Ford por todo el mundo ya que se venderá también en el mercado americano. Es un cambio de la estrategia utilizada hasta ahora por Ford que diferenciaba el mercado USA del europeo. El éxito del Mini en este mercado ha animado a Ford con la idea de que los vehículos de tamaño reducido pero divertidos de conducir tienen una buena aceptación entre los potenciales clientes americanos. En Europa el Fiesta se fabrica en la fábrica alemana de Colonia y en Valencia en la planta de Almussafes. El modelo que probamos es con su acabado opcional denominado Individual un paso más allá en cuanto a lujo con la idea de dotar al pequeño Fiesta de un nivel de acabados y deportividad que cueste encontrar en modelos del segmento B al que pertenece. La mecánica
El nuevo motor 1.6 TDCi de 95 caballos sustituye al anterior de 90
que ya no se comercializa.
Interior de lujo
La evolución en la calidad de los interiores con respecto a la
anterior versión, es enorme, sobre todo en lo que a calidad de
plásticos se refiere. Ahora son más blandos al tacto y de mejor
aspecto visual.
Espacio para todos
La capacidad interior del
Fiesta engaña a primera vista. Los dos pasajeros delanteros no
tendrán queja alguna ni por espacio ni por comodidad. Los
asientos delanteros sujetan el cuerpo como un guante y no
molestan al sentarnos a pesar de sus laterales tan pronunciados. Los
de las
plazas traseras se encontrarán con más espacio del que parece,
además de un espacio “robado” al lateral para poner el codo, la
generosa altura hará que pasajeros altos no toquen con la cabeza en
el techo. En cualquier caso todo tiene un límite y si delante va
sentado un conductor alto, el espacio para las piernas del que va
detrás se verá reducido por igual, pero para el segmento del que
hablamos es muy razonable. Durante la prueba al coincidir en un día
soleado y caluroso, conectamos el sistema de
climatización. Al cabo de unos minutos de funcionamiento,
percibimos que en la
consola
central, únicamente por el lado del conductor, empezaba a generarse
calor que se transmitía al interior a través de los plásticos y la
tapicería. Si no apoyamos la rodilla derecha en la consola central
no lo percibimos, pero al agacharnos y tocar con la mano para
asegurarnos de la zona exacta de donde proviene el calor, terminamos
por confirmar que efectivamente esta zona está caliente. La capacidad del maletero es de las mejores en su segmento, 295 litros y tan solo le supera el Skoda Fabia. Pero como este modelo solo está disponible con carrocería de cinco puertas, el que más capacidad de maletero dispone de todos en versión de tres puertas es el Ford Fiesta. La consola central dispone de los controles de forma inclinada, de esta manera resulta muy natural su manejo desde la posición del conductor, también destaca por su futurista diseño, que según su diseñador, imita a un teléfono móvil. El color azul junto con el plateado sobre el que van instalados los controles resulta bastante llamativo. El equipo de climatización queda bastante alejado de los controles de audio por lo que instintivamente y casi sin desviar la atención de la carretera lo podemos manejar sin equivocarnos de tecla. Los nuevos Fiesta llevan el sistema Easy Fuel, éste tiene la peculiaridad de que bajo la tapa de llenado de combustible no dispone de tapón y es la tapa exterior la única protección con la que cuenta. Es el mejor sistema para repostar por su comodidad, no nos manchamos desenroscando ningún tapón y aunque da cierta sensación de estar expuestos a que los amigos de lo ajeno hagan de las suyas, la mayoría de modelos del mercado ya no cuentan con cerradura en el tapón y es tan solo el cierre centralizado el que impide abrir la tapa exterior para luego desenroscar un tapón carente de cerradura. Con este sistema de Ford tampoco es posible confundirse a la hora de repostar combustible. Seguridad y conducción Este
Fiesta está elaborado sobre la plataforma del actual
Mazda 2 y es mucho más rígido estructuralmente que el antiguo
Fiesta, un 10 por ciento. Esto se ha logrado a base de utilizar
aceros de alta resistencia. La seguridad es precisamente uno de los
cuestiones por las que destaca el
Fiesta.
Basta con echar un vistazo a las llantas de 17 pulgadas con perfil de 40, para darnos cuenta de lo que se nos avecina, además, la suspensión en este acabado es más deportiva que en el resto y está rebajada El comportamiento es muy neutro, en curvas lentas permite entrar algo pasado con la confianza de que su nulo balanceo nos ayudará a sacar el coche por su sitio sin sustos. En autovía a más velocidad es completamente estable a alta velocidad pero en carreteras bacheadas la cosa cambia. La suspensión llega a resultar algo molesta en firmes malos ya que los pasajeros sienten los baches con total fidelidad. Sin embargo sorprende que
a pesar de “sufrir” el asfalto roto y degradado de algunas de las
carreteras comarcales, no se “queja” a través de crujidos de
plásticos o malos ajustes, señal del buen acabado y ajuste de los
interiores. La dirección asistida es eléctrica en los nuevos
Fiesta y funciona únicamente cuando es necesario, por lo que
contribuye a reducir el consumo.
A la hora de aparcar contamos con muy buena visibilidad trasera lo que unido al citado radio de giro nos permite colocar el Ford Fiesta en espacios reducidos. Casi todos sus rivales de su segmento tienen poca antigüedad en el mercado. Los más peligrosos serían el Seat Ibiza, Opel Corsa, Skoda Fabia, Volkswagen Polo o el Renault Clio. El acabado especial Individual de esta unidad le hace desmarcarse del resto, pero si dejamos a un lado esta estética tan exclusiva, el Fiesta también se coloca entre los primeros por espacio interior, comportamiento y relación calidad-precio. A favor - Calidad (Interiores muy bien terminados y de alta calidad). - Prestaciones (Es divertido de conducir, empuja desde pocas vueltas). - Consumos (Razonables).
En contra - Suspensiones (Muy secas en firmes en mal estado). - Caja de cambios de seis velocidades (Se echa de menos en viajes largos). - Rueda de repuesto de emergencia (La “normal” hay que pagarla como extra).
Prueba y Redacción: Arpem.com Fotografías: Alex Blanco Mayo 2010
|
||||||||||||||||