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¿RALLYES O CIRCUITO?
Enfrentamos a dos poderosos compactos de elevada potencia y con genes que provienen directamente de la competición aunque en distintos terrenos. El Focus está representado en el Mundial de Rallies y el SEAT León en el WTCC de circuitos La primera impresión
El Focus RS se infla a esteroides y se muscula a lo ancho, nuevos paragolpes que enrasan con los nuevos pasos de rueda más anchos, alerón sobre la tapa del maletero, escapes casi de camión y diversas salidas de aire con rejilla que parecen decir: “aquí estoy yo, no soy como los demás Focus”. Todo lo contrario ocurre en el SEAT, aquí apuestan por la discreción y se limitan a añadir unas letras “R” aquí y allá, en color plata para que no llamen demasiado la atención. Las cifras
Para solucionar este inconveniente en Ford no se complican y dotan al RS de un diferencial autoblocante junto con un sistema de invención propia denominado RevoKnuckle. Este sistema es simplemente una variación de la geometría de la suspensión, McPherson, que impide perder la motricidad en las aceleraciones bruscas, 300 caballos son muchos caballos si quieren salir todos a la vez. Se desestimó la tracción integral para no elevar el peso total del coche. En SEAT, ni siquiera utilizan el diferencial, recurren al XDS que es, ni más ni menos, que frenar la rueda que pierde tracción utilizando el ESP para ello. Es, salvando las distancias, como un diferencial electrónico. En marcha
Esperamos a que todo llegue a su temperatura óptima, ventajas de tener los relojes de temperatura, a la vez que nos alejamos hacia carreteras menos transitadas y más divertidas. El empuje es sorprendente y tenemos que estar muy pendientes del velocímetro para conservar los pocos puntos de carnet que nos quedan. Por suerte la prueba transcurre todo el tiempo por firmes en buen estado, de no ser así, es posible que al cabo de unas horas termináramos hartos de la suspensión. Cuando llegamos a la zona de curvas comienza la diversión, además al ser una carretera conocida y con buena visibilidad comenzamos a exprimir el Focus. El paso por curva del RS es impresionante, el tren delantero tira del resto sin desobedecer al volante y las curvas se suceden unas tras otras con demasiada rapidez. Los frenos nos detienen antes de lo que pensamos y tardamos un tiempo en ajustar las distancias de frenada. Entre curva y curva nos parece escuchar la respiración (Admisión) del Focus y tras una sesión de varias curvas necesitamos recuperar el aliento. Volvemos para cambiar de coche y repetir el experimento con el León. Comprobamos que ambos montan exactamente la misma medida de llantas y de neumáticos, 235/35 en 19 pulgadas. Las del León en color blanco son opcionales por la pintura blanca, su coste es de 305 euros. Más civilizado
¿Con cual me quedo?
El Focus RS es adrenalina, sensaciones intensas, diversión y esencialmente placer de conducir en estado puro. Pero no es operativo como coche de día a día. Es un modelo de tres puertas y cuatro plazas homologadas, en Ford han querido hacerlo así para diferenciarlo todavía más del resto de Focus. El acceso a las plazas traseras es muy complicado ya que los asientos solo basculan el respaldo y dejan poco sitio para entrar. La suspensión es muy efectiva pero es evidente que acabaríamos hartos. Durante la prueba no pude esquivar un bache y , si bien es cierto que era más profundo de lo normal, el ruido y la sacudida que se produjo me hizo pensar que algo se había roto o el amortiguador del RS había salido despedido hacia el cielo. El León ofrece dosis menores de adrenalina pero aporta también sensaciones y diversión a su manera, más civilizada. Entre sus ventajas también se encuentran el menor consumo, es hasta razonable si no se hace conducción deportiva. Y en habitabilidad gana por goleada, tiene mejor acceso ya que tiene cinco puertas. Días después, rodando con el León por carreteras muy bacheadas comprobamos que las soporta perfectamente y sin quejarse. Los precios
El equivalente a tener una moto deportiva con el fin de rodar solo en circuitos. Con el León Cupra R, podremos hacer vida normal y en los momentos puntuales hacer incursiones en carreteras secundarias y puertos de montaña con la tranquilidad que nos ofrecen sus reacciones previsibles y la diversión de un motor que ofrece potencia suficiente para contentar a la gran mayoría. De todas formas, si estos dos modelos se te quedan escasos, siempre podremos decidirnos por el Focus RS 500. Ésta serie especial del Focus está limitada a 500 unidades y dispone de 350 caballos, después de haber probado el Focus RS con cincuenta menos, ni nos imaginamos lo divertido que puede llegar a ser. A favor - Prestaciones (Ambos modelos destacan por ello). - Comportamiento (Con buen firme el Focus RS se destaca, el León cumple en todos los terrenos). - Consumos (En el león son equilibrados para las prestaciones que aporta).
En contra - Habitabilidad (En el Focus solo caben cuatro pasajeros y tiene un acceso a las plazas traseras muy justo). - Estética conservadora (El León se distingue muy poco del resto de SEAT León). - Consumos (Elevados en el Focus RS).
Prueba y Redacción: arpem.com Fotografías: Alex Blanco Junio 2010
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