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MÁS EVOLUCIÓN QUE REVOLUCIÓN
El Fiat Punto Evo incorpora cambios sutiles pero efectivos sobre la base del Grande Punto. Esta versión revisada incrementa la calidad de este modelo eclipsado hasta ahora por el lanzamiento del Fiat 500.
Cambios leves pero acertados
Aunque se nos abran los ojos de par en par y se nos dispare el pulso
cada vez que escuchamos la palabra Evo, en este caso no es sinónimo
de radicalmente deportivo como ocurre con otro modelo de marca
japonesa, corresponde simplemente a una actualización de un modelo
anterior, eso si, profunda y meditada. Aunque el nombre solo
Mejora el comportamiento con nuevas suspensiones revisadas, nueva estética en pilotos y sobre todo nuevos paragolpes con unos interiores rediseñados de bastante mejor calidad. Aunque la gama del Punto ha quedado muy reducida, sólo tres mecánicas, continúa a la venta conviviendo con el Punto Evo y se ha reconvertido, en cierto modo en modelo de acceso a la gama Punto. El interior del anterior Punto era agradable, de calidad justa, lógico y útil por la ubicación de los controles. El Punto Evo es igualmente práctico pero mucho más atractivo por el diseño y por los materiales empleados. No es de apariencia espartana y disfruta de un nuevo interior de aspecto elegante.
Versiones y equipamiento Al igual que ocurre con el Punto está disponible con carrocería de tres o cinco puertas. Además de un interior revisado, se han introducido nuevos motores de gasolina, Multi-air, y ligeros cambios en los diésel, Multijet, para reducir los consumos. La gama mecánica es muy completa y con un elenco de potencias acertado, está formada por tres motores diésel y cuatro de gasolina. Los diésel tienen cilindradas de 1.3 litros con potencias de 75 y 95 caballos y un 1.6 de 120 caballos, este último con cambio de marchas de seis velocidades.
Interior más calidad y elegancia Aunque básicamente todos los controles se encuentran en el mismo lugar, las diferencias entre el Punto y el Punto Evo son claramente palpables. Los materiales son de mejor calidad, tanto plásticos como textiles, y unos ligeros cambios en el diseño hacen parecer al interior completamente distinto, mejor y sobre todo más acogedor para los pasajeros.
El montante trasero tan elevado obliga a levantar los objetos a guardar más alto de lo habitual para luego tener que bajarlos hasta el fondo del maletero, esto supone un problema principalmente si se trata de objetos pesados.
En marcha
El 500 tenía un tacto muy preciso, no solo por la comodidad que aportaba la posición en el salpicadero, si no por la suavidad. En el Punto el tacto es distinto, más duro e impreciso, sucede por ejemplo que al engranar la marcha atrás y aunque parece estar en su posición al acelerar levemente para iniciar la maniobra, se sale de su posición.
Algo similar sucede en el paso de 5ª a 4ª velocidad, hay que ir muy
fino para no errar el cambio, si además pretendemos hacerlo
rápidamente, por ejemplo en conducción deportiva, las posibilidades
de que no engranemos la marcha correctamente aumentan. El
Punto Evo
cuenta con varias formas de reducir los consumos además del citado
sistema Start/stop, en el
salpicadero disponemos de un
indicador de
marcha que nos aconseja subir o bajar las marchas en función de la
velocidad. El
puerto USB no solo sirve de entrada para conectar
discos duros con música, también podemos descargar información de
nuestra manera de conducir a un ordenador para estudiarla y poder
ser más eficientes al volante. La rumorosidad del
motor resulta algo
elevada, nos lo pareció cuando lo probamos en el
500 y nos ocurre lo
mismo con el
Punto Evo. Del mismo modo la respuesta de este motor
por
La suspensión es eminentemente cómoda, esto quiere decir que no es un coche para practicar una conducción extrema, en apoyos fuertes muestra su carácter eminentemente subvirador, resulta muy cómodo para realizar largos recorridos a ritmo tranquilo pero es poco apropiado para una conducción deportiva. En ciudad resulta muy cómodo ya que además de un buen radio de giro y visibilidad, resulta muy fácil de aparcar. La luneta trasera está tan cerca del final del coche que resulta muy práctico tomar este punto como referencia para saber donde termina el paragolpes en las maniobras de marcha atrás.
Los rivales Este segmento es uno de los más poblados y reñidos del mercado. Simplemente reduciendo la lista a las marcas generalistas aparecen cerca de diez rivales. Los más novedosos e interesantes son el Citroën C3, Ford Fiesta, Opel Corsa, SEAT Ibiza, Skoda Fabia, Renault Clio o el nuevo Volkswagen Polo por citar solo algunos. Los precios más interesantes, hablamos siempre de versiones de cinco puertas como el de nuestra prueba, son los del Skoda Fabia tanto en motores de gasolina como diésel.
En cualquier caso la diferencia entre todos ellos es muy reducida, el mejor maletero es el del Skoda Fabia con 300 litros. El FIAT es uno de los más equipados con diferencia y aunque no destaca entre la competencia por su motor diésel, los motores de gasolina de última generación, Multi-air, son de los más eficientes en gasolina, claro está con el permiso de los TSI del grupo Volkswagen, los mejores hasta la fecha.
A favor: - Nivel de acabados (Buenos materiales y acabados). - Equipamiento (Desde la versión básica el equipo es muy completo, sobretodo en seguridad). - Diseño (El cambio estético del Evo es acertado tanto interior como exterior aunque el diseño de inspiración Maserati del primer Grande Punto tiene mucho atractivo). - Blue&Me (Todos los acabados vienen de serie con Bluetooth, manos libres, MP3 y conexión USB).
En contra: - Manejo del cambio (Tanto el tacto como la precisión son claramente mejorables). - Sonoridad (En el caso de esta mecánica diésel y en comparación con sus rivales). - Prestaciones (La respuesta de su motor es mejorable, por debajo de 1.500 revoluciones no ofrece apenas respuesta). - ESP (No es de serie en todos los modelos y hay que pagarlo aparte).
Texto: arpem.com Fotografías: Alex Blanco y Lorenzo Serrano Marzo 2011 |
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