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Prueba FIAT BRAVO 1.4 MultiAir 140 Cv
Emotion

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COMPACTO CON GARRA

La necesidad de aprovechar los recursos y reducir
las emisiones contaminantes ha propiciado el regreso y la
proliferación del turbo y en los motores de gasolina. El
Bravo demuestra que con solo 1.4 litros se puede ser eficiente y
divertido al mismo tiempo.
Vuelve el Bravo
El
Bravo es el segundo modelo con este nombre tras el
comercializado hace años, concretamente entre 1995 y 2001. Tras él
los responsables de
Fiat decidieron aparcar el nombre y sustituirlo por otro llamado
Stilo.
Éste, pasó sin pena ni gloria por el mercado y obligó a las cabezas
pensantes de
Fiat a
retomar el mismo nombre de nuevo aunque esta vez como un compacto
con una sola versión de carrocería.
El
Fiat Bravo es un compacto del segmento C, tiene tracción
delantera y solo se comercializa con una carrocería de cinco
puertas. La vuelta del turbo a las mecánicas de gasolina está
comenzando a ser habitual en todas las marcas que han encontrado en
este elemento mecánico un aliado para obtener prestaciones con
motores de poca cilindrada y consumo. El motor
1.4 MultiAir de
nuestra prueba es el
Bravo más potente y deportivo de la gama e incorpora un nuevo
sistema de distribución desarrollado por
Fiat, que
consigue unas prestaciones muy interesantes. La batalla en este
segmento es verdaderamente encarnizada,
Fiat con
esta versión ofrece más prestaciones y menos consumos que sus
rivales, todo ello aderezado con un
precio considerablemente
inferior al resto. Veamos a continuación como es el
Bravo, cuales son sus puntos fuertes y donde se ubica entre la
dura competencia.
Versiones y acabados
La
gama está formada por dos motores diésel y dos de gasolina. Los
de gasolina comparten el mismo bloque motor de 1.4 litros con
potencias de 90 y 140 caballos, en los que el turbo es el encargado
de marcar la diferencia. En cuanto a las mecánicas diésel ocurre
otro tanto, el bloque es un 1.6 y sus potencias son 105 y 120
caballos. En el momento de escribir esta prueba el motor diesel de
1.9 litros con 120 caballos que también formaba parte de
la gama
diésel ha dejado de aparecer en la lista oficial y ha sido
sustituido por el
1.6 Multijet que ofrece la misma potencia y cumple
la norma anticontaminante Euro5. El motor antiguo, 1.9D, seguirá
vendiéndose hasta finalizar existencias.
Todos tienen seis velocidades y también se puede optar por el cambio
automático que solo está disponible en el 1.6 diésel más potente que
casualmente también cuenta con seis velocidades. El
Bravo está disponible con tres acabados que se denominan:
Active, Dynamic y Emotion, más un Pack llamado Sport que se puede
añadir al 1.6 diésel de 105 caballos. El básico, Active, cuenta con
nueve airbags, llantas de aleación de 16 pulgadas y
climatizador
manual, si queremos ESP tendremos que pagar aparte 531 euros. El
siguiente, Dynamic, añade al anterior algunos detalles cosméticos en
el interior y en el exterior,
volante con funciones,
faros
antiniebla adaptativos, ya incluye el ESP y ayuda al arranque en
cuesta. El modelo Emotion se inclina hacia la elegancia e incluye
unas llantas más grandes, de 17 pulgadas,
climatizador automático bizona, control de velocidad y elevalunas eléctricos en las cuatro
ventanillas. El Pack Sport es un complemento que, como decía más
arriba, se añade al acabado Dynamic de la versión diésel de 105
caballos. El precio que tenemos que pagar por él es de 1.100 euros y
le suma multitud de detalles estéticos de carácter deportivo en el
interior: pedales, pomo del cambio por citar solo algunos y
exterior: llantas de 17 pulgadas faldones y alerones. El 1.4 MultiAir con acabado Dynamic incorpora también un pack exterior
estético denominado Sport Style, que hasta finales de 2010 no tiene
ningún coste añadido para el cliente. El equipo de audio también es
de mejor calidad: tiene puerto USB, 260W, cinco canales y ocho
altavoces, si el acabado viene con el pack Sport o Sport Style.
El interior
El
Fiat Bravo es un modelo realmente atractivo en sus líneas, los
responsables de su diseño pertenecen al Centro Stile de
Fiat.
Aunque el frontal es muy similar al
Fiat Grande Punto, el
Bravo resulta mucho más estilizado y armonioso debido a su mayor
tamaño. Es ligeramente más grande que el
Golf y esto repercute en el
espacio interior y en el
maletero.
El
Fiat cubica 400 litros mientras el
Golf y el
Astra
se conforman con 350 y 370 respectivamente, el
Renault Mégane o el
Citroën C4 tienen prácticamente el mismo maletero y una
habitabilidad similar. Los asientos delanteros tienen una buena
sujeción lateral y la dureza me ha gustado. Las
plazas traseras son
lo suficientemente amplias para dos pasajeros pero siempre que no
sean excesivamente altos. Hasta 1,75 centímetros el espacio que
queda para las piernas es correcto pero a partir de esta medida las
piernas tocan con los asientos delanteros. Si viajan tres personas,
el pasajero central carece de reposacabezas, además de ser la plaza
más incómoda de las tres. La curva ascendente de la ventana trasera
limita la visibilidad del conductor hacia atrás, al menos los
retrovisores son bastante amplios y esto queda parcialmente resuelto
salvo en el momento de aparcar. Afortunadamente contamos con la
ayuda del sensor de aparcamiento, opcional en el acabado Dynamic por
427 euros, que facilita enormemente esta tarea.
Dentro del
Bravo Dynamic se respira el mismo aire deportivo que se ve en el
exterior. La parte central del salpicadero y la
consola central
entre asientos, están cubiertas por un plástico que imita a la fibra
de carbono. El resto está formado por otro plástico de apariencia y
acabado más convencional. El centro del salpicadero de nuestra
unidad lo ocupa el navegador, opcional por 905 euros, y el
climatizador situado más abajo, éste último un poco escondido y que
obliga a apartar en ocasiones la mirada de la carretera. Las
versiones que no llevan navegador tienen en su lugar el cargador de
CD y el sintonizador de la radio. La estrella de los gadgets es el
sistema Blue&Me. Está desarrollado junto con Microsoft y también
está disponible en otros modelos de la marca como el
Fiat
Punto. Este sistema ofrece un puerto USB que permite la
conectividad con cualquier reproductor multimedia portátil, con él
podremos además de enviar y recibir llamadas, escuchar los SMS
entrantes o la música del reproductor que esté conectado con
cualquiera de estos formatos: MP3, WMA, WAV, AAC. La ventaja
principal es que el conductor evita distraerse gracias a que
podremos manejarlos con la voz, con los mandos en el volante y ver
toda la información del dispositivo que aparecerá delante de
nosotros en el display de nuestro
Fiat. Otra posibilidad que añade este sistema es que podremos
descargar información referente a nuestro estilo de conducir con
cuyos datos se puede analizar la forma de reducir emisiones o
combustible.
En la ciudad y fuera de ella
El
Bravo tiene un manejo sencillo y con sus medidas resulta un
vehículo idóneo para moverse por la ciudad. Con una tecla situada a
la derecha del volante, en el salpicadero, podemos
activar el modo
city, la dirección de entrada no resulta pesada pero si a alguien le
gusta hacer menos esfuerzo, esta función aumenta la asistencia en el
volante y hace más ágil la conducción si tenemos que callejear por
zonas estrechas.
La buena respuesta de este
motor también colabora en la conducción
en ciudad, el turbo sopla desde pocas vueltas y el tren delantero
tiene muy buena tracción aunque se le exija mucha aceleración de
golpe. El sistema MultiAir de
Fiat logra
unos consumos muy razonables para un motor con las prestaciones del
Bravo. La velocidad máxima es de 204 kilómetros/hora y su
aceleración de cero a 100 kilómetros/hora en solo 8,9 segundos.
Practicando una conducción normal los consumos se quedan siempre por
debajo de 8 litros en ciudad y en carretera oscilan alrededor de los
5,5 litros cada 100 kilómetros. El funcionamiento del sistema
MultiAir de
Fiat
es muy interesante. En los motores convencionales la apertura y
cierre de las válvulas es controlada por el árbol de levas. Si el
motor está girando alto de vueltas el llenado de los cilindros es
peor ya que las válvulas permanecen menos tiempo dejando pasar
caudal. Para ello
Fiat ha
desarrollado un sistema electrohidráulico que se encarga, mediante
la exactitud que proporciona una centralita electrónica, de llenar
los cilindros siempre de la forma más óptima en función de la carga
del motor. Las ventajas son la reducción del consumo de gasolina en
un 10%, el aumento del par en un 15% y por último un incremento de
la potencia en 10%.
Las emisiones de este motor son de 132 gr/Km, menos incluso que un
Volkswagen Golf TSI de 122 caballos cuyo consumo también es
mayor que el de el
Bravo.
La dura competencia
Es posiblemente el segmento más reñido de todos. Los líderes son el
Renault Mégane,
Citroën C4,
Volkswagen Golf,
Opel
Astra,
SEAT
León o
Peugeot 308. La gama mecánica del
Bravo es algo escasa y junto con el
Renault Mégane y el
Citroën C4 son los que más capacidad tienen. La calidad de los
interiores es buena en este acabado Dynamic y algo justa en los
modelos base, ya que los plásticos de algunas zonas son de menor
calidad que los de sus competidores. Lo que más me ha gustado de
este modelo en particular es el motor, la respuesta que ofrece el
turbo, la posición al volante y los
asientos. El
exterior también me
parece atractivo tal vez porque encuentro ciertas reminiscencias de
Maserati en su frontal, aunque echo de menos una versión con
tres puertas. Lo que menos me atrae en realidad tiene que ver con
las versiones más básicas; los acabados en general son algo justos y
quedan a distancia del resto de competidores, no llevan elevalunas
eléctrico en las ventanillas traseras y el ESP no viene de serie en
algunas versiones. A cambio de estos inconvenientes los
precios de Fiat son bastante más económicos que los de la
mayoría de competidores, no de todos ya que, por ejemplo
Citroën,
cuenta con una política de precios también muy agresiva.
A favor:
- Prestaciones (El motor de 140 ofrece buenas
prestaciones y consumos comedidos).
- Sistema Blue/Me (Todo lo que ayude a no
distraerse conduciendo es bienvenido).
- Estética (Exteriormente está muy logrado, sobre
todo su frontal).
-
Precio (Es uno de sus puntos fuertes, sus rivales lo tienen
difícil).
- Maletero (Son 50 litros más que la mayoría de sus
rivales, suficiente).
En contra:
- Plazas traseras (El pasajero central, como casi
siempre, no viaja cómodo).
- ESP (Aunque es de serie en esta versión, en otras
menos equipadas se paga aparte).
- Acabados (En esta versión aprueba, pero sus
rivales cuentan con mejor calidad interior).
Texto: arpem.com
Fotografías: Alex Blanco
Diciembre 2010
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