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DANDY ITALIANO El sustituto del Stilo recupera el nombre Bravo en el segmento de los compactos. Y lo hace utilizando la misma plataforma Compact y algunos elementos mecánicos del Stilo, aunque como es lógico estrena carrocería, interiores, mecánicas y puesta a punto. El diseño, obra del Centro de Estilo de la marca, es muy atractivo y deportivo, muy a la italiana. Me gusta por los faros en forma de gota tipo Maserati, la trasera muy equilibrada y la línea curva del techo. Esta versión cuenta, además, con un avanzado motor turbo de gasolina que con tan sólo 1.400 centímetros cúbicos desarrolla 120 caballos de potencia. Curiosamente, el desarrollo del Bravo no es obra exclusiva de Fiat, si no que se hizo en colaboración con Magna Steyr, filial austriaca de Magna, el gigante canadiense de la industria auxiliar. Se llevó a cabo bajo las directrices del entonces responsable del Centro de Estilo del Grupo Fiat, Frank Stephenson, uno de los mejores talentos a nivel mundial del diseño automovilístico, ya que de su ingenio han nacido creaciones tan impactantes como los actuales Mini y Fiat 500, los Alfa 8C Competizione y MiTo, los Maserati MC12 y Quattroporte, los Ferrari F430 y 612 Scaglietti y el BMW X5, entre otras joyas. El buen entendimiento entre Magna y Stephenson hizo posible materializar el Fiat Bravo en un tiempo récord de tan sólo 17 meses, cuando lo habitual es que se tarde el doble. Se comenzó a vender en febrero de 2007 previa presentación internacional en el escenario del Estadio del Marmi de Roma donde intervinieron los artistas del Circo del Sol en presencia de más de 6.000 invitados procedentes de 72 países. Amplio por dentro y por fuera El Fiat Bravo se comercializa únicamente con carrocería de cinco puertas, a diferencia del Bravo antiguo que sí disponía de tres. La opción de tres puertas está disponible en el Fiat Stilo, modelo que de momento se sigue comercializando. El Bravo es un coche amplio, tanto por dentro como por fuera, aunque no es el más grande del segmento ya que su longitud (mide 4.336 milímetros) lo sitúa en medio de un Ford Focus (4.509 mm) y un Volkswagen Golf (4.233). Por dentro es bastante espacioso, aunque el tamaño del salpicadero y la forma del techo den cierta sensación de agobio. Pese a ello, la cota de altura llega a los 950 milímetros tanto en las plazas delanteras como en las traseras. El ancho es de 1.400 mm en las plazas del conductor y acompañante y de 1.370 en la de los pasajeros de los asientos posteriores, medidas similares a las de un VW Golf, uno de los más amplios del segmento. Detrás la sensación de espacio es amplia y pueden viajar cómodos dos adultos y un niño en la plaza central. El maletero ofrece un excelente volumen de carga de 400 litros, 50 más que en un Golf, aunque la boca de acceso se encuentra algo alta del suelo (800 milímetros), lo que perjudica el acceso de bultos pesados. El suelo, totalmente plano, dispone de una sencilla luz, seis ganchos para asir cosas y espacio por debajo para llevar una rueda de repuesto de emergencia, que se puede sustituir por un kit de reparación. La puerta del maletero se abre accionando el emblema de Fiat. Mecánicas para todos los gustos
En cuanto a los niveles de equipamiento y los acabados, las opciones son múltiples. El Bravo se ofrece con cinco tipos de equipamiento diferentes: Active, Dynamic, Emotion, Sport y Super Sport. El más básico Active cuenta de serie, entre otros, con cuatro airbags, dirección eléctrica Dualdrive, ordenador de a bordo, asiento de conductor con ajuste en altura y radio CD. El tope de gama, el Super Sport, dispone de una numerosa dotación en origen aunque hay elementos importantes que deben pagarse aparte, como por ejemplo el airbag de rodilla para el conductor, los faros bixenon, los reposacabezas delanteros anti whiplash (contra latigazo cervical), el sensor de aparcamiento posterior, el tercer reposacabezas posterior o los asientos delanteros con ajuste eléctrico. Equipamiento de serie justo
Si se quiere contar con faros bixenon hay que pagar 648 euros; 400 por el climatizador automático bizona; 395 euros por el control de estabilidad ESP; y el manos libres Blue & Me con navegador por pictogramas sale por 695 euros. Más de 2.000 euros a los que sumar el precio del vehículo, 18.250 euros sin tener en cuenta ningún tipo de descuento. También me parece interesante completar el vehículo con retrovisores eléctricos abatibles y desempañables (150 euros); sensores de aparcamiento posterior y anterior (385); regulación lumbar en el asiento del conductor (100); reposabrazos delantero (65); y elevalunas posteriores con sistema antipinzamiento (195). Me parece muy recomendable la opción del dispositivo Blue & Me. Se ha desarrollado con Microsoft e incorpora el sistema operativo Windows Mobile. Es muy útil ya que aglutina navegador, conexión Bluetooth para el teléfono, lector de MP3, reproductor multimedia, conexión USB y sintetizador de voz para los SMS entrantes. Resulta cómodo de manejar con los mandos que hay en el volante o por medio de órdenes vocales pues tiene reconocimiento de voz. La cartografía del navegador puede cargarse por medio de un pen drive que se acopla al conector USB, un sistema sencillo y económico aunque obliga a llevar a la vista la memoria portátil. Interior de aire deportivo
La instrumentación es muy completa y de estilo deportivo, con relojes de fácil lectura con fondo negro, caracteres en blanco y agujas en rojo. Cuenta con dos esferas de grandes dimensiones para el velocímetro y el cuentarrevoluciones, y dos pequeñas que informan del nivel del combustible y de la temperatura del motor. El ordenador dispone de una pantalla central con fondo negro y caracteres en naranja, que se controla de manera muy cómoda por medio de la palanca derecha del volante e informa del consumo instantáneo, autonomía, fecha, kilómetros totales, temperatura exterior y hora. También recoge por duplicado, en parciales diferentes, la velocidad media, el tiempo y la distancia recorridos y el consumo medio. Excelente salpicadero y detalles tipo aluminio
La iluminación del interior cuenta con un plafón con luces dobles delante y también puntos de luz en el techo, en la zona central y encima de las puertas traseras. La dotación de huecos portaobjetos es amplia aunque el tamaño y la terminación de la mayoría de ellos podría mejorar. En las puertas delanteras hay un hueco pequeño y otro más grande que no da cabida a una botella de 1,5 litros, en la consola central hay otros tres de reducidas dimensiones, uno a la altura de la rodilla izquierda del conductor además de la guantera. Se echa de menos unas bolsas para llevar mapas o revistas en el respaldo de los asientos delanteros. Comportamiento predecible
Motor pequeño pero potente
Este motor, unido a una caja de cambios de seis velocidades con desarrollos cortos permite una conducción ágil y cierta diversión en carreteras de curvas, aunque el manejo del cambio no es lo rápido que cabría esperar y los recorridos de la palanca son algo amplios. Aún así, los adelantamientos se pueden hacer con seguridad gracias a unas más que aceptables cifras de recuperación. Para pasar de 80 a 120 km/h necesita 9,5 segundos en cuarta velocidad, 10,9 en quinta y 14,7 en sexta marcha. La aceleración 0 a 100 km/h que he medido es de unos más que aceptables 10,8 segundos, y la velocidad oficial que facilita Fiat es de 197 km/h. La elasticidad del motor permite llegar a regímenes cercanos a las 6.500 revoluciones. Lo que menos me ha gustado en cuanto a las prestaciones ha sido la capacidad de frenado, no por que los metros que necesita para pasar de 100 a 0 km/h sean excesivos (unos 40), si no por la evidente pérdida de potencia que sufren tras adquirir temperaturas elevadas. Los consumos tampoco arrojan unas cifras brillantes ya que en recorrido urbano me ha sido difícil bajar de los 9 litros y en conducción deportiva he llegado a superar los 14. La cifra mínima conseguida ha sido de 7 litros cada 100 km en autovía y a una velocidad constante de 120 km/h. Conclusión
Lo destacable -Sonido deportivo. -Buenas prestaciones. -Instrumentación completa y de calidad. -Volumen del maletero. -Calidad del equipo de sonido. -Precio de las opciones. -Sistema Blue & Me. Lo mejorable -Faltan huecos en la parte trasera. -Equipamiento de serie justo. -Carece de bolsas en los respaldos de los asientos delanteros. -Puertas traseras de escasa calidad. -Espejos de los parasoles sin luces de cortesía. -Los frenos tienden a fatigarse ante un uso intensivo. -Dirección sensible y pérdida de confort en zonas bacheadas.
Prueba y Redacción: arpem.com
Junio 2009
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