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Prueba CITROËN DS4 2.0 HDi 160 Cv Sport

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MESTIZAJE AUTOMOVILÍSTICO

Tras los buenos resultados del pequeño
DS3, llega la segunda entrega dentro de la nueva saga de
Citroën denominada DS. Está claramente influenciado por el
C4, modelo del que deriva, y se ha diseñado con apariencia de
coupé y con dimensiones de un modelo compacto.
Los tiempos cambian
Antes era muy simple, los coches pequeños eran baratos, los turismos
normales eran bajos, los deportivos y coupés eran de tres puertas y
los monovolúmenes eran altos y con poco frontal. Ahora tenemos SUV,
crossover y coupés pero las fronteras entre unos y otros están tan
diluidas que siguen apareciendo modelos con rasgos de una y otra
categoría al mismo tiempo.
Citroën ha pretendido con este modelo mezclar conceptos de
automóvil para tratar de lograr algo original, deportivo, versátil y
sobre todo con una marcada categoría Premium.
Puede
parecer un coupé a primera vista, pero en realidad tiene los
picaportes ocultos en los marcos de
las ventanillas solución ya aplicada en otros modelos como el
SEAT León o el nuevo
Lancia Ypsilon. La altura es superior a la de un turismo
convencional y compite en altura con más de un monovolumen, la
posición de conducción se sitúa 15 milímetros más alto que en el
C4 del que deriva. La funcionalidad que aporta la estructura de
puertas 2+2 sobre un coupé está clara, sin embargo aunque la baza
estética está muy lograda, el precio que pagamos por este diseño
agresivo se traduce en la imposibilidad de bajar las
ventanillas de las puertas
traseras (en un coupé tampoco suele ser posible, salvo excepciones).
La gama
Está formada por tres niveles de potencia en gasolina (120,
155 y
200
caballos) y tres en diésel (90,
110 y
160 caballos). Sobre el motor HDi de 110 caballos se ha
elaborado una versión de bajo consumo denominada
eHDi que añade al equipamiento el sistema de parada y arranque
del motor cuando el
DS4 se detiene.
Todos
los
motores de gasolina han sido
desarrollados en colaboración con
BMW.
Los tres comparten cilindrada y tienen unos valores de consumos
medios muy razonables además de gozar de unas prestaciones y entrega
de potencia deportiva es decir, constante e intensa. En el caso de
los diésel los dos primeros cuentan también con prestaciones
razonables y consumos frugales, del tercero y más potente hablaremos
mas adelante en el texto por ser el protagonista de nuestra prueba.
Cuentan con tres acabados
Design,
Style y
Sport. El equipamiento en el acabado más básico incluye: ESP,
ASR, ABS, ayuda de arranque en pendiente, regulador/limitador de
velocidad, faros antinieblas, llantas de aluminio de 16 pulgadas,
Radio CD MP3 con Bluetooth y toma USB, seis airbags y
volante de cuero. El Style es el nivel intermedio y cuenta
además del equipamiento anterior con
llantas de 17 pulgadas, freno de
estacionamiento eléctrico, toma de corriente de 220 voltios,
climatizador bi-zona, personalización de sonidos del interior y
asientos delanteros eléctricos, ambos, con función de masaje.
El Sport, versión que ilustra esta prueba, añade a los dos niveles
anteriores unas llantas más grandes
de 18 pulgadas, sistema de vigilancia del ángulo muerto y
Citroën eTouch (llamadas de urgencia y asistencia). Nuestra
unidad viene además con unas llantas opcionales más grandes. El
coste de estas
llantas de 19 pulgadas más el kit
(compresor y reparapinchazos) es de 416 euros. Los
faros bi-xenón
cuestan 957 euros y navegador
desde 832 euros. También se ofrece un avisador de radares por 188
euros y una ayuda al estacionamiento con sensores por 219 euros.
El interior
El acabado de cuero cosido le otorga al interior del
Citroën una imagen muy lujosa. El
tablero de instrumentos está bien hecho y es atractivo no solo
por la claridad de lectura de todos los controles si no por la
sensación de mayor calidad que aporta con respecto al del
Citroën C4, modelo del que deriva. Hay más lujo repartido en
pequeñas dosis en los numerosos detalles en plástico que simulan ser
aluminio y que encontramos en puertas,
consola central y
volante.
La
iluminación juega un papel
importante en el
DS4, los dos relojes exteriores (cuentavueltas
y
marcador de combustible) tienen
su propio control de iluminación por lo que es posible combinar de
forma independiente el color de éstos y la del velocímetro central.
La iluminación del cuadro admite diversas configuraciones y
tonalidades entre el blanco y el azul. El
velocímetro central tiene la aguja
del indicador marcando desde la parte exterior de la circunferencia,
de esta manera la porción de aguja visible es menor y aunque se gana
la parte central del velocímetro para poner más información, se
pierden algunos segundos de más hasta que se puede leer con
exactitud la velocidad a la que circulamos. El
cuentavueltas añade su toque
racing al cambiar de color y pasar al rojo cuando estamos cerca de
su límite a la vez que parpadea para indicar que el motor ha llegado
a su límite y conviene engranar una marcha superior. Los
asientos delanteros en este acabado son muy cómodos, de buena
calidad y además muy envolventes El
interior del
DS4 está dominado por el gran
parabrisas panorámico que se
extiende hacia atrás en el techo, llega a ofrecer hasta 45º de
visión superior. Si a esto le sumamos la posición ligeramente
elevada del conductor, tenemos como resultado una gran visibilidad
hacia delante. No ocurre lo mismo hacia atrás, de hecho es de las
más reducidas de entre su competencia. La caída del techo en la
parte trasera, obligado por el diseño, implica un
cristal trasero estrecho lo que
junto con los tres reposacabezas dejan un espacio muy pequeño para
ver. Sobre todo para poder intuir donde puede haber un coche o un
obstáculo a la hora de aparcar. En marcha este problema de
visibilidad queda prácticamente solventado con la ayuda de los tres
retrovisores.
En carretera
Todas
las mecánicas disponibles del
DS4 me parecen equilibradas y con prestaciones más que correctas
(salvo la versión
VTi 120 que no he podido probar hasta el momento). Las versiones
turbo se denominan THP (155
y
200 caballos) y cuentan con un agrado de utilización deportiva
que convencerá hasta el más exigente y las diésel tienen una buena
entrega de potencia desde pocas vueltas y sin baches de potencia
criticables, todos sin sorpresas. La versión de nuestra prueba es la
más potente,
160 caballos, se adapta a la perfección al
DS4 y resulta tranquilo, refinado y empuja con fuerza. En marcha
es uno de los motores diésel más silencioso de todos los que he
probado hasta el momento. Sin embargo he de confesar que esperaba
algo más de “patada” en la zona alta del cuentavueltas. Se siente
rápido, corre y acelera bastante, pero no sorprende ni arranca una
sonrisa como sucede con otros motores diésel similares en potencia
que he podido probar. Aunque el
DS4 está basado en el
C4 la suspensión es más firme que la de éste. Gracias a esta
mayor firmeza de suspensión el agarre en carretera está a muy alto
nivel. En apoyos fuertes practicando una conducción agresiva se
comporta como un verdadero deportivo. Sin embargo tras muchos
kilómetros probando diversos tipos de asfaltos, al menos con estas llantas
de 19 pulgadas
resulta algo incómodo. La suspensión tiene un leve toque de sequedad
y si la carretera está deteriorada o con baches puede llegar a
resultar algo molesto. Un viaje largo por autovía si no está muy
bien asfaltada, puede hacerse muy largo. Aun así a otros probadores
de ARPEM que lo han conducido no les ha resultado incómoda por lo
que en este caso es una apreciación personal.
Rivales y conclusiones
Citroën ha diseñado un modelo complicado de definir. Parece un
coupé pero no lo es y por la altura, sobre todo con
llanta 19, podría parecer hasta un crossover aunque tampoco lo
es ni lo pretende. Por precio se eleva unos cuantos peldaños sobre
su posición natural de marca y si lo
comparamos con las versiones de acceso diesel (90
caballos), el
DS4
es más caro por ejemplo que el estandarte en lo que a compactos se
refiere, el
Volkswagen Golf por bastantes euros, 2.800.
Comparado
con un
Alfa Giulietta tiene un precio similar y si se trata del
Audi A3 Sportback la diferencia a favor del
Citroën es de poco menos de 4.000 euros. En el caso de las
versiones de gasolina menos potentes es el
DS4 es el que cuenta con un precio más favorable de todos. No
por mucha diferencia con el
Golf o el
Alfa y si bastante en el caso de
Audi que se acerca a los cinco mil euros. En el caso concreto de
la versión de nuestra prueba, la mecánica diésel más potente de 163
caballos también se sitúa en una buena posición. Aunque nos
decidamos por la
versión Sport del DS4 que es la más cara y equipada, la
diferencia de precio con el resto es siempre favorable a
Citroën. En el caso del
Alfa por 560 euros pero en el resto,
Volkswagen y
Audi,
la diferencia oscila entre los 2.800 euros con el
Golf GTD de 170 caballos hasta los 1.800 euros del
A3 Sportback TDI 170. La capacidad del
maletero está en un buen término medio, por encima de
Golf y
Alfa y levemente por detrás del
Audi. Si las prestaciones son importantes para el comprador, el
diésel más divertido de los tres es el TDI 170 del grupo alemán, el
propulsor de
Citroën y
Alfa no tiene tanto brío ni un nivel de prestaciones tan
elevado. En espacio interior para los pasajeros es de los últimos
junto con el
Alfa,
Audi y
Golf son los más capaces de todos. Puede que el
DS4 se trate de un experimento arriesgado, pero hasta ahora el
DS3 está cosechando unas buenas cifras de ventas y salvo el caso
aislado del diésel menos potente, el resto se sitúan en una buena
posición por precio entre la competencia.
A favor
- Estética (Muy lograda, recuerda bastante a los
bocetos que hacen los diseñadores previos al lanzamiento de un
modelo, son siempre muy bellos pero nunca llegan a la calle).
- Calidad (Nada más sentarse se respira un gran
nivel de calidad, el tacto de todos los
controles también está muy
logrado).
- Consumo (Moderado para sus prestaciones).
En contra
- Accesibilidad trasera (Hay que tener cuidado al
abrir la puerta, el saliente del cristal
trasero puede llegar a golpearnos en el pecho si se abre la
puerta sin cuidado).
- Ventanas traseras
fijas (Su diseño implica que no se pueden abrir ni tan siquiera unos
centímetros).
- Suspensión (Personalmente prefiero una suspensión
como la de este
DS4 por la seguridad que implica, sin embargo en viaje largo
puede llegar a resultar algo molesta por culpa de una mala carretera
o por los rebotes)
- Precio (No dudo que en un futuro mejore, pero a
día de hoy la depreciación de este modelo es mayor que la de sus
rivales alemanes, algo a tener en cuenta al comparar precios)
- Espacio trasero (Cómodo para dos pasajeros,
incómodo para tres por anchura)
Texto:
www.arpem.com
Fotografías: Alex Blanco
Diciembre 2011
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